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POSADAS

Lo que dicen los jóvenes en las paredes

Responde a una investigación universitaria. El material está organizado en tres cortos sobre las experiencias del ser joven, los temores y los sueños en torno a esta etapa de la vida. En el Aula Magna de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales se presentó el libro “Paredes que hablan. Comunicación pública juvenil en Posadas” publicado por la Editorial Universitaria y el video “Somos lo que vamos juntando. Cuando los jóvenes hablan de sí mismos”. En el semanario /6p se muestra aquello que dicen los jóvenes y las perspectivas de esta investigación.

En el Aula Magna de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales se presentó el libro “Paredes que hablan. Comunicación pública juvenil en Posadas” publicado por la Editorial Universitaria y el video “Somos lo que vamos juntando. Cuando los jóvenes hablan de sí mismos”.

La presentación en la Unidad Académica perteneciente a la Universidad Nacional de Misiones estuvo a cargo del magíster Héctor Jaquet, la magíster Elena Maidana y el profesor Claudio Salazar, director de la Editorial Universitaria.

Según comentaron, el material está organizado en tres cortos sobre las experiencias del ser joven, los temores y los sueños en torno a esta etapa de la vida.

Al explicar de qué se trata ambas producciones que se inscriben en lo realizado desde el Proyecto PICTO Unam, Maidana comentó que por un lado los jóvenes aprenden de los adultos, porque son los primeros que escriben en las paredes. “Lo que pasa es que también hay escrituras y producción como comunicación que está legitimada y otras no. La comunicación publicitaria es la más legitimada.

“Incluso hay frentistas que pagan para que pongan afiches en sus casas, lo mismo los políticos”, observó.
Seguidamente recordó que no solamente los jóvenes dejan sus manifestaciones o comunican lo que tienen para decir en las paredes, sino que también compiten y disputan constantemente con el mercado y con los políticos.

“Esto no es punitivo -dijo- y tampoco es estético, en el sentido de que se trata de registrar la mayor manifestación posible”. Y fue así que en la recolección de escrituras encontraron desde escrituras escolarizadas, hechas al paso hasta producciones que se acercan a lo que se puede entender como una obra de arte. “Nuestro criterio no fue tampoco exclusivamente estético. Sabemos que hay obras de arte, incluso graffittis y sténcil que han salido de las paredes y han entrado a los museos pero nosotros decidimos incluir, no solamente este material sino también escrituras y dibujos cotidianos”, apuntó la magister en Comunicación Social.

Qué cosas dicen los jóvenes

La investigadora comentó que el trabajo es una aproximación para saber qué quiere decir la franja juvenil cuando se expresa de esta manera. “Qué están diciendo, qué quieren decir. Y nos encontramos con una multiplicidad de perspectivas y de mensajes, de todo tipo. Desde amorosos y a políticos, artísticos, todos hechos con el modo de ser juvenil, irreverente, humorístico, informal”, dijo.

Junto con esta publicación también presentaron un video que contiene un registro de voces de jóvenes de la ciudad de diferentes sectores sociales que acercan parte de su universo. Se trata de la producción audiovisual “Somos lo que vamos juntando. Cuando los jóvenes hablan de sí mismos”.

“Lo que hicimos fue darle la palabra porque eso también encontramos. Los adultos hablamos por los jóvenes pero muy pocas veces le damos la palabra. Por eso quisimos que nos cuenten cómo van tratando de ser en este mundo que los adultos les dejamos, cuáles son sus sueños, sus expectativas”, enfatizó Maidana.

Según el texto de la presentación, este proyecto revisó incluso el propio término de “cultura juvenil” ya que “cierto uso de esta categoría lleva a pensarlos de modo cerrado; sin articulación con la trama socio-histórica en la que se inscriben; que les da y a la que dan sentido. Por lo que trató de comprender a los jóvenes desde sus propios ritmos y espacios sin descuidar su relación con el tejido social que los incluye/excluye. Así, desde el conocimiento situado e histórico pretendió contribuir a la comprensión de los mismos en su complejidad y diversidad constitutiva”.
Textos en el libro estuvieron a cargo de Maidana, las fotografías, de Rosario Contempomi; la edición, Sonia Alfaya mientras que en el diseño, Silvana Diedrich.

Apostillas

“La ciudad adulta contiene una ciudad joven que muchas veces ignora, persigue, detesta, apenas tolera. La ciudad juvenil se abre paso en la ciudad adulta, instala su diferencia, interroga, molesta, contesta, incomoda, persiste”.
“Pero más allá de lo que las une y separa, hay algo en su relación que no cambia; la seguridad siempre emerge de la primera”.

“Por ahí andan los jóvenes ocupados en ocupaciones varias, ocupándose de paredes ajenas, de plazas y monumentos públicos, haciendo siempre algo de pared en pared, pasando así de ser objetos a ser sujetos del discurso”.
“En Posadas se da la paradoja de ciertos jóvenes que juegan con la condición urbana impersonal en una ciudad en la que no pocos se conocen”.
“Con sus grafos los jóvenes se suman a las disputas simbólicas en torno a la remodelación de Posadas”.

“Ellos recorren la ciudad en busca de superficies para dejar sus marcas y a su modo la intervienen, la modifican, la renuevan. Incluso ponen en valor las ruinas que todo progreso conlleva”.

“Con plantillas, aerosoles, colores provocan la metamorfosis que hará de un muro una ambigua ventana desde la cual mirar la realidad de otra manera: ácida, irreverente, reveladora”.

“La composición plástica incorpora, integra la vegetación circundante. ¿O es a la inversa, el grafiti, el dibujo, la pintura juvenil brotan junto a plantas que los enmarcan, los esconden, los continúan?”.

“Qué habitar se imaginan ellos, jóvenes de esta ciudad fronteriza, destruida/construida, abandonada/remodelada cuando la dibujan, la escriben, la pintan?”.

“Casi sin querer queriendo ponen en cuestión la relación fundamental que tenemos hoy con las cosas, la ciudad, el mundo, los otros: la posesión”

“Y a su modo preguntan: ¿De quién es esa pared? ¿Tiene dueños ese muro? ¿ Los monumentos públicos son de todos o de nadie? ¿ Para quiénes se hacen las plazas, los paseos, la costanera?”

“Práctica cultural la de estos jóvenes que no se vende ni se compra, no se sujeta a normas, no pide permiso. Signada por aspectos de marginalidad y libertad, cuestiona constreñimientos instituciones, de los medios, del capital, del estado, del mercado, de los vecinos”.

“Acentúa la coexistencia conflictiva de diversas escrituras públicas, propias y ajenas. Sus expresiones deslegitimadas, ilegales, incluso combatidas (grafos infanto-juveniles, esténciles, arte callejero …) alternan con las oficiales y oficializadas (señalética urbana, publicidades, pintadas políticas …)

“Manifestaciones subjetivas, lúdicas, imaginativas las suyas. Contradicen la racionalidad partidaria que busca volantes y la mercantil que interpela como clientes”.

“Algunos, sobre todo ciertos jóvenes de clase media con relativo poder simbólico y cultural, trascienden la escritura al paso, experimentan con tipografías, dejan huellas efímeras de su creatividad subjetiva. No es un mero flujo su andar”.

“Ávidos de experiencias, con sus errancias intensivas buscan desplegar profundidades en la superficie”.

“Entonces puede ocurrir que una calle cualquiera de la ciudad devenga en galería de arte a cielo abierto”.

“Escriben, dibujan, pintan la epidermis urbana por rebeldía, por el placer de intervenir en el espacio de las ciudades, porque les gusta, porque les da la gana, porque sí, para ser y estar con amigos, para divertirse, para experimentar con las formas, para exponerse a la opinión pública. Y no les importa si van a ser aceptados o no”.

“Abren su diferencia a la indiferencia ciudadana”

“Para percibirla hay que estar dispuestos a realizar un periplo por las intensidades de lo urbano, por sus flujos afectivos, sensoriales, sensuales, Hay que atreverse a captar las tramas sensibles que urden y esconden la ciudad. Hay que desear seguir el camino de ese hacer, que es también un camino para ser”. (www.seispaginas.com)

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