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POSADAS

La realidad incontrastable, de los hechos y los números

La transformación de la capital misionera será profunda, inédita y la posicionará en un lugar privilegiado en el contexto regional. Con un recupero del área metropolitana conformada por las ciudades vecinas, Garupá y Candelaria, y un aporte más para Santa Ana. Esto es el marco de las obras de terminación de la represa Yacyretá. En su sexta visita a Misiones la presidenta Cristina de Kirchner anunció la concreción de la Autovía sobre la ruta nacional 12 que vinculará El Arco con Santa Ana, descomprimiendo la zona de más intenso tránsito que tiene toda esta extensa y poblada zona del departamento Capital.

Una transformación que posiblemente acentúe la inmigración que ya llega de las áreas vecinas de Paraguay y Corrientes, atraída por los servicios que el Estado misionero asegura a su población como el de la salud pública, asistencia social –Hambre Cero-, a la producción, obra pública que demanda mano de obra, caminos y rutas que facilitan la accesibilidad. Corrientes e Itapúa presentados por un puñado de empresarios como “paraísos fiscales”  terminan demandando los beneficios emergentes de la redistribución de la riqueza que Misiones genera.



“Los EEUU no pueden permitirse rebajas de impuestos a los ricos”, definía el presidente Barak Obama enfrentando la peor crisis de la historia de su país, explicando que si así lo hicieran tendrían un costo de 700 millones de dólares que el Estado no puede afrontar.



“Quieren que tomemos prestados 700.000 millones en los próximos diez años para dar un recorte de impuestos de cerca de 100.000 dólares a gente que ya es millonaria”, indicó el presidente estadounidense. Los republicanos, algunos demócratas y diversos economistas proponen que Obama prorrogue el recorte de impuestos sobre la renta que adoptó su predecesor, George W. Bush, y que expira en diciembre. La Casa Blanca, en cambio, propone hacer permanentes esos recortes sólo para las familias que ingresen menos de 250.000 dólares anuales y eliminarlos para las rentas superiores a esa cifra.



Eliminar impuestos a los que tienen rentabilidad y endeudarse para sobrevivir es la receta aplicada en los ’90, en la Argentina y en Misiones, a la que Obama se niega a adherir. Seguramente no sabe que en la Provincia también se completó la receta ultraliberal con un impuesto al salario de los que menos ganan –los trabajadores públicos-.



Por cierto, en la actualidad, aquellos que gobernaron endeudando hoy pretenden mostrarse con sensibilidad social y empujan en el Congreso de la Nación el 82% móvil para los jubilados. Después de haber destruido el sistema jubilatorio con su privatización y tras un lento recupero mediante la vuelta al sistema estatal decidido por el gobierno de la Nación. Decisión a la que, obviamente, también en su momento se habían opuesto.



Claro, las políticas tributarias han de tener el propósito loable que las justifica: redistribuir la riqueza que se genera con sentido social y a favor de los que menos tienen. No debiera estar pensada y ejecutada para recaudar por recaudar o para enjugar déficits presupuestarios por mala administración.



Hay un caso reciente para el análisis: en pos de defender la posición del gobierno de Mauricio Macri frente a la toma de edificios escolares por parte de los estudiantes secundarios, demandando mejoras edilicias,  el ministro de Educación Esteban Bullrich informó que el Gobierno de la Ciudad sostenía 1.200 escuelas estatales. Lo que le demandaba una fuerte inversión presupuestaria que, en realidad aún no había realizado a pesar de lo avanzado del año –primeros días de este mes-. A ninguno de sus interlocutores llamó la atención “el dato”, porque eran tan porteños como él. O sea, desconocían –desconocen- las realidades del interior del país.



De Misiones por ejemplo, que tiene una cantidad equivalente de establecimientos educacionales y ha sumado 60 nuevos edificios escolares en el último año, a fin de posibilitar que sea una realidad la obligatoriedad de la educación secundaria. La diferencia está dada en los recursos de que dispone un gobierno y otro: el de la ciudad autónoma de Buenos Aires cuenta en este 2010 con un Presupuesto de más 17 mil millones de pesos; el de Misiones con 5.181 millones.



Pero a pesar de los dolores de cabeza que le acarrea la gestión, Macri se hace de tiempo para “depurar” sus filas en pos de la carrera presidencial. Desde París -¿acaso en la casa de su amigo Ramón Puerta?- monitorea Propuesta Republicana y ha dispuesto nada menos que la intervención del Pro-Misiones, dejándo al diputado provincial Claudio Wipplinger sin partido. Lo que el legislador consideraba una “tontería” de Canal 6 y Noticiasdel6.com, terminó corporizándose y desplazándolo. Acaso debiera poner oídos a la sabiduría popular: cuando el río suena, agua trae.



Habrá que ver entonces qué rumbo toma el más joven de los Wipplinger, la familia dueña del diario Primera Edición que aunque parece haber roto lanzas también con el ex gobernador Ramón Puerta –como hizo el hijo- asume el mismo periodismo “agresivo” que el canal de televisión propiedad del ex presidente de la Nación. Al punto que roza la apología del delito cuando desde las mismas páginas del Diario aparece como amenazando con protestas violentas, que han provocado daños en un edificio público como el de la Municipalidad.



Y mientras este mal ejemplo echa sombras en el devenir misionero, otras acciones buscan rescatar lo mejor de la memoria histórica. Como el recupero de la primera imprenta del Río de la Plata, que estuvo aquí, en Misiones, en la Reducción de Loreto. Dándole a la imprenta no sólo la misión de comunicar, sino también de incorporar al medio escrito nada menos que la lengua del pueblo originario, el guaraní.

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