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Los juicios abreviados volvieron a salvar a la Justicia Penal del colapso

Como viene ocurriendo desde hace varios años, en Misiones, cerca del 90 por ciento de las sentencias penales dictadas en 2010 corresponden a juicios abreviados, de acuerdo con un relevamiento realizado en los cuatro Tribunales que funcionan en la provincia. El incremento en la cantidad de fallos dictados a través de este mecanismo permitió que la Justicia Penal evitara el colapso por la acumulación de expedientes. Los defensores oficiales se quejan porque consideran que este recurso distorsiona todo el sistema penal.

“Los fiscales están cada vez más extorsivos, generan miedo en los imputados cuando le dicen que si no firman el juicio abreviado por la pena que le ofrecen, en un debate van a pedir una mucho más alta”, admitió un defensor.



Hoy por hoy sólo llegan a juicio oral aquellos casos en los que se discute una pena de prisión perpetua, en la que hay varios imputados y no se ponen de acuerdo en aceptar el ofrecimiento de la Fiscalía, o bien en algunos casos de abuso sexual donde el acusado siente vergüenza de reconocer su culpabilidad.



Los abogados admiten que el juicio abreviado es un mecanismo perverso porque con la admisión de la responsabilidad por parte del imputado se sanean todas las posibles irregularidades cometidas durante la primera etapa de la investigación.



El defensor oficial Marcelo Ozuna sostuvo que “con los juicios abreviados los presos se quedan sin la instancia de revisión de la prueba por parte de un Tribunal”.



Los presos que deciden afrontar el debate y luego acuden en Casación ante el Superior Tribunal de Justicia de la Provincia, saben que deberán esperar largos años antes que los ministros se expiden sobre la legalidad de la pena impuesta. Hoy, en Misiones existen personas que están privadas de su libertad hace más de ocho años con sentencias que no están firmes. Lo que va contra lo que la Corte Interamericana de Derechos Humanos fijó como plazo razonable de detención preventiva, esto es no más de tres años.



El mecanismo de juicio abreviado permite a los Tribunales mantener a flote el barco de la Justicia Penal, donde día a día prescriben decenas de causas con personas procesadas. Es decir que son expedientes donde un juez consideró que había suficientes pruebas como para sentar a una persona en el banquillo de los acusados, pero el cúmulo de tarea en los Tribunales hace que en definitiva queden relegados en los estantes hasta que algún defensor pida su archivo.




Antecedentes



En 1997 se sancionó la Ley 24.825, que estableció el juicio abreviado, que no es un juicio sino un procedimiento corto que muchos juristas critican por considerarlo inconstitucional. Consiste en permitir al fiscal tentar al acusado con una pena no mayor a seis años a cambio de que confiese su culpabilidad. Misiones copió ese modelo ese mismo año pero no fijó topes para las penas y así se llegó a realizar un juicio abreviado en el que un preso aceptó una condena a 43 años de cárcel.



En los Estados Unidos el sistema penal resuelve prácticamente todos los casos de delitos graves con la negociación en la cual el fiscal induce al acusado a admitir su culpa y renunciar al juicio, a cambio de una pena más benigna de la que recibiría si se lo declarara culpable en el juicio. En el país del Norte, el 99 por ciento de los casos se resuelve así.



Y por casa, ¿cómo andamos?



¿Qué pasa en la Argentina con este arreglo que también implica una oferta fiscal y el consentimiento del acusado? Pese a haber tribunales criminales con jueces de carrera, muchos imputados renuncian igual al juicio: ya en el año 2005 se resolvía por esa vía el 62 por ciento de loas casos a nivel país.



Con o sin jurado, nadie puede cumplir una condena si antes no hay un juicio y un fallo de condena. El consentimiento del acusado es ineficaz para renunciar al juicio. Además, esa conformidad es una verdadera confesión a la que el acusado es casi empujado a hacer, porque la esencia misma del juicio abreviado es la reducción de la pena que ofrece el fiscal a cambio de la confesión.



Esto sucede porque las personas esperan durante años en la cárcel que se haga el juicio oral. Y muchos incluso optan por confesar delitos que no cometieron porque en definitiva les da la posibilidad de salir antes de la cárcel.(www.seispaginas.com o Semanario Seis Paginas edición Nº 54 versión papel)




 

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