SEGUINOS

POSADAS

Piden que la Nación declare “en emergencia” a la producción yerbatera

El diputado Hugo Escalada reclamó que el Poder Ejecutivo Nacional declare “en Emergencia económica, productiva, financiera y social” por un año y que sea prorrogable por igual término, a los eslabones más débiles de la cadena yerbatera: productores primarias y tareferos “por incumplimiento” de la ley del Instituto Nacional de la Yerba Mate. La iniciativa pasó a comisión y tiene preferencia para la próxima sesión. “Las economías regionales están en emergencia, como la producción de peras y manzanas. La yerba mate también debe ser considerada en emergencia”, argumentó

El proyecto insta a los legisladores nacionales por Misiones a la presentación de un Proyecto Ley que declare en Emergencia económica, productiva, financiera y social por el término de 365 días y prorrogable por igual término, “a los eslabones más débiles de la cadena yerbatera.

“El sector yerbatero es uno de los más importantes de Misiones. Involucra en la actualidad a alrededor de 17.000 productores (de los cuales 15.000 tienen predios de menos de 25 hectáreas de yerba) y alrededor de 16.000 tareferos (cosechadores de hoja). Se puede estimar que más del 50 por ciento de las familias rurales que viven en Misiones obtiene ingresos del sector yerbatero. Por lo tanto, lo que sucede con esta actividad tiene un fuerte impacto tanto económico como social”, indicó Escalada.

Para el legislador del bloque Vanguardia Radical, integrante de Avancemos, la actividad yerbatera se encuentra en crisis desde 1996. “Después de 50 años de estar regulado, el sector dejó de estarlo, pero la desregulación no fue acompañada con las políticas públicas mínimas que permiten a un mercado funcionar eficazmente. Como consecuencia se tiene un sector donde la evasión causa estragos. Según estimaciones de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), un 80 por ciento de los trabajadores de esta industria es informal”, apuntó.

En ese contexto, “el sector tarefero es el más pobre entre los pobres. Una gran mayoría trabaja en condiciones deplorables; tiene ingresos de indigencia y no cuenta con protección social. Lo peor es que arrastra a su familia con él. Los hijos son retirados de las escuelas para la tarefa y, con ello, se les coarta cualquier oportunidad futura. Esto se denomina técnicamente "transmisión intergeneracional de la pobreza".

Escalada insistió en que “una retribución baja del trabajo también implica un ingreso bajo para el pequeño productor, que realiza la cosecha con su familia. El costo de la mano de obra representa más de la mitad del precio obtenido”.

La caída del precio real de la yerba mate desde 1996 produjo una crisis en todo el sector.

“Por presión de los productores, se creó el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), cuyo objetivo era el de mejorar la situación del sector, estableciendo un precio "justo" y sistemas de control.  En sus primeras medidas, el INYM ha fijado un precio -que es obligatorio- por encima de lo que se estaba pagando en el mercado. Según estimaron informantes calificados, algunos secaderos e industriales han encontrado métodos para evitar pagarlo. Siendo que el sector está sobreofertado, tratar de imponer un precio mayor a los que existen actualmente en el mercado sin resolver los problemas estructurales que tiene esta industria es quimérico”, analizó.

“Afrontémoslo: el sector yerbatero -como está desorganizado- es un promotor de pobreza, no de riqueza, para la mayoría de sus integrantes. Sin embargo, la solución está dentro del sector. Con diagnósticos objetivos, liderazgos competentes, políticas apropiadas y teniendo como objetivo el bienestar de todos, la situación se puede revertir”, aseguró.

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas