SEGUINOS

POSADAS

Muerte Digna: la senadora Giménez fundamentó su voto en el Senado

La senadora Sandra Giménez volvió a ratificar su postura en el recinto de la Cámara Alta y fundamentó su voto en el debate. “Es la decisión de los pacientes de expresar su voluntad en primer lugar por sí, y de acuerdo a una reglamentación que es específica la posibilidad de negarse a recibir algún tipo de tratamiento a un soporte vital, en el momento de padecer una enfermedad terminal e incurable”, argumentó antes de la sesión la legisladora del Frente Renovador. El proyecto ya que contaba con media sanción del la Cámara de Diputados.

La iniciativa sobre muerte digna modifica la ya vigente ley sobre Derechos del Paciente y establece “derecho a aceptar o rechazar determinadas terapias o procedimientos médicos o biológicos, con o sin expresión de causa, como así también revocar posteriormente su manifestación de la voluntad”.



En caso de presentar una enfermedad irreversible, el paciente podrá manifestar “rechazo a intervenciones quirúrgicas” e incluso “el retiro de medidas de soporte vital”. En este caso, se exime al profesional de algún tipo de responsabilidad civil o penal.



“Creo que para tener una muerte digna primero hay que tener una vida digna; y en ese marco es fundamental que en un Estado como el nuestro –en el argentino y en cualquier otro– bregar permanentemente para que eso suceda. Por eso, las políticas de prevención, de promoción, de desarrollo, de educación, de salud y de seguridad deben ser prioritarias”, afirmó la Senador.


En otro tramo de su exposición también realizó un homenaje. “He escuchado a algunos colegas senadores –con los que disiento– hablar de los profesionales del arte de curar relacionándolos con cierta falta de sensibilidad, de compromiso o de explicación. Sin embargo, yo defiendo a cada uno de mis colegas médicos de la República Argentina; yo defiendo a cada una de las enfermeras; yo defiendo a cada una de las trabajadoras sociales, así como los odontólogos; y a los kinesiólogos. ¿Por qué? Porque somos aquellos que en el momento del buen morir o en el momento de morir de una persona somos capaces de entender el proceso que atraviesa toda una familia”, dijo.


Seguidamente, Giménez sostuvo que “hay lazos y vínculos que sobre todo en pediatría, más que en otras profesiones, se sostienen muchísimo tiempo después de la misma muerte. Esos vínculos hablan de aquello que acuerda un grupo de personas para tratar de cumplir con la vocación que hemos elegido y para tratar de cumplir con aquello que debemos hacer como buenos trabajadores de un Estado presente y activo. Por eso, creo que este es un homenaje a la ciudadanía en general dado que estamos incorporando nuevas etapas al derecho positivo, como dije al principio. Son derechos individuales a ejercitar por cada uno de nosotros”.


Para la legisladora misionera “esto debe ir acompañado en esta reglamentación. Comparto con las senadoras Di Perna y Borello la necesidad de contar con los presupuestos mínimos necesarios para la formación del recurso humano; para la sensibilización y la concientización de las mismas medidas en las mismas dimensiones en los veinticuatro distritos federales de este país para que, de esa manera, la garantía sea la permanente construcción de una Argentina de iguales: de hombres y mujeres en el buen vivir y en el buen morir”.



 

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas