SEGUINOS

POSADAS

Mujeres colaboran en la construcción de viviendas y veredas

Son más de cinco las cooperativas de Trabajo que se desempeñan en el municipio de Campo Viera, no solamente en la construcción de casas sino también cordones y veredas. Aproximadamente unas 15 madres se desempeñan en distintas tareas y a la par de los hombres, construyen, hacen los soportes para las bases de viviendas y otras tareas. Carmen Ortellado integra la Cooperativa El Encuentro y Elsa Miño, la Cooperativa Honestidad y Trabajo. Ahora comparten el armado de las bases metálicas donde luego se cargará concreto para hacer los cimientos de una casa. Desde el 2007 comenzaron haciendo viviendas. “Primero hicimos 4 casas por cooperativa y luego cordón y veredas, ahora hacemos las bases de viviendas para tareferos, que serán de madera y luego haremos otras 20 más de material”, explicó Ortellado.

Mientras que Miño comentó que comenzaron con cursos de capacitación “y luego con la práctica mejoramos. No es fácil, pero siendo sano hay que animarse, tengo 3 hijos y mi marido tiene problemas de salud y no trabaja, por lo que yo mantengo la casa”, indicó.


“Es un trabajo para todos, no es pesado, se aprende y en eso tenemos que agradecer al Intendente (Juan Carlos Ríos) porque muchas mujeres no pueden salir a tarefear porque eso si que es duro y además, hay que atender a los chicos que van a la escuela. Pero con esta oportunidad se puede hacer algo importante, construir la casa de otros. Mi hija va a la secundaria y mi marido tiene discapacidad y prácticamente sostengo mi hogar”, explicó Ortellado. Ambas destacaron que “nos hicimos compañeros todos, incluso con los hombres que nos han ayudado a mejorar, compartimos el desayuno, a veces, hasta un asado.


Miño, por su parte, destacó que “todo es cuestión de practica, ahora podemos construir nuestra propia casa, o hacer mejoras en la casa, mi marido es oficial albañil pero no puede trabajar, pero cuando lo hacia, yo terminaba supervisando lo que hacia porque había aprendido mucho”.


El inicio de tareas es a las 7 de la mañana, se desayuna a las 9 y luego siguen. “A la tarde también e incluso los fines de semana cuando es necesario, cuando hay que adelantar por muchos días de lluvia, pero siempre se trabaja en un buen clima de trabajo, eso es importante”, señaló Ortellado, mientras consultaba a Fernando Gsell, el hombre que las acompaña en esta oportunidad y que resaltó que “ya nos hemos acostumbrado a trabajar con ellas, si no estuvieran nos resultaría extraño”, acotó.


 

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas