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EDITORIAL

Misiones sabe de abrir caminos, son años de hacer frente a contextos condicionantes

Nuevamente Misiones se ha distinguido a nivel nacional. En un mapa de la Argentina era dable observar que la Provincia tenía un color verde para señalar que era el único lugar en el país en el que el comienzo de clases estaba asegurado. La paritaria provincial docente había cerrado con un 15% de aumento y una cláusula de revisión. Esto es, si la inflación supera ese porcentaje inflacionario –todas las estimaciones incluidas las oficiales dicen que sí- volverá a reunirse la mesa de negociaciones para analizar la situación que se pudiera haber planteado.

Es decir, una vez más, la Provincia encuentra un camino intermedio, una salida considerando tanto la situación más que compleja de la economía nacional y, al mismo tiempo, la de los educadores provinciales. Pero no fue el único acuerdo salarial cerrado, en el primer mes del año, actualizó haberes de la Policía Provincial y luego de los docentes, el de los empleados de la Administración Pública incluidos los jubilados.

Al mismo tiempo, y en vista del próximo inicio de clases, se activó el Ahora Escolar para aliviar las compras que demanda un nuevo período de clases y –contemporáneamente- darle otro respiro al comercio provincial, fuertemente afectado por las asimetrías con los países vecinos, a pesar inclusive de la devaluación del peso por una mayor apreciación del dólar.

Y mientras todo esto ocurría se conoció el anuncio que el último día hábil de este breve -pero flaco en materia de recaudación- mes de febrero estaban disponibles en los cajeros los sueldos de los tres Poderes del Estado y de jubilados. Tampoco es un dato menor en el contexto de dificultades que se viven por imperio de políticas económicas –o de la ausencia de ellas- del nivel nacional.

La economía presiona y la inflación no cede. La apreciación del dólar –hay quienes sostienen todavía está retrasado- impacta en los precios de los alimentos, y ya se ven las subas en las góndolas. Y mientras esto se produce de modo casi automático, los precios de las materias primas se ponderan en mesas de negociaciones en las que confluyen plantadores e industriales. Está ocurriendo con la yerba mate y con el tabaco. Todavía no se ha arribado a acuerdos y especialmente en el caso del tabaco, apremia un acuerdo para empezar en breve el acopio.

Y la Nación sigue demorando el envío de las remesas que podrían poner algo de distensión en el área productora. En materia de yerba mate, al menos se ha visto algún movimiento no sólo en dirección al acuerdo de precios sino a la ampliación de mercados con una delegación que viajó a Dubai a la feria más grande del Medio Oriente.

Misiones es la principal productora de yerba mate y la única que produce té, sin embargo esta fortaleza no parece suficientemente explotada en pos de mayor riqueza para distribuir. Hay sectores –incluidos los más poderosos- que no se aggiornan. Curiosamente desde el ámbito de los más pequeños, desde los productores de la agricultura familiar llegan voces que hablan de trabajos en pos de la incorporación de nuevas tecnologías que agilicen la comercialización, inserten plenamente a las chacras en el siglo XXI y permitan a los jóvenes echar raíces en el suelo que los vio nacer. Todo un ejemplo a imitar.

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