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EDITORIAL

Las potencialidades están para ser desarrolladas, en paz y convivencia

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Nadie podría negar que la Argentina vive momentos difíciles, con una distribución de la riqueza menguada, porque la generación de la riqueza está menguada. Así la encontró un nuevo aniversario del 25 de Mayo. Sin embargo, es en tiempos complejos como los actuales cuando la paz y la convivencia se hacen imprescindibles. Porque es en la serenidad donde suelen encontrarse las soluciones, los caminos de salida.

Es sabido por todos –propios y extraños- que el país es una región del planeta bendecida, con campos fértiles, recursos humanos laboriosos, industrias que han sido ejemplos en la región, con avances en la ciencia y la tecnología. Pero todavía le resulta difícil encontrar un sendero que sea unívoco. Un problema que en la actualidad pueden identificar desde distintos ámbitos del pensamiento nacional.

Sin embargo, se muestra asimismo a los ojos de todos como un camino por recorrer el encontrar cauces comunes que conduzcan al objetivo final que moviliza a todo el arco político: el bienestar general. Porque ése es el propósito final de la política bien entendida, ese arte de lo posible que busca una y otra vez el desarrollo pleno de la persona y la sociedad.

Bajar tan altos ideales a la cotidianeidad de todos los días es obra de todos: de la dirigencia y de la sociedad en su conjunto. Encontrar salidas novedosas, creativas, capaces de relanzar potencialidades para generar presente y futuro.

En la semana que acaba de concluir fue posible encontrarse con el asombro de especialistas dominicanos con la experiencia novedosa, propia desarrollada por la Escuela de Robótica de misiones. Un largo paso dado en la sociedad de este siglo XXI con proyección al futuro. Los profesores que provenían de la isla caribeña tenían similares intereses: incorporar a sus poblaciones a la sociedad de las nuevas tecnologías. Y los sorprendió la experiencia misionera, el liderazgo ejercido por el presidente del Parlamento Carlos Rovira en cuanto a subir a Misiones al mundo nuevo del presente y del porvenir.

En tanto, en el centro de la provincia, un joven no se había dado por vencido, tras un primer rechazo, buscó las razones de ese No para transformarlo en Sí. Le llevó el trabajo de un año, pero lo logró: ingresó al Instituto Balseiro, uno de los centros más prestigiosos del país y ponderado a nivel internacional, donde cursará ingeniería en telecomunicaciones.

Estos son, sin dudas, lo que se ve, lo que está en la consideración pública. Pero son a su vez exponentes de un pueblo que tiene la vocación de crecer y superarse. Que en cuanto se le tiende una mano la toma para seguir avanzando. Y la mayoría de las veces silenciosamente, va haciendo vanguardia, abriendo caminos no hollados. Siempre con una visión inclusiva, abarcadora, amplia, como diversos son los orígenes de su población multiétnica. Acaso como el espejo que semeja el agua, la diversidad cultural se muestra en plenitud en la biodiversidad tan misionera.

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