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POSADAS

Matan a un joven para robarle cuando esperaba el colectivo

Guido Kachuck (17) fue encontrado a la 1:30 de este martes en Lavalle y Chacabuco de Posadas por Miguel Rojas, el sereno de su barrio, quien al identificarlo dio aviso a sus padres. El joven fue trasladado al Hospital Escuela de Agudos pero a pesar de las atenciones recibidas falleció a las 4:00, según informes policiales. Familiares dijeron que había salido a las 00:30 para ir a la casa de su novia. El Cuerpo Médico Forense estableció que recibió un único disparo que fue realizado con un revólver calibre 22 y su muerte se produjo a causa de una hemorragia interna. La principal hipótesis que se maneja es que se resistió al robo de su celular y en esas circunstancias le efectuaron el disparo. En tanto, se realizó un allanamiento en el nosocomio público, medida dispuesta por el juez de Instrucción César Yaya para saber los pormenores de la atención que recibió el adolescente al ser llevado por su padre en estado de inconsciencia.

Guido fue herido en la intersección de las avenidas Lavalle y Chacabuco, cuando se hallaba en una parada de colectivos cercana a su casa, que está sobre la calle Gómez Portinho. Un sereno que trabaja en la zona aseguró ante la Policía que escuchó las detonaciones de los disparos pero en un primer momento creyó que eran cohetes, hasta que halló a Guido tirado en el piso, ensangrentado, y avisó a sus familiares, que lo llevaron de urgencia al Hospital Escuela. “Lo conocía del barrio como un chico tranquilo y estudioso. No molestaba a nadie”, agregó en declaraciones a /c6. Fuentes policiales dijeron que la demora del Hospital en dar intervención a la fuerza hizo que se perdiera un tiempo valioso para disparar la investigación y tratar de dar con el o los homicidas con la premura que el caso requería. La autopsia se realizó en horas de la mañana de este martes y luego el cadáver fue entregado a la familia para su inhumación. Los galenos aportaron otros datos de interés. Advirtieron que el joven no presentaba restos de pólvora en el lugar por donde ingresó el proyectil, señal inequívoca de que el disparo se realizó dese una distancia no menor a los 50 centímetros. La bala ingresó por el lateral izquierdo del cuerpo, a la altura del abdomen y quedó alojada en la zona de la pelvis tras perforar la arteria ilíaca. Los médicos no quisieron arriesgar una opinión sobre las posibilidades de vida que hubiera tenido Guido en el caso de que el primer diagnóstico hubiera sido el correcto. “Recién mañana vamos a estudiar el caso y establecer con certeza si una operación inmediata podría haberlo salvado”, explicaron desde el Cuerpo Médico Forense. El joven fue baleado cerca de la medianoche del lunes cuando se habría resistido al robo de su teléfono celular en momentos que esperaba el paso de un colectivo sobre la avenida Lavalle para dirigirse a la casa de su novia. Por el hecho hasta el momento no hay personas detenidas y tampoco la Policía pudo hallar testigos del ataque que terminó con la vida de Kachuk. El último mensaje de texto fue para su novia avisándole que el colectivo tardaba Fue el último mensaje de texto que Guido Kachuk envió a su novia, con el celular. Le avisaba que la demora en llegar a su casa obedecía a que el colectivo tardaba. Fue antes que lo atacaran para quitarle precisamente el celular, disparándole a quemarropa. Sus compungidos familiares recordaban las anécdotas de Guido un chico querido en su familia, por sus amigos, en el barrio. Apreciado por el mismo sereno que lo encontró tirado en la vereda, ya herido mortalmente y dio aviso a la familia. Porque con Guido compartía tererés. Primero llegó un hermano que, al no poder levantarlo llamó al padre y de allí lo llevaron de urgencia al Hospital. Guido tenía 17 años y había terminado la secundaria en el Instituto Posadas. El sábado se disponía a celebrar su cumpleaños número 18. Jorge Kachuk, padre de la víctima, dijo públicamente que en un primer momento le dijeron que su hijo estaba en ese estado por el consumo de drogas o alcohol. Un rato más tarde, tras realizar una radiografía, advirtieron que tenía alojado un balazo en la zona de la pelvis e intentaron operarlo, pero Guido falleció desangrado. Los médicos recién dieron intervención a la Policía cuando se produjo el deceso, cerca de las 4.00; pese a que el protocolo establece que cualquier paciente que ingrese con algún tipo de lesión que haga presumir un delito, debe ser reportado a la Policía. La principal hipótesis que se maneja es que se resistió al robo de su celular y en esas circunstancias le efectuaron un disparo con un revólver calibre 22.

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