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POSADAS

La primera jornada del Jury fue para las acusaciones y los descargos

La nota sobresaliente fue la ausencia del juez de Instrucción Horacio Enrique Gallardo, quien se descompensó este martes a la noche y no concurrió por prescripción médica. Sus familiares y el juez José Luis Rey, con su defensor, estuvieron presenciando la audiencia. Este miércoles las defensas insistirán con las recusaciones y también plantearán nulidades.

Sin sobresaltos y con la lectura de la acusación del Procurador Miguel Piñero y los alegatos de las defensas, transcurrió la primera audiencia oral y pública que podría terminar con las carreras judiciales de los jueces de Instrucción Horacio Gallardo y José Luis Rey, quienes están acusados de haber actuado en forma negligente al autorizar una serie de pinchaduras de teléfonos que resultaron ser del empresario televisivo Carlos Ávila, del dirigente judío Sergio Burstein y otras personas que nada tenían que ver con el mundo delictivo.




El proceso oral comenzó poco después de las 8.00 con la ausencia de Gallardo, quien en la noche de este martes sufrió una descompensación. Su abogado, José Jacobo Mass dijo que el magistrado tenía previsto concurrir a la audiencia, pero su salud no lo permitió.




Posteriormente se dio lectura a la extensa acusación del Procurador, quien sostuvo en su momento que los jueces Gallardo y Rey omitieron pedir a las empresas telefónicas informes sobre quien o quienes eran los titulares de las líneas telefónicas a intervenir; y luego prorrogaron las pinchaduras sin conocer el contenido de los primeros 30 días de las escuchas. En ese sentido, indicó que ambos incurrieron en la violación del derecho a la intimidad, que está protegido por la Constitución, actuando de ese modo en forma negligente.




En su descargo, el juez Rey le quitó legitimidad al Jury por considerar que los tres miembros del Superior Tribunal de Justicia que lo integran debían haberse inhibido porque se transformaron en denunciantes al pedir que se abriera la investigación a él y a Gallardo por las escuchas.




Con simpleza y mucha lógica, Rey y su abogado, Eduardo Paredes, plantearon en su descargo que en las intervenciones telefónicas primero hay que establecer a qué empresa prestataria pertenece el número y luego saber si la persona que figura como titular de la línea es el usuario real. “Si seguimos todos estos pasos se tornaría inocua la intervención y por ende se abortaría la investigación”, sostuvieron. Y agregaron que “una persona prófuga jamás habilitaría una línea telefónica, ya sea fija o celular, a su nombre”.




Además, indicaron que existe una relación de confianza con los investigadores policiales. “Sería absurdo pretender que un juez tenga un grupo de investigadores para que averigüe si los datos volcados por los agentes en sus informes son reales”.




Rey se quejó que “los Juzgados penales están desbordados. Son más de 4.000 los expedientes que ingresan por año, a lo cual hay que sumar un remanente histórico, lo cual conspira contra el debido contralor de las causas”.



Sin embargo, sostuvo que “con respecto a las escuchas se cumplió con los estándares vigentes en la provincia y en ningún momento surgieron motivos que me hicieran dudar de los informes que enviaba la Policía”.




En un breve contacto con los periodistas, el juez Rey sostuvo que “en promedio hay 26 líneas intervenidas desde Posadas, lo cual insume la utilización de 416 casetes de 90 minutos por día, lo cual hace imposible la desgrabación total de los mismos”.
Por su parte, en el escrito que en su momento José Jacobo Mass presentó en defensa de Gallardo, tildó al juez Norberto Oyarbide de “vedette” y sostuvo que las causas de las escuchas telefónicas tiene “implicancias políticas”. “Acá no pasó nada extraordinario, ningún abogado o fiscal advirtió irregularidades y ahora se pretende presentar a los jueces (Gallardo y Rey) como los bobos con toga”.
Además, sostuvo que detrás del expediente que maneja el juez Oyarbide “hay oscuros intereses” y en ese sentido dijo que todo se inscribe en una puja política entre fuerzas rivales.
“El delincuente sigue gozando de la libertad y nosotros estamos aquí rindiendo cuentas por haberlo buscado. Esto es, sin dudas, algo bizarro”, agregó en su escrito.



Además, para demostrar que los jueces misioneros están en una situación de extrema vulnerabilidad por el exceso de trabajo, comparó la población de Posadas con la de Corrientes, Resistencia y Formosa, demostrando así que la capital misionera es la que menos juzgados tiene con respecto a la cantidad de habitantes según el censo de 2001. Asimismo, dijo que la Provincia es la segunda del Nordeste que más coparticipación recibe, pero es la que menor porcentaje destina a la Justicia, apenas el 3,5% del total.




La audiencia continuará este jueves a las 8.00, oportunidad en que los jueces y sus defensores podrán plantear recusaciones, nulidades y realizar todos los planteos que crean necesarios y deban resolverse antes de las testimoniales.

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