SEGUINOS

EDITORIAL

Misiones está fundando en el presente el porvenir

En la semana que acaba de concluir y más allá de las habituales turbulencias nacionales, Misiones pareció empeñada en mostrar que es capaz de seguir fundando en el presente el porvenir. De muchas maneras pero, sobre todo, basándose en los avances tecnológicos que pueden mejorar la calidad de vida de las actuales y futuras generaciones.

Pero habrá que ir por parte. Porque comenzó la semana con una ley que funda derechos cuando en el ámbito nacional la crisis económica y social no logra mostrar soluciones, perspectivas sino más bien avances y retrocesos. Y las miradas se detienen absurdamente en la volatilidad de los mercados, mientras se cierran fábricas, comercios, fuentes de trabajo. Acá en la Comisión de Educación del Parlamento misionero se debatió nada menos que una ley para instituir el derecho a los conocimientos científicos y tecnológicos, iniciativa del presidente Carlos Rovira. Es decir no solo no se retrocede sino que se da pasos del presente al futuro. Con una perspectiva absolutamente inclusiva que pretende sumar a los chicos en situación vulnerable.

“Yo no pienso como el gobierno. Tengo otras ideas pero la confrontación en el ring no nos lleva a buen lugar”, decía de su lado a media semana el gobernador Hugo Passalacqua cuando hacía notar que el país central tenía que empezar a pensar en las Provincias que son las que, en definitiva, salvan al país. Su pensamiento misionerista volvió a llamar la atención en Buenos Aires. No fue allí, sin embargo, a decir discursos. Fue a un encuentro en la Embajada de Italia con proyectos concretos bajo el brazo para interesar a empresarios en las perspectivas de invertir en Misiones. Proyectos y programas de licitaciones de obras públicas con unas 40 empresas italianas grandes, medianas y pequeñas.

“Los índices de pobreza del NOA o el NEA no son porque la gente del Norte no quiere trabajar sino porque hay una aspiradora del puerto de Buenos Aires que viene de la época de la colonia y que hay que redefinir”, precisó por si alguien no había oído.

Pero fue más allá aún en las definiciones. ¿Reclaman más fondos nacionales?, le preguntaron. “No, la palabra reclamo no va conmigo. Hay que hacer valer los derechos. La palabra reclamo parece de mendigar y nunca me gustó la mendicidad. Los derechos se protegen y se tutelan. Nosotros somos una provincia pequeña pero la octava economía del país”. Reclamos vs. Derechos.

Y Misiones siguió avanzando derechos, con las ruedas de las tecnologías. Sobre el fin de la semana, la recuperación de las Escuelas de la Familia Agraria para las TIC y las TAC, las tecnologías de la información y los métodos nuevos para el aprender y aplicar, con una robótica al alcance de la mano.

Los objetivos? Parecen múltiples. Por un lado el cambio de paradigma educativo de modo de hacer del estudiante un protagonista activo y del educación un orientador que a su vez aprende siempre, a diario. Por otro experimentar en proyectos innovativos qué se podrá llevar a la chacra, a los procesos productivos, la suma de valor y, finalmente la comercialización.

Misiones es también agrícola, y empieza a estar en condiciones de sumar a la producción orgánica en la que ya viene trabajando en pos de un medio ambiente amigable, la inteligencia artificial que cada vez se incorpora a mayor cantidad de procesos.

El astrónomo Luis César Martorelli definía en una entrevista con C6Digital a propósito de la puesta en marcha del Observatorio Astronómico, con un telescopio de última generación –el más moderno de Argentina-, formando parte del Centro Educativo en Ciencias de la Tierra y el Espacio, “en Misiones piensan en positivo”.