SEGUINOS

POSADAS

Piden que la eco-cardiografía fetal sea una práctica de rutina obligatoria

Teniendo en cuenta la gran cantidad de casos de bebés recién nacidos con cardiopatías congénitas, ahora el objetivo es detectar esas afecciones durante la gestación, ya que de esa manera se podrá atender a tiempo a los bebés que las padezcan, ya que está comprobado científicamente que el 50% de las muertes neonatales se producen por malformaciones cardiacas.

La eco-cardiografía fetal es una simple práctica rutinaria que se debería realizar a todas las futuras mamás entre las 16 y 28 semanas de gestación, para saber si el bebé presenta o no condiciones de riesgo. 



El diputado nacional por Misiones, Timoteo Llera, entiende como médico que se salvarían muchas vidas tan sólo con concretar esa práctica y que actualmente no se realiza. A través de un proyecto de ley presentado por él, la obligatoriedad del estudio alcanzaría tanto a los establecimientos de atención de la salud públicos como a los privados, incluidas las obras sociales, seguros médicos, prepagas y todo otro organismo financiador de prestaciones de la salud.



“No se puede derrumbar la ilusión de una familia que espera con tantas ansias el nacimiento de un nuevo integrante por el hecho de no haber detectado a tiempo una falla en su corazoncito, y de esta manera no poder disfrutar de la inmensa alegría que conlleva un nacimiento. Me parece una picardía, sabiendo que hoy día, gracias a los avances tecnológicos, tenemos los instrumentos necesarios para poder ayudarlo a gozar de una buena calidad de vida”, expresó el doctor Llera.



Para concretar el pedido, el legislador tuvo en cuenta diversos factores y estadísticas que dan cuenta de la situación: en la Argentina nacen anualmente unos 700 mil niños, de los cuales 450 mil lo hacen en hospitales públicos; se estima que de estos 450 mil, unos 4.500 bebés nacen con cardiopatías y estamos hablando de cifras que surgen solamente en el ámbito público. A estas estadísticas se le suma que el 50% de la mortalidad neonatal es causada por malformaciones cardiacas.



Ante esta realidad, el legislador aseguró que la alta mortalidad de los niños con cardiopatías congénitas de alto riesgo puede disminuir si mejora el diagnóstico prenatal de la cardiopatía y con el estudio se podrán además reducir los riesgos de mortalidad propios del traslado, garantizando que el parto se cumpla en una institución preparada para atender al niño tras su nacimiento, que deberá ser un centro de alta complejidad donde se realiza la corrección quirúrgica de la malformación.
 
¿De qué se trata la enfermedad?
Llera explicó que la cardiopatía congénita es un defecto cardiaco con el que nacen los bebés y se debe a un desarrollo anormal del corazón antes del nacimiento por factores hereditarios, genéticos y por causas ambientales, como por ejemplo el uso de agroquímicos u otros tóxicos.




Su origen está dado en las primeras semanas de gestación. La transposición es una alteración que se produce durante el desarrollo embrionario, entre la semana cuarta y octava de la gestación, que es cuando se forma el corazón. Por alguna causa que todavía se desconoce, las arterias aorta y pulmonar emergen de ventrículos equivocados del corazón. Así, la sangre que regresa al corazón para ser redireccionada a los pulmones en busca de oxígeno, vuelve a los órganos, pero sin oxígeno. Mientras que, una segunda circulación paralela lleva la sangre oxigenada en los pulmones al corazón y de allí de nuevo a los pulmones. Son dos circuitos en paralelo que requieren que se establezca una comunicación para que la vida sea posible.




Los pacientes cardiópatas se dividen en tres grupos: los de riesgo bajo, medio o alto. Los de bajo riesgo no necesitan tratamiento especial a menos que ocurra algo que altere su estado, los de mediano riesgo requieren seguir un tratamiento a partir del año de vida y los de alto riesgo, el que más preocupa al diputado Llera, necesitan en forma temprana tratamientos con cateterismo o cirugías que permiten disminuir ese riesgo. Sin intervención médica, muere el 80% de los niños con cardiopatías de alto riesgo.




El objetivo central de la ley es solucionar el problema de una detección tardía de cardiopatías congénitas a través de un diagnostico temprano, una correcta atención, con la derivación adecuada a un centro de alta complejidad para llevar acabo la resolución quirúrgica apropiada y culminar con un seguimiento satisfactorio y así reducir el porcentaje de mortalidad de recién nacidos que padecen de esta enfermedad.




Llera remarcó que “la solución a este problema solamente depende del esfuerzo conjunto de autoridades y profesionales responsables de los distintos niveles de atención

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas