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POSADAS

“No hay que caer en un pozo sin fondo para conocer a Dios”

El cantante argentino-venezolano con residencia efectiva en la norteamericana Miami, Ricardo Montaner, inició un breve recorrido por la zona Norte de la provincia antes de presentar su show el próximo 25 en el estadio del club Crucero, de Santa Inés. Dueño de un interior muy rico espiritualmente, el músico mantiene durante todo el tiempo que dura la charla con el periodista que lo entrevista el mismo tono de voz salpicado de enunciaciones marcadas con los cuales hace énfasis en las palabras que así lo considera necesario. Luego de confirmar que pronto grabará un disco con canciones tangueras – para complacer a su suegro y como una forma de homenaje a su padre y abuelo ya fallecidos-, el artista cuenta que sintió la presencia de Díos -“que es uno sólo”, observa- cuando estaba en la cúspide de su carrera y en momentos en que podía hacer todo cuanto quisiese. Y fue eso lo que lo ayudó a mantenerse en el competitivo mundo del espectáculo.

Montaner vino un mes antes y trajo a Marlen y los niños a Misiones. “Voy a hacer un paseo. El 25 tengo el show pero voy a venir el 23 por la tarde para usar todo el 24 a recorrer las cercanías de Posadas. Voy a ir a visita a las Ruinas de San Ignacio como me ofreció el Gobernador a visitarlo”, contó sin necesidad de agentes de prensa que lo difunda.



El cantante fue entrevistado por Mario Antonowic, de Radio Iguazú, en uno de los salones del Hotel Amerian en ocasión de la visita realizada por el músico a las Cataratas.



Al principio de la charla, el artista contó que la decisión de grabar un disco de tangos fue para complacer una serie de inquietudes que tuvo desde niño. Su abuelo Laurentino, que se fue al cielo en 1996, siempre le dijo que incluyera ese género en su repertorio “y no me dio tiempo”. Su padre falleció hace cinco años “y siempre quiso que yo cantara tangos. Ahora está el papá de Marlen, que es un amante del tango en Venezuela, y esta vez no me va a pasar. Así que voy a grabar mi disco de tango, él para mi es como un papá y quiero regalarle uno como un homenaje”.




“Dios es uno solo”



Acerca de su ya famoso acercamiento a Dios -que al parecer intriga a muchos-, considera que no hay varios ni hay uno para cada uno. “Uno tiene la opción, a través de una cosa que regaló él que se llama libre albedrío, uno tiene la opción de conocerlo o no”, dice.



Seguidamente recuerda que cuando conoció acerca “del Señor” fue en el momento más importante de su carrera, cuando despegaban sus discos en el mundo de la música. “Cuando en el año 91 vendíamos discos en todas partes del continente. Yo estaba en plena gira y en plena ebullición de mi carrera, en el momento en que todo el mundo me decía que sí a lo que yo quisiera. Como que sentía adulado por todos lados y por todo el mundo, tenía una tarjeta de crédito que ya podía comprar lo que me daba la gana, ahí es donde sentí la necesidad de conocer a Dios”, responde muy serenamente.



Luego, como para dejar sentado también de esa manera se puede enriquecer el espíritu, sentencia que “no hay que sucumbir en ese pozo sin fondo para poder conocerlo”.



“Lo que hice fue empezar a priorizar, a ver las cosas que verdaderamente tienen importancia en la vida”, resume.

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