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La polémica por el canje de pasajes sobrevoló la cumbre del Gobierno con senadores

Once jefes de bloque almorzaron con Michetti, Peña y Frigerio. Hubo quejas por el “mega DNU”. No se habló de la candidatura de Inés Weinberg de Roca a la Procuración. Los únicos ausentes fueron el kirchnerista Marcelo Fuentes y el radical Angel Rozas.

La polémica por el canje de pasajes de los legisladores sobrevoló la cumbre de representantes del Gobierno y senadores, que este miércoles almorzaron en Casa Rosada para encauzar el año parlamentario y aceitar relaciones después de la firma del “mega DNU” 27/18, que fue fuente de controversia en el Congreso.

Por parte del gobierno estuvieron la vicepresidenta Gabriela Michetti, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, el ministro de Interior, Rogelio Frigerio, y la secretaria de Relaciones Parlamentarias, Lucía Aboud.

Del lado de los senadores, participaron el presidente provisional de la Cámara, Federico Pinedo, y los jefes de Cambiemos, Luis Naidenoff; del Pro, Humberto Schiavoni; del bloque Justicialista, Miguel Pichetto; del PJ La Pampa, Daniel Lovera; y del Interbloque Federal, Juan Carlos Romero.

También estuvieron Adolfo Rodríguez Saá (Unidad Justicialista), Ada Itúrrez (Frente Cívico por Santiago); Fernando “Pino” Solanas (Proyecto Sur); Magdalena Solari (bloque Misiones) y Guillermo Pereyra (Movimiento Popular Neuquino).

Los dos grandes ausentes fueron el radical Ángel Rozas -se encuentra en Europa por un encuentro de la Unión Interparlamentaria y Eurolat- y el kirchnerista Marcelo Fuentes, jefe del bloque del Frente para la Victoria-PJ, donde habita la expresidenta Cristina Kirchner.

“Fue una reunión de espíritu positivo, con algunas críticas por parte de la oposición. Se cuestionaron algunos DNU, el tema tarifario y algunas políticas concretas”, relató Pinedo en diálogo con la prensa.

El presidente provisional del Senado sostuvo que, tras la reunión, “quedó claro que el Poder Ejecutivo no va a tener una actitud de presionar al Congreso para que haga determinada cosa, sino de identificar cuáles son los problemas de la Argentina y evaluar soluciones posibles”.

Si bien no fue el tema prioritario, el canje de tramos aéreos de legisladores por dinero en efectivo surgió en algunos comentarios, y al respecto, Pinedo subrayó que “el consenso mayoritario es tener un sistema transparente” y que además “evite que los senadores puedan fijar su propio salario”.

Por su parte, Pichetto insistió en que “hay que tener una equiparación con los otros poderes del Estado”, al poner como ejemplo que “un funcionario importante de la Aduana cobra el doble de lo que percibe un senador o un diputado”.

“Hay que trabajar de una manera más clara en términos de remuneraciones y terminar con los adicionales al haber”, consideró el jefe del interbloque Argentina Federal.

Sobre el mismo tema, “Pino” Solanas coincidió: “Hay consenso entre todos los senadores en que esto hay que blanquearlo. No puede ser que el sueldo de los senadores no tenga relación con el sueldo de los otros funcionarios”.

“En lugar de colocar la dieta de los senadores donde debería estar -es decir, no menor a la de un subsecretario o un juez de Cámara-, la dieta está totalmente relegada. Los senadores no cobran ni antigüedad ni título”, se quejó el senador por la Ciudad.

El malestar más grande expresado por los senadores en la reunión tuvo que ver con el DNU de simplificación y desburocratización del Estado, que se topó con el rechazo de la oposición en pleno, y obligó al Ejecutivo a dar marcha atrás con el envío de tres proyectos de ley.

“Hay que fortalecer la institucionalidad y evitar los ‘mega DNU’”, aseveró Pichetto, mientras el Senado se prepara para tratar los proyectos que ya fueron aprobados en la Cámara de Diputados, en una sesión que terminó en escándalo.

Llamativamente, en el almuerzo en la Rosada no se habló del pliego de Inés Weinberg de Roca, la candidata de Mauricio Macri a la Procuración General. “Es un tema de análisis del Senado y lo trataremos responsablemente, como corresponde”, se limitó a decir Pichetto, que la semana pasada se reunió con el presidente por ese tema.

Sí se reiteró el compromiso de Peña de asistir mensualmente al Congreso para brindar su informe de gestión, y quedó en claro que el Ejecutivo tendrá este año menos injerencia en la agenda parlamentaria.

Particularmente, “Pino” planteó su preocupación por “el nivel de endeudamiento”, mientras que el salteño Romero se refirió a “la falta de competitividad de las economías regionales”.

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