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“Me robaron mi infancia y mis juguetes. Los tuve que cambiar por Hábeas Corpus”

El 23 de marzo del 2006 quedó inaugurado en el Congreso de la Nación un Mural en Memoria a los Niños sin Infancia donado por la artista plástica Mónica Corrales y por Carolina López Forastier. Está emplazado en el edificio anexo de la Cámara de Diputados con motivo del aniversario del Golpe Militar ocurrido el 24 de marzo de 1976. Este lugar es recorrido diariamente por legisladores y personal de la casa. La obra describe a la niña Carolina, con tan sólo 10 años, ante la detención de su padre: Leopoldo López Forastier, Juez en Misiones.

Con solo visitar la Cámara Baja y alzar la mirada, el observador encuentra con una parte de la Historia de Misiones. Un mural que describe a la niña Carolina, con tan solo 10 años, ante la detención del padre: Leopoldo López Forastier, Juez en Misiones.



Todo el dolor de una niña misionera, fue plasmado por la artista plástica Mónica Corrales. El mural, hoy hace parte de la historia tallada en una pared de la Cámara de Diputados de la Nación.  Hace ver que y reflexionar sobre la importancia de vivir en democracia.



El Mural en Memoria de los Niños Sin Infancia es acompañado por un escrito de la Doctora Carolina López Forastier que expresa:… “Nos besó en la frente. Nos abrazó muy fuerte. Y puso el pecho. Como tantas otras veces. De pronto tanto ruido se transformo en la más pasmosa soledad. Teníamos mucho miedo. Y nos tenían mucho miedo. Mi casa, el lugar de sueños y esperanzas de tantos compañeros se transformó de pronto en un mundo de a tres: mamá, mi hermano y yo”.



En otro tramo agrega: “¿Dónde estás papá? había que buscarlo. Golpear puertas ¿Qué puertas? El llanto desesperado hizo que apareciera en letras muy chiquititas dentro de un paquete de cigarrillos que algún enfermero dejo en la vereda.



Y comenzó Candelaria, Resistencia y luego La Plata. Y comenzaron las vejaciones de guardia cárceles inmorales. Los viajes interminables y las promesas incumplidas. Todo valía. Pero no pudieron doblegarnos. Pero me robaron mi infancia y mis juguetes. Los tuve que cambiar por Hábeas Corpus tirados en el tacho de algún juez Federal “comprometido”.



Me robaron mi infancia. Quitaron la sonrisa de una nena de 10 años. Me quitaron a papá…”.



Las síntesis de estas palabras se encuentran hoy estampadas en la pared de una institución de la Democracia, donde están los representantes del pueblo que fueron elegidos a través de voto popular. En otras palabras, Argentina vive en libertad y en paz, un valor tan importante como justicia.



En el día de la memoria, quiera el pueblo argentino hacer eso justamente…memoria. (Por: Gerardo Strejevich)

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