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EDITORIAL

La fragilidad de la no tensión y los fantasmas de la inflación

La semana concluye con una calma aparente. El dólar se mantuvo medianamente estable y los titulares en materia económica y financiera anduvieron por otros andariveles más calmos. Hasta que el viernes, otra vez, los fantasmas de la inflación regresaron impávidos a la Argentina de la mano de nuevos aumentos tarifarios. La Nación recortó asignaciones familiares y aportes para los más vulnerables en provincias vulnerables. Y como si todo no fuera suficiente volvió a tomar dinero de la Anses para financiarse. O sea a los viejos los mantienen en niveles de ingresos vergonzantes y toman “prestado” recursos que aportan los activos para jubilarse mañana; recursos que hoy bien podrían mitigar al menos las mínimas de jubilaciones y pensiones.

 

Precios y tarifas de la energía amenazan la meta de inflación

Todo parece entonces un despropósito y el viaje del presidente Mauricio Macri al exterior interesando a diferentes países a invertir en la Argentina ni siquiera sirve para ahuyentar los temores por un futuro inmediato incierto, un semestre pronosticado por el mismo Gobierno como malo. Más de un analista piensa que con esta crisis llamada tormenta difícilmente haya inversores serios interesados en poner aquí sus dólares para mover la actividad, para producir. Es muy posible, en cambio, que “los golondrinas” sigan  haciendo “nidos” de verano  para emigrar con dólares bajo el brazo apenas la “tormenta” se vuelva invernal.

Los argentinos son los que no llegan en verano, ni se van en invierno. Son los habitantes de un país que vive a los sobresaltos. La remarcación de los precios está a la orden del día, a pesar del desplome del consumo. A tal punto que hasta proyecta nuevamente sombras sobre el ligero respiro aportado al comercio de frontera por la brusca devaluación del peso que contuvo a los compradores de este lado de la frontera.

 

Por eso aquí las expectativas están centradas en el Black Friday de comienzo de mes. Y haca ese evento han orientado todos sus afanes comerciantes, empresarios de los más diversos rubros, entidades bancarias y el atribulado comprador que buscará, una vez más, encontrar una salida a esa compra necesaria, impostergable. Para la que espera contar con mejores precios, con rebajas, con ofertas.

Mientras los Ahora de Misiones siguen dando frutos. Más panaderías se sumaron al Ahora Pan y están vendiendo el producto a 50 pesos. Almacenes pequeños se animan a sostener precios algo más bajos que los de las grandes superficies y hasta empiezan a manejarse con tarjetas de débito y de crédito. Los feriantes en el Mercado Concentrador Zonal de Posadas procuran sostener valores accesibles, al alcance del bolsillo hogareño. Aunque admiten que las compras semanales o quincenales han dado paso a las del día a día y cuando un producto se escapa hacia precios inalcanzables, lo compran por una o dos unidades.

Unas 70 panaderías de la provincia ya se sumaron al programa “Ahora Pan”

 

 

Aunque los precios son muy accesibles la gente compra casi todas las verduras y frutas para el día

En ese contexto oficia de bocanada de aire la inversión que con recursos de Rentas Generales sigue haciendo la Provincia en obras públicas en todo el territorio provincial., El director general de Arquitectura revelaba que se viene cumpliendo regularmente con el presupuesto previsto de 1.000 millones de pesos para obras en educación, salud, deportes. Y hacía notar Gunnar Krieger la importancia de los Centros de Atención Primaria de la Salud, para las poblaciones alejadas de los grandes centros urbanos donde están radicados sanatorios y hospitales de alta complejidad. “El Caps es el que llega con la atención, la contención y dispone la derivación a centros de mayor complejidad cuando la situación lo amerita”.

 

Misiones invierte anualmente 1.000 millones de pesos en obra pública arquitectónica

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