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ECONOMIA

La inflación en la era Macri ya acumuló un 100 por ciento

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El año 2018 está muy complicado en materias de precios. A menos de cinco meses de la presentación de la nueva meta oficial de inflación, que ampliaba a 15% el aumento general de precios previsto para todo el año, dicho objetivo volvió a quedarse corto frente a la aceleración del dólar y el fuerte ajuste tarifario.

Las condiciones vulnerables de la economía doméstica y factores externos más adversos cambiaron el panorama en menos de un mes y obligaron a recalcular todas las previsiones con más pesimismo.

“La reciente suba del dólar repercutirá en la economía local, tanto en el plano nominal (inflación) como en el real (PBI). Por esto, corregimos la estimación de inflación para 2018 a la zona de 24 por ciento, siempre y cuando no haya nuevas sorpresas cambiarias”, señaló un informe de la consultora Ecolatina.

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, reconoció que “evidentemente, si el tipo de cambio se deprecia, algo detraspaso a precios hay” y anticipó que la inflación de mayo será “un poquito más alta que la esperada”, aunque se mostró confiado en que va a ser “más baja que la de abril”.

Desde enero de este año la inflación interanual superó el umbral de 25% y para abril y mayo se mantiene en esos niveles. Si la inflación de abril llega a 2,4%, el acumulado interanual alcanzará el 24,8 por ciento. Y si en mayo se sitúa en un 2%, el acumulado de 12 meses regresará a 25,7%, pues en mayo de 2017 la inflación había sido solo de 1,3 por ciento.

En cualquier caso, el proceso de desaceleración de la inflación, que tocó un piso de 21,6% anual en julio de 2017, quedóinterrumpido hace unos diez meses.

LOS PRECIOS SE DUPLICARON

Desde que Mauricio Macri asumió la Presidencia la inflación acumuló un 100 por ciento. Para este cálculo se toma en cuenta una inflación del 3,8% en diciembre de 2015, según el índice Congreso, el 40,3% de inflación acumulado en 2016 según este indicador, otro 24,8% en 2018 medido por el INDEC, y un 6,7% en el primer trimestre de 2018. Para abril las consultoras estiman el incremento general de precios en un promedio de 2,4%, y una tasa cercana a 2% en mayo. El dato oficial de abril se conocerá el 15 de mayo próximo.

Es cierto que en el primer tramo del mandato la economía padeció la inercia inflacionaria que venía de la gestión anterior, por la emisión de moneda y los contratos pendientes de dólar futuro, que significaron una enorme masa de pesos que debió emitir el Banco Central bajo la conducción de Federico Sturzenegger.

Se añadió el atraso cambiario y tarifario, cuya reversión obligó a una pronunciada devaluación del peso para salir del “cepo” y una inflación muy elevada más allá de la absorción de liquidez a través de las LEBAC. Además, la voluminosa colocación de deuda en los mercados del exterior demandó la emisión de pesos del BCRA para comprarle esas divisas al Tesoro, que luego se volcaron a la economía a través del gasto público.

 En 2018 la inflación se estabilizó en un rango anual de 25%, similar al acumulado en 2017

“En el corto plazo, nuestro escenario base es que la inflación se desacerará ligeramente en mayo, pero el pass through del alza del dólar impedirá romper el nivel de 2% mensual y seguirá añadiendo riesgo de alza”, refirió un informe de JP Morgan.

Un informe del Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET), dependiente de la UMET, refirió que “la inflación de los trabajadores fue del 2,9% en abril, acumulando un 26% en los últimos doce meses. En el primer cuatrimestre de 2018, la inflación acumulada fue del 10,0%”.

IET decidió revisar su estimación de inflación para el año, “desde el 21% que había previsto cuando comenzó 2018 -cuando no se preveía una suba del dólar como la que efectivamente ocurrió en estos cuatro meses- a un 24,5 por ciento”.

Poco más de un punto porcentual de la inflación del mes pasado fue producto de los aumentos en combustibles, gas y transporte. El rango entre consultoras es amplio en cuanto a la medición mensual: para el IET y FIEL alcanzó el 2,9%, mientras que para Ecolatina y Ferreres & Asociados fue de 2,3 por ciento.

EL FACTOR DÓLAR

El ministro Dujovne expresó que “por cada 1% de depreciación de la moneda un cuarto de eso se traspasa” a precios, en un período de “más o menos seis meses”, en lo que consideró un “impacto acotado”.

Con un aumento del dólar que entre enero y mayo acumuló 27%, hasta el rango de los 24 pesos, puede inferirse que la devaluación del peso aportará este año no menos de un 6% a la inflación general, más de la tercera parte de la meta oficial, sin contar el futuro incremento del precio de la divisa de EEUU hasta fin de año.

Sin embargo, un estudio de Invenómica detectó que el salto cambiario registrado en 2018 es más una consecuencia de la carrera de los precios más que una causa.

“La realidad es que el tipo de cambio nominal debería ubicarse hoy en torno a $25 por dólar para alcanzar en términos reales valores similares a los de principios de 2016”, indicó, y añadió que “el problema entonces no es que el tipo de cambio haya alcanzado los 23 pesos por dólar, sino la manera en la cual lo hace”, con extrema volatilidad, que aporta incertidumbre al desenvolvimiento de la economía.

Si se compara el actual precio del dólar, en 24 pesos,  respecto de enero de 2016 ($13,13), el salto de la cotización acumuló 80,3 por ciento. Debajo de la inflación del período.

Si se lo compara con el 16 de diciembre de 2017 ($9,9875) , último día de vigencia del “cepo” cambiario, el avance del precio de la divisa fue de 144%, muy por encima del 100 por ciento de inflación acumulado, aunque cabe señalar que el tipo de cambio durante el segundo gobierno de Cristina Kirchner evolucionó con franco retraso respecto de la inflacióndel período.

Un informe de IDESA puntualizó que “la persistencia alcista del dólar llevó a la elevación de la tasa de interés de referencia del Banco Central hasta el 40% para frenar la divisa. Esto genera un clima de incertidumbre y asfixia financiera que impacta de manera negativa en el funcionamiento de la actividad productiva, desalentando nuevas inversiones y la generación de empleos de calidad”.

La entidad que dirige Jorge Colina agregó: “La realidad pone en evidencia que corregir lentamente los enormes desajustes heredados produce igualmente daños sociales y económicos”.

Fuente: Infobae.