SEGUINOS

POSADAS

Las perspectivas de la hidroenergía y la sociedad con Brasil

El economista Jeremy Rifkin ratifica el fin de la era del petróleo y define nuevos liderazgos en materia energética: India, Brasil, la Unión Europea. Es más conjetura que habrá una nueva revolución industrial, alentada también por el poder comunicacional de Internet. Desafíos que también se le presentan a Misiones.

Porque la Provincia tiene en perspectiva la posibilidad de asociarse al vecino país, en condiciones ventajosas para su desarrollo a partir de las proyectadas represas de Garabí-Panambí, cuya factibilidad está en estudio. Aunque para ello deberá abandonar su actitud dubitativa de hoy para dar paso a una gestión pro activa que al tiempo de asegurar el acceso al recurso permita encarar actividades económicas hasta no hace mucho impensadas. La mayor disponibilidad de energía podrá favorecer procesos de industrialización de las materias primas regionales e inclusive encarar otras no vinculadas directamente con la economía regional, como la electrónica, por caso.



Al debate planteado en esta primera década del siglo XXI se han sumado ahora las propuestas y advertencias de este economista estadounidense, defensor de causas ambientales y de iniciativas de sustentabilidad empresarial y profesor de Wharton School, tradicional facultad de administración de Estados Unidos.



A los 65 años, se dedica a ayudar a la Unión Europea a implantar lo que llama la tercera revolución industrial, con la sustitución de los combustibles fósiles por fuentes renovables de energía, a las que hará su aporte comunicacional la red de redes. Para este investigador Brasil será uno de los líderes globales en el área energética en los próximos años y tendrá un papel fundamental en la difusión de energía limpia en América del Sur. Es más considera que la vecina nación empleará los recursos que obtendrá de los recientemente descubiertos yacimientos petrolíferos en la generación de energía limpia. De la que la hidroenergía es un exponente. En esta materia, además, Brasil ha desarrollado una gran experiencia, al construir numerosas represas sobre sus numerosos ríos y aún así todavía no ha satisfecho su demanda y tiene pendiente prever la del futuro inmediato.



Brasil y sus potencialidades



Justamente el presidente saliente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, inauguró un par de semanas atrás seis nuevas centrales hidroeléctricas en el estado de Goiás (centro), siguiendo una estrategia para llevar el desarrollo al interior del país. Lula inauguró los seis proyectos energéticos, que suman una inversión de 2.900 millones de reales (unos 1.720 millones de dólares) y alcanzan una potencia de 645 megavatios, en un acto múltiple, mediante una videoconferencia simultánea.



La central hidroeléctrica de Serra de  Facão, ubicada en el municipio de Catalão, fue el lugar elegido para  hacer la inauguración de las seis centrales por ser la más grande.  Serra de Facão tiene una caída de agua de 90 metros, puede producir  una corriente de hasta 210 megavatios y ha recibido una inversión de 1.063 millones de reales (unos 630 millones de dólares). Esta central es considerablemente menor que la de Itaipú, compartida por Paraguay y Brasil y que es la mayor del mundo en funcionamiento con su capacidad de 14.000 megavatios, pero las autoridades aseguraron que va a aportar   “mayor calidad de vida a la región”.



El ministro de Minas y Energía, Marcio Zimmerman, afirmó en la inauguración que la energía hidroeléctrica “es mucho más que una energía renovable” porque “trae el progreso y el desarrollo a la región”. En la misma línea, el director de construcción de la empresa energética estatal Furnas,  Marcio Porto, consideró que los beneficios de estas centrales pequeñas “no son tan importantes a nivel de infraestructuras sino a nivel    local”. La implementación de este tipo de centrales pequeñas responde a un intento de aumentar la capacidad energética de las ciudades del interior del país, las menos desarrolladas económicamente, para atraer inversiones, según el funcionario. La nueva hidroeléctrica de Catalão abastecerá a cerca de 1,2 millones de personas de toda la región, según las previsiones oficiales.



Pero también Lula inauguró una refinería de Petrobras con una inversión de 3.500 millones de dólares. Las millonarias inversiones en las unidades de Coque y de     Hidrotratamiento de Diesel de la Refinería Henrique Lage (Revap) comenzaron en 2006 con el objetivo de producir combustibles más limpios. “Hace siete años que Petrobras está invirtiendo 23.000 millones de dólares para modernizar sus refinerías para que podamos no sólo exportar el petróleo crudo, sin también el diesel ya refinado”, destacó Lula. Según el mandatario, “queremos exportar derivados del  petróleo, con mayor valor agregado, con más inversión tecnológica, para que podamos ganar más dinero. Por su lado, el presidente de Petrobras, Sergio Gabrielli, destacó que “ésta refinería representa una nueva etapa de Petrobras. Por un lado, la unidad de coque permite procesar más   petróleo pesado, produciendo más diesel. Por otro, también avanzamos con el hidrotratamiento para la reducción de azufre en nuestra producción”. La refinería Revap responde por un 14% de la producción de derivados de petróleo en el país, al procesar 252.000 barriles de crudo diarios. Petrobras está realizando fuertes inversiones,   principalmente para poder explotar las gigantescas reservas petroleras descubiertas en aguas ultraprofundas de la costa brasileña. Brasil, que produce unos 2,6 millones de barriles diarios de crudo en sus14.000 pozos locales y en el extranjero, es el décimosegundo productor mundial del combustible.




Pero para Rifkin será el segundo en liderar la nueva revolución industrial a partir de energías renovables. En recientes declaraciones periodísticas, el economista hizo notar que la estampida de los precios del petróleo -147 dólares el barril- en el 2008 aumentaron peligrosamente los precios de los alimentos, en un mundo en el que el 40% de la población tiene una renta inferior a los dos dólares diarios.



Y más allá de la crisis financiera internacional que estalló un par de meses después, el mundo científico advertía que el efecto invernadero por el gas carbónico arrojado a la atmósfera podría acarrear catástrofes no vistas. Así la urgencia de la sustitución no está solo referida al agotamiento de los yacimientos sino también por la contaminación y sus imaginados impactos devastadores.



Pero además el economista dice que Internet puede colaborar: “si miramos la historia, la convergencia entre energía y comunicación generó grandes impactos económicos. En el siglo XIX, cuando la tecnología para la impresión se tornó más barata, se introdujo el sistema de escuelas públicas en todo el mundo, primer paso para la creación de una fuerza de trabajo letrada masiva, con habilidad para lidiar con la complejidad de las demandas energéticas de la época -el carbón, el vapor. En el siglo XX, el teléfono se convirtió en un instrumento de comunicación avanzado para administrar y controlar la segunda revolución industrial, que marcó la era del petróleo y la del automóvil. Actualmente, las tecnologías basadas en esas energías están tornándose viejas rápidamente. Internet aparece como una tecnología de comunicación revolucionaria, porque es distributiva y colaboradora, mientras la impresión, la TV, o la radio eran centralizadas.



“Mi idea es que ese modelo colaborador y distributivo de internet puede converger con nuevos regímenes de distribución de energías renovables. Eso es lo que torna poderosa a la idea de tercera revolución industrial, porque tendrá un efecto multiplicador en todo el mundo, en un proceso que liderarán India, Brasil y la Unión Europea”, concluye. (www.seispaginas.com o Semanario Seis Páginas edición Nº 50 versión papel)



 



 




 

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas