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POSADAS

Morales Lezica cuestionó la falta de memoria de los que pretenden “interpretar” la realidad

El presidente del bloque de diputados del Frente Renovador Eduardo Morales Lezica habló de “los problemas de la memoria” al salir a refutar las aseveraciones del editor y propietario del diario primera edición Francisco Wipplinger, quien en una editorial habló de “falta de sensibilidad” del gobierno provincial a propósito de los recientes conflictos del personal municipal y policial.


“Ante la primera turbulencia originada en un reclamo legítimo, en el segundo mandato del Gobernador Closs, aparecen los que no aprendieron nada del conflicto. Ahora, luego de protestas gremiales que ningún integrante del gobierno discute legitimidad, quieren hacernos creer que absolutamente todo esta mal en esta bendita provincia en crecimiento”, replicaba entonces Morales Lezica. 



“Las causas de los últimos conflictos no tienen origen la semana pasada ni la anterior. Vienen de más tiempo y dejaron al desnudo la impericia de los funcionarios para descomprimir crisis con ofertas concretas y, sobre todo la total falta de sensibilidad”, dijo el dueño del Diario, que hasta desconoció -ignorándolo- el programa Hambre Cero. 



Y el diputado se preguntó si “por casualidad recuerda de donde venimos los Misioneros desde el 2003 don Wiplinger? 



“Recuerda a los docentes ganando 270 pesos y haciendo dedo para llegar a escuelas destrozadas?



Recuerda a la provincia donde la Educación fue siempre el último orejón del tarro? 



“Recuerda como lentamente se fue colocando a la Educación en el escalón mas alto de las políticas de la Renovación, y en la asignación del presupuesto, hasta llegar al 34 %? (el mayor de la historia) 



“Alguna vez vio en el escalón de una casa humilde, a dos misioneritos tecleando las netbooks cuando antes ni cuadernitos tenían?



Recuerda cuando se comenzaron a construir 40 escuelas nuevas por año, y cuando se comenzó a hacer realidad que hasta el pueblo más pequeño tuviera su colegio secundario? (de 100 pasamos a 250 colegios secundarios en Misiones) 



“Se enteró que en 35 escuelas de los lugares más humildes de la Provincia, comienza a realizarse el ciclo de Jornada extendida? (donde el alumno entra a las 8 de la mañana y se retira a las 14, mientras los docentes se quedan hasta las 17) Equiparando así la calidad educativa a la de cualquier centro urbano. 



“Nunca ninguneamos a los docentes don Wiplinger. Y siempre reconocimos que son quienes transmiten conocimientos y valores a nuestros hijos.



“Los mismos valores con los que el Ing Rovira y el Dr Closs transformaron esta provincia antes postrada y endeudada, en una provincia en crecimiento, con el aporte de todos los misioneros (aunque ud no aporte por seguir patentando sus camiones en Corrientes )



Recuerda cuando los policías ganaban 300 pesos/dólares?



Sabía que por año se incorporaron 500 agentes a la Policía? (desde 1990 a 1990 ingresaron 500 efectivos . Esa década que Ud añora , la misma donde Ud escaló con Ramoncito hasta llegar a “suegro”)  



“Publicó en su diario cuando se construyeron más de 28 Comisarías y se compraron 180 vehículos patrulleros , 110 camionetas, porque antes ni autos para perseguir a los ladrones había? 



“Sabía que tenemos hoy al menos una comisaría, una escuela primaria y un colegio secundario en cada pueblo de Misiones?



Y como lo importante no es lo que se dice sino quien lo dice, en la próxima nota cuéntenos también, como hizo para comprar ese diario en la época en que gobernaba su ex yerno, y si es cierto que hizo inversiones en plantas químicas en Santa Fe o campos en Corrientes? 



“A mí me gustaría hablar en otra nota del Hospital Madariaga, de la biofábrica, del Centro del Conocimiento y el Centro de Convenciones, de las Ferias Francas, del turismo como herramienta de crecimiento, de las leyes históricas aprobadas en Cámara por el Ing Carlos Rovira, de las Cataratas como nueva Maravilla …etc, etc, (supongo que esto a Ud. le aburre)



Tanto le duele don Wiplinger que con toda su plata, su hijo haya sacado el 3% de los votos? 



“Este gobierno siempre estuvo abierto a las criticas y a los disensos. Con la misma mansedumbre con que asimila los golpes, también sugiere a algunos formadores de opinión que traten de recordar al periodismo independiente, en lugar de alquilar sus editoriales al mejor postor opositor. Que el odio no los deje ciegos. De tanto ir tanteando el terreno, van a terminar tropezando con la realidad”, apuntó el diputado.





 



 



Falta de sensibilidad  



Por Francisco Wipplinger, Presidente de Primera Edición   



Posadas vivió los últimos días jornadas agitadas. La última crisis, que llenó sus calles de basura y piquetes, fue el final de una seguidilla que preocupa. Los residuos pusieron en riesgo la salud de los vecinos y los piquetes impidieron el derecho a circular libremente. Hubo tensión en el ambiente. Y violencia. Pero las causas de los últimos conflictos no tienen origen la semana pasada, ni la anterior. Vienen de más tiempo y dejaron al desnudo la impericia de los funcionarios para descomprimir crisis con ofertas concretas y, sobre todo, la total falta de sensibilidad. 



Los responsables de dar respuestas no conocen lo que es vivir con sueldos de miseria. No saben del dolor que el hambre provoca en el estómago. Y no lo conocen porque así decidieron hacerlo. Omitieron algo básico como es ubicarse en el lugar del otro, sentir su realidad, desentrañar sus argumentos, comprender sus urgencias.  



Maurice Closs nunca entendió la pobreza, porque jamás la vivió ni se preocupó por analizar qué significa. Yo conocí la pobreza y sé lo que siente la gente humilde. 



Su Gobierno se ha caracterizado por el ninguneo de las protestas. Hizo caso omiso a las marchas de docentes y los pedidos de trabajo de los desocupados. Ni siquiera se conmovió cuando una de las agrupaciones acercó nombres y apellidos (personas reales) de quienes presentaban bajo peso y necesitaban ayuda para poder superar el problema nutricional. 



Con el correr de los años, esos misioneros con necesidades insatisfechas han visto cómo se elevaban obras fastuosas y se despilfarraban fondos para campañas políticas. Y no se trata aquí de rechazar el progreso, sino de lograr la tan promocionada y nunca concretada distribución equilibrada de la riqueza. 



El reclamo de los docentes de un salario digno es un ejemplo emblemático de lo antes mencionado. Más allá de sus diferencias internas, los educadores vienen levantando la bandera de la lucha desde tiempos inmemoriales y lo único que recibieron ha sido indiferencia.Y no sólo eso, sino que los colocaron en la vereda ingrata de los responsables de los pobres resultados del sistema educativo. 



¿Puede alguien mantener un hogar un con sueldo de 2.300 pesos (haber para alguien que se inicia en la educación), con un básico 1.225 y un adicional bonificable remunerativo de 50? Un alquiler supera los 900 pesos. El gasto en pasaje mensual para un docente sobrepasa tranquilamente los 300. Y a esto hay que sumarle el costo del material que necesita para ejercer su profesión, el valor de la canasta alimentaria y en caso de los que tienen hijos (en mayor porcentaje), todo lo que implica darles la educación, la seguridad y la alimentación que se merecen. 



Otro símbolo es lo que sucedió con los policías. Hay uniformados que si no retiraban la ayuda en carne y mercadería que en su momento habilitó la fuerza no tenían nada que llevar a la mesa. Si no compraban balas de su bolsillo, tenían el arma de adorno. Y si no hacían horas extra a destajo después de sus doce horas de trabajo reglamentarias, no podían llegar a fin de mes.  



El gobernador Closs quiso colocar a los policías acuartelados como la avanzada de un intento destituyente. Dijo que la democracia estaba en peligro y llamó a que la defiendan. Sus funcionarios dijeron que iban a reunir 50 mil personas en un mega acto. Pero la respuesta fue magra. La sociedad le dio la espalda: menos de 3.000 almas se esparcieron por la plaza 9 de Julio, había más carteles que militantes. Este cachetazo obligó al gobernador a que reviera su postura y accediera a mejorarle la oferta a los uniformados, lo que finalmente derivó en la resolución del conflicto. 



Los policías no presentaban un riesgo para la democracia. En ningún momento quisieron tomar el poder ni pisotear la Constitución.



 La huelga policial fue histórica, por el nivel de adhesión y por corporizar lo que el grueso de la fuerza de seguridad sentía: el hartazgo por la soberbia y el maltrato por parte de los gobernantes.



 


La penuria de los docentes es añeja. El sufrimiento de los policías también. A los primeros, el Gobierno siempre los esquivó. Con los segundos quiso hacer lo mismo, pese a que sabía que el acuartelamiento se estaba gestando. Pero la soberbia tuvo que ceder ante una realidad que les explotó en la cara.



En ambos casos, falló eso de ponerse en el lugar del otro, escucharlo y darle respuestas. Los policías pudieron doblegar la falta de sensibilidad. Los docentes siguen esperando.



El conflicto de los municipales terminó de pintar un panorama caótico. Si bien ayer se destrabó, dejó algunas postales que preocupan, como el uso de agresiones e intimidaciones como método para que las quejas lleguen hasta los funcionarios.  En ese afán, los vecinos quedaron en el medio de una verdadera guerra.



Fueron días difíciles, que dejaron una cantidad importante de enseñanzas. Es de esperar que los gobernantes estén a la altura de las circunstancias y las hayan comprendido.



 



 



 



 



 



 



 

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