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Para Timoteo Llera, el monotributo dejó de ser un beneficio

A raíz de la inflación producida en los últimos años, la Ley de Monotributo dejó de ser una alternativa para un importante número de pequeños contribuyentes debido a que la facturación los obliga a salir del sistema por excederse en los montos fijados como topes para acceder al régimen, aseguró el diputado nacional por Misiones Timoteo Llera.

“Hoy por hoy, un propietario de almacén o kiosco carga sobre sus espaldas el aumento de los precios de sus insumos, haciendo que facture más cantidad de dinero, pero sin que este aumento se traduzca en ganancias reales”, añadió. Dijo que eso lo llevó a presentar un proyecto de ley para reformar el régimen del monotributo y aumentar los “montos” de las distintas categorías, sin tocar las cuotas que debe abonar cada contribuyente. De esta manera, el Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes recuperará el espíritu para el que fue creado.



El diputado explicó que el monotributo significó una solución para el pago de impuestos de una gran  cantidad de contribuyentes que carecían de medios en lo económico y administrativo y posibilitó su inclusión dentro del circuito formal de la economía. Su creación persiguió la inclusión de los trabajadores de ingresos más reducidos que estaban dispuestos a pagar, pero en función de sus posibilidades, y así obtener una obra social y el derecho a jubilarse.



“Todos los días vemos que cada vez son más los monotributistas que ven superados los topes del régimen en sus montos de facturación anual y no pueden pasar al régimen general porque no les cierran los números”, advirtió el legislador.



Agregó que “la realidad nos muestra que la inflación produjo un aumento en los valores de los bienes y servicios, que no representa un incremento real de la riqueza y del nivel de vida de los contribuyentes sino que es sólo el reflejo de la espiral inflacionaria, en la cual los topes fijados por la ley para el monotributo se han mantenido inalterables”.



La propuesta es que los que tienen por ejemplo 12 mil pesos como tope de ingresos anuales (categoría A) puedan facturar hasta 24 mil, y así en todas las categorías, duplicando los montos. Las cuotas mensuales se mantendrían como ahora, ya que será la única forma de recuperar el espíritu de la ley.



Llera explicó que por ejemplo “los almaceneros o vendedores de pequeña capacidad tienen que adquirir sus productos para poder seguir trabajando, y ese gasto va incluido en lo que se factura. Como un cajón de tomates no cuesta lo mismo que hace tres años, el almacenero factura más porque vende a mayor precio, pero sus ganancias son siempre las mismas o menores, por efecto de la inflación. A fin de año, ese trabajador superará los 12 mil pesos en la facturación, pero en los hechos no implicará más ganancia. Con el cambio que proponemos, podrá continuar trabajando normalmente sin tener que cambiar de categoría y pagando lo mismo que hasta ahora mensualmente”.



Para el legislador, “esta es una medida indispensable para mantener a los pequeños comerciantes y prestadores de servicios dentro del sistema, evitando el circuito de operaciones en negro que en definitiva no beneficia a nadie”.


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