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Opinion

La crisis energética la inventó Macri

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(Por Dip Pcial R. Gervasoni) Usted inventó una “crisis energética” para llegar al poder, entre otras de las estafas electorales que cometió. En 2015, muchos expertos internacionales, coincidieron en que el sistema energético argentino no sufría la crisis que Usted le “vendió” al pueblo. Sólo una muestra, lo que dijo el Dr. Luis Mundaca; autor-líder para el 5to Informe de Evaluación del Panel Internacional de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), experto que trabajó para varios gobiernos, empresas y agencias internacionales “Hay que mencionar que indicadores internacionales existentes en ésta materia evalúan a la Argentina de manera positiva. Por ejemplo, para el año 2013, el Índice Internacional de Riesgo de Seguridad Energética, desarrollado por el Instituto para la Energía del Siglo 21 -que depende de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos- coloca a la Argentina en el segundo cuartil más bajo de riesgo, similar categoría en la cual se encuentran países como Suecia, Finlandia o Brasil. Del mismo modo, para el año 2014, el Índice de Seguridad Energética del Consejo Mundial de la Energía coloca a la Argentina en el lugar 14, por sobre países como Alemania, Nueva Zelandia o Noruega”. Ninguno de sus “CEOS” tiene la calidad intelectual de este profesional, solamente comprometido con decir la verdad.

Su problema, Presiente Macri consiste en que “la única verdad es la realidad”, y ésta siempre termina por imponerse: en su gobierno se batieron récords de importaciones, la producción de gas y petróleo se desplomó en forma sostenida, la energía es un bien de lujo cada vez más escaso y la demanda no para de caer. Esto último es el mejor sinónimo de la pobreza, ya que uno de los índices que más se usan en el mundo para calificar el nivel de desarrollo socioeconómico: el consumo de energía eléctrica per cápita.

Las tarifas, indexadas por el dólar y que en el sistema eléctrico deberán alcanzar los 75 dólares por Megavatio-hora a los distribuidores, no pararán de aumentar. Las inversiones son insignificantes o nulas, la concentración y cartelización es espeluznante, los conflictos de intereses insostenibles, los entes reguladores están intervenidos por las empresas, la poda de derechos laborales para el sector petrolero es inédita en la historia, las provincias pagan cada vez más caras las tarifas y demandan cada vez menos, y el acceso ciudadano a los servicios de gas y electricidad se encuentra en franco retroceso y su “sistema federal” es una farsa.

La crisis energética terminó para Usted y sus amigos petroleros, como el Ministro de Energía Aranguren, pero comenzó para el Pueblo Argentino, las PYMES y las industrias nacionales.

La energía nacional hoy está atada, fundamentalmente, al precio del gas en boca de pozo. Un 65% de la energía eléctrica argentina se genera quemando gas en usinas de ciclo combinado y ese es el verdadero negocio que Ud. y Aranguren quieren proteger… “los únicos privilegiados… son los petroleros”.

Hoy, la política energética de Argentina se fija y diseña desde las Oficinas de La Haya, más específicamente desde las oficinas de Shell, la petrolera angloholandesa. Será porque que su Ministro de Energía Aranguren es su empleado del mes, o su amiga Máxima es una de las principales dueñas. Esto lo dijo el mismísimo el Wall Street Journal, en el artículo más importante publicado luego de la visita de Macri a Houston. Sus CEOS conocen muy bien este medio, aunque sólo parecen leer lo que les conviene. Nosotros, los cabecitas negras de las Provincias, a pesar de todo… también nos enteramos.

Usted tiene problemas con el Papa Francisco porque la energía dejó de ser un derecho humano, contrariando los principios de su Encíclica “Laudato Si”. Allí dice, por ejemplo (punto 189) que “La política no debe someterse a la economía y ésta no debe someterse a los dictámenes y al paradigma eficientista de la tecnocracia… La salvación de los bancos a toda costa, haciendo pagar el precio a la población, sin la firme decisión de revisar y reformar el entero sistema, reafirma un dominio absoluto de las finanzas que no tiene futuro y que sólo podrá generar nuevas crisis después de una larga, costosa y aparente curación”.

En nuestro país, con su gobierno, la energía dejó de ser una herramienta de desarrollo económico, promotora de igualdad social y provincial, de industrialización o de una genuina modernización del aparato productivo nacional. Por lo contrario, pasó a ser una mercancía y una poderosa herramienta de ajuste, de desindustrialización y achicamiento del mercado interno.

Su “virtuoso” Plan de Energías Renovables es otra estafa, que ya saldrá a la luz en el futuro, solamente planificado a favorecer a los negocios de sus amigos y a profundizar a dependencia de la matriz energética nacional a la generación térmica que la necesita de “back-up”.

En Argentina, la verdadera crisis Energética, Recién Comienza

Roque Gervasoni
DNI 18.505.763

Semanario Seis Páginas 445