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POSADAS

Lo dieron por muerto tras caer de varios metros, estuvo en la Morgue dos días y ahora relata su experiencia insólita renovado en la fe

Ramón Cristaldo se define como un hombre de fe. Vive en el barrio Ñu Porá, de Garupá, y hace 11 años trabajaba en una obra en construcción. Un viernes, en plena labor, cayó desde un cuarto piso de la obra cuando realizaba la colocación de la cerámica en el piso. Los compañeros, asustados, ya lo habían dado por muerto. Su vecino, un policía, llamó a la seccional Quinta que entonces estaba en la ex Garita del Km 10. Al llegar la unidad sanitaria al Hospital Central “Dr Ramón Madariaga” donde lo atienden los médicos de guardia. “Verifican que yo había fallecido y entonces me trasladan a la Morgue” del nosocomio, relató a C6Digital. Según recordó, en ese lugar estuvo el sábado y el domingo. El lunes lo sacaron para realizar la autopsia correspondiente. Pero grande fue la sorpresa cuando uno de los médicos observó que el cuerpo aún tenía temperatura, muy lejos del rigor mortis.

Fue así que recomendó a sus colegas que no iniciaran las tareas propias de una autopsia. Sino más bien, indicó que se le practicara los ejercicios de reanimación y comprobar los signos vitales.

“Me atienden, me dan todos los medicamentos y acá estoy contando toda la historia”, expresó.

El hombre refirió que mientras permanecía teóricamente muerto “caminaba por un sendero. Yo no veía mi cuerpo y los que saben del tema dicen que fue el alma”.

Cristaldo recordó que en ese limbo se encontró con una puerta y dispuesto a entrar sintió una mano en la espalda. “Y me dijo, tú no vas a entrar ahí. Ven conmigo. Y ahí me despierto. Fue el momento en que los médicos me estaban haciendo los ejecicios de resucitación. Cuando comprobaron que yo no estaba muerto me dieron todo el resto de la medicación”, mencionó.

Para Ramón, se trató de una equivocación al momento de hacer la constatación de su estado de salud tras la caída desde unos cuatro metros en su lugar de trabajo.

“Muchos me preguntaron que si yo estaba muerto, cómo sabía que estaba en la Morgue”, comentó. Explicó que el sobrino del dueño de una carnicería de su barrio trabaja en ese sector del nosocomio. “Y al verme se sorprendió. Me contó que me vio en la Morgue” del Hospital, agregó.

Señaló que su familia, mientras tanto, esperaba la realización de la autopsia para luego recibir el cuerpo. Pero, como se consignó, el lunes siguiente lo sacaron del lugar y verificaron los signos vitales.

“Voy a una iglesia evangélica y un pastor de la isla de Puerto Rico que conoció mi historia me invitó a relatar lo que me pasó. Hoy por hoy ni yo mismo lo puedo creer pero que es real, es real”, manifestó.

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