SEGUINOS

POLICIALES

Piden que el vecino acusado de abusar de una nena se vaya del barrio Néstor Kirchner

Se trata del hombre de unos 50 años que en la madrugada del miércoles último tuvo que salir resguardado por miembros de la Policía para evitar ser agredido por el vecindario de esa zona de Posadas. Según Norma Fleitas, en la tarde-noche del martes el sospechoso llevó bajo engaños a su hija, de 9 años, a la vivienda ubicada en un sector del barrio Néstor Kirchner, en la zona de Itaembé Miní. No habría sido la primera vez, de acuerdo con el relato de la mujer quien pidió en declaraciones a C6Digital que la Justicia ordene el allanamiento del inmueble. “Queremos saber qué hay adentro, tiene un hijo que supuestamente es discapacitado -de 18 años- y se junta con otros chicos”, relató. Por el momento, el vecino cuestionado permanece detenido.

 

 

Fleitas comentó que aquella noche el hombre negó haber hecho algo a su hija. “Mi nena le dijo entonces que deje de mentir y que recordara que días pasado le hizo ingresar a la casa, encerrar en la pieza, sacarle la ropa y ponerle una cinta en la boca”, precisó.

En Itaembé Miní detuvieron a un hombre por un presunto abuso a una niña

Luego de escuchar este comentario la mujer le increpó y se dirigió a la comisaría para denunciarlo. “Me quedé loca y no podía hacer nada pero los vecinos escucharon y amenazaron con incendiarle la casa”, agregó. Fue así que con la intervención policial los ánimos en el vecindario se calmaron
pero no deja de ser una amenaza latente la acción que anticiparon cuando vean nuevamente a su vecino en la vivienda.

La madre de la niña explicó que no hubo violación sino intento de abuso. “Le tienen que hacer una cámara Gessell” para determinar concretamente lo que sucedió esa noche así como en otros días, como comentara la pequeña.

En tanto, Fleitas espera la asistencia de psicólogos tanto para su hija como para ella misma. “Para mí sería bueno, mi pensamiento es encerrarnos y no salir. Cuando me atendieron en la Policía me cuestionaron que la mandara, a las 8 de la noche, al kiosco que está en frente de mi casa”, dijo la mujer.

“Queremos que se vaya (del barrio), pido que los policías me ayuden, que traigan una asistente social, psicólogos, que me digan cómo debo hablar con mi hija o adónde debo llevarla para que la ayuden”, aseveró.

Manifestó, además, que en la vivienda del acusado los policías mantienen la vigilancia por las amenazas del vecindario de quemar la propiedad.

Descargar Semanario Seis Páginas