SEGUINOS

POSADAS

Obispo Martínez: todos los bautizados tenemos una vocación y una misión

El titular de la Diócesis de Posadas, Juan Rubén Martínez, en su carta pastoral destaca que “iniciamos el tiempo cuaresmal, como tiempo de gracia y penitencia, que nos prepara para a celebrar el misterio central de nuestra fe, que es la Pascua.En la liturgia que iremos celebrando en este tiempo cuaresmal seremos invitados a volver a Dios, a convertirnos y creer en la Buena Noticia, que nos anuncia que el Reino de Dios está entre nosotros”.

Carta  del Obispo de Posadas- 1º Domingo de Cuaresma -26 de Febrero de 2.012



Sobre “La Evangelización”



Queridos hermanos y hermanas:



Iniciamos el tiempo cuaresmal, como tiempo de gracia y penitencia, que nos prepara para a celebrar el misterio central de nuestra fe, que es la Pascua.En la liturgia que iremos celebrando en este tiempo cuaresmal seremos invitados a volver a  Dios, a convertirnos y creer en la Buena Noticia, que nos anuncia que el Reino de Dios está entre nosotros.



Nuestra fe centrada en la persona de Jesucristo, el Señor, de quién queremos ser sus discípulos y misioneros, nos lleva a revisar nuestra vida y espiritualidad a la luz del seguimiento en quien creemos, y se hizo uno de nosotros para salvarnos y revelarse. Para que como seguidores de Jesucristo, comprendamos que nuestra vida está cargada de sentido, y que todos los bautizados, tenemos una vocación y una misión.



En la pascua celebramos el misterio del amor de Dios, de un Dios cercano, que se hizo hombre, “Jesucristo el Señor”, que por nosotros murió y resucito. En el misterio pascual, nos constituimos en hijos e hijas de Dios. En estas varias semanas de cuaresma, nos disponemos sobre todo desde la espiritualidad litúrgica a prepararnos para renovar  nuestra Fe, Esperanza y Caridad.



En esta carta cuaresmal les propongo revisar nuestra condición bautismal desde nuestra propia vocación y misión,  el compromiso evangelizador que todos los cristianos tenemos. La fe para los cristianos necesita de un encuentro con la persona de Jesucristo, muerto y resucitado.



Este encuentro personal y eclesial, es el que tuvo el Apóstol Pablo y lo llevó  a decir “Predicar el evangelio no es para mí un motivo de gloria es más bien un deber que me incumbe ¡Ay de mí si no predico el Evangelio! (1Cor 9,16).



Las semanas de cuaresma en preparación a la Pascua tiene una riquísima espiritualidad en la liturgia que iremos celebrando, y nos ayudarán a realizar un examen de conciencia sobre nuestra conversión a la persona de Jesucristo, el Señor, a la comunión eclesial y a la dimensión misionera que todos los bautizados debemos asumir necesariamente.



1. La Nueva Evangelización



Es habitual que los exámenes de conciencia busquen revisar aspectos de nuestra propia vida en orden a la conversión, y desde ya que esto es necesario,  pero a veces dichos exámenes de conciencia caen en exceso de individualismo, planteando una supuesta conversión personal, sin considerar la dimensión social de cada persona.



Lamentablemente tampoco examinan suficientemente la dimensión comunitaria eclesial, ni el llamado a evangelizar que todos los bautizados tenemos. Estos aspectos eclesiales y sociales deben ser considerados a la hora de  plantearnos una confesión que nos reconcilie con Dios y los hermanos, y nos disponga a un verdadero discipulado y misión.



En esta carta quiero reflexionar sobre la evangelización como algo central de la espiritualidad de todo cristiano,  y es la razón del ser de la Iglesia: “Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles  a guardar todo lo que les he enseñado” (Mt 18, 19-20). ( …)



Les envío un saludo cercano y hasta el próximo Domingo.Juan Rubén Martínez + Obispo de Posadas



 



 

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas