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Mundial 2018: Pitana y un arbitraje que lo acerca a la final

Aunque depende de otros factores, el buen desempeño del argentino en el partido de Uruguay-Francia lo deja con posibilidades de estar en la final

La planificación táctica y estrategica de Néstor Pitana demostró durante los noventa minutos de Uruguay-Francia que fue acertada. El equipo arbitral argentino pensó que se iba a encontrar con dos equipos que iban a mostrar más solidez que brillo, donde la marca física iba a prevalecer. Y no fallaron.

Y la medida del partido la dieron los primeros 16 minutos cuando se cometieron 11 faltas físicas; algunas fueron acompañadas de simulaciones que el árbitro no compró. A partir de ese instante, la credibilidad de Pitana ganó el respeto de los 22 jugadores.

En el primer tiempo solo hubo una sujeción en el área francesa que no tuvo entidad ni para el árbitro ni para el VAR. En los primeros cuarenta y cinco minutos sacó una tarjeta amarilla para cada equipo, bien mostradas.

En el segundo tiempo parecía producirse un calco del primer tiempo -marca, simulación, faltas-, pero el árbitro argentino siempre estuvo acertado, como a los 66 minutos donde resumió su tarea: ante una simulación de la figura francesa Mbappé, se produjo un arremolinamiento de jugadores.

Los franceses reclamaban lo que no había existido y los uruguayos se quejaban por la simulación. El juez tenía dos opciones: tranquilizarlo con palabras o lo que hizo, correctamente, amonestar al que simuló y al uruguayo que produjo el tumulto.

Con esta medida, Pitana redondeó un muy buen arbitraje que lo deja posicionado para tener una posibilidad de dirigir la final, si la Comisión de Arbitraje prescinde de cuestionamientos geopolíticos.

Es muy difícil que un árbitro abra un Mundial y lo cierre, aunque hubo una excepción con otro argentino, Horacio Elizondo, en Alemania 2006. Más allá de la capacidad del árbitro, en ese momento el peso de la figura de Julio Grondona fue decisivo.

El resumen técnico final incluye 31 faltas físicas y cuatro tarjetas amarillas (dos por bando). Los árbitros asistentes estuvieron a la altura, un VAR que no tuvo que intervenir, ante la precisión de Pitana y sus ayudantes.

Si algo favoreció al control del juego fue la actitud del equipo uruguayo que demostró que se puede perder con honor y que dejó todo en el campo de juego para lograr un resultado deportivo.

Pitana tuvo un buen partido, sacó dos amarillas por equipo.

Síntesis arbitral:  Amarillas sacadas: 4 (2 por equipo)
Expulsados: ninguno
Fueras de juego: 0
Tiempo de descuento: 2 minutos en el primer tiempo y 5 en el segundo