SEGUINOS

POSADAS

Por segundo, 15 millones de botellas de agua de un litro pasan delante de nuestros ojos y se van

Ese es el caudal del río Paraná. Lo graficaba Mauricio Perayre, jefe de Medio Ambiente de la EBY, que lleva adelante trabajos de sustentabilidad ecológica en los 40 municipios con nacientes que desembocan en el río Paraná. “Cultivando agua buena” se llama la propuesta que les permite reunirse con intendentes, colonos, estudiantes, “porque tenemos que comprender que el agua, como el suelo, debe ser cultivada, pero muchas veces no se sabe cómo”. En la Edición N °133 del semanario /6p, las reflexiones del experto.

En una entrevista exclusiva con Canal 6, el experto señaló que el trabajo se articula también con diferentes organismos como los Ministerios del Agro y de Ecología, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta). “hay que preservar las nacientes con los bosques en galería, por ejemplo. Entonces encaramos determinados trabajos de modo de avanzar en el desarrollo con sustentabilidad territorial”.

Hizo notar que Misiones es la provincia “con la mayor renta de agua por habitante y por bastante diferencia con otras zonas del país. Por ello el agua no debería ser un problema y sin embargo lo es. Y esta es una situación que pasa mucho en los lugares donde hay exceso de agua. Inclusive hay poca legislación y esto es un descuido. No pasa lo mismo con zonas desérticas. Yo vengo de la Patagonia. Allá nadie sale como un loco a lavar el auto con agua potable, cuando mucho se usa un tachito. Todo está asociado a la cultura”, advierte.
Y hace notar que a partir de la gestión del actual director ejecutivo Oscar Thomas se previeron y mitigaron impactos que hubieran podido ser negativos de parte de Yacyretá, recordando que con anterioridad se trabajó de espaldas a las poblaciones de la zona de influencia y sin tener en cuenta el medo ambiente.

Anticiparse al impacto

“En la década del ’70 dijeron que teníamos acá, una bomba de tiempo, con riesgo de proliferación de vectores de distintas enfermedades, de algas”, recordó Perayre, indicando que lo que se fue haciendo desde la actual gestión es “anticiparse a la generación del impacto y se pudo mitigar”.

Ejemplificó: “en los 90 se decidió remover la biomasa en forma selectiva, y sólo en la zona del embalse de los terrenos que se inundaban. No les importaba que todo sepudriera luego bajo el agua. Nosotros en cambio, quitamos todo. Todavía nos quedan zonas por retirar lo que quedó debajo del agua pero lo seguimos sacando. Allá Ité en los ’90 se había proyectado 9 kilómetros de tratamiento costero en Argentina y 7 en costa de Paraguay. Hoy tenemos 30 y 27 kilómetros de tratamiento costero, en una y otra margen del río Paraná”.

Explicó que esas actuaciones llevaron a que “se hayan mitigado los impactos en todos los sentidos. En materia de salud no hay enfermedades nuevas. El dengue comenzó en el Chaco, por una cuestión urbana, lo mismo que la leishmaniasis. Inclusive se evitó la propagación de enfermedades que se asociaban con la presencia de trabajadores provenientes de otras regiones. Esto último se mitigó simplemente con controles pre ocupacionales y periódicos”.

Puso de manifiesto que es así como “hoy tenemos agua buena, excelente, en todo el embalse. Con sólo algunos problemas en parte de la costa donde se vuelcan vertederos cloacales sin tratar. Y tenemos 155 mil hectáreas de reservas, manejadas con guardaparques y operarios ambientales. De tal modo que en gran medida está mitigado el impacto altamente significativo de Yacyretá que supuso no sólo inundar territorio sino desplazar población”.

Perayre puntualizó: “la consigna es que estamos en una zona del río y 15 millones de botellas de un litro de agua alineadas, pasan delante de nuestros ojos por segundo y se van”. Añadió que debe tenerse en consideración que “ese es el río al que no podemos tirar basura, no podemos contaminar. Una cosa era una ciudad con 80 mil habitantes y otra es una zona que hoy tiene 500 mil habitantes si consideramos Posadas, Garupá, Candelaria. Y ese es el costo de pasar de pueblo a ciudad y ésta coexistiendo con Yacyretá”, consignó.

Una reserva ictícola

El funcionario también recordó que los detractores de la represa llegaron a hablar hasta la desaparición de los peces. “Sin tomaren cuenta que, en realidad los peces se adaptan al medio ambiente para una mejo conservación”. Indicó entonces que entre los afluentes de río Paraná, en la zona de influencia de Yacyretá, es el Yabebiry “el de mayor potencial para los grandes peces migradores, en sus primeros estadios porque hay alimento. Entonces está proyectada una reserva íctica en todo su curso, comportando la parte superior del río si consideramos las de Candelaria y Santa Ana donde se plantean otras condiciones para otras especies”.

Observó por lo demás que las transformaciones que hoy se observan en Posadas y las otras ciudades de su área metropolitana tienen que ver con los recursos invertidos por Yacyretá: “yo llegué en el 97 y pude ver los cambios que se iban dando. El traslado de familias que vivían muy precariamente a la vera del río y fueron a los barrios construidos por la EBY. En esas familias los hijos ya están acostumbrados a tener agua abriendo un grifo. Y ese es un cambio cultural que responde a un proceso y que lleva tiempo. Pero es muy importante y es irreversible”.

Perayre dijo que actualmente el monitoreo medio ambiental está a cargo de investigadores de la Universidad Nacional de Misiones y de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Asunción”.

Pero señaló que décadas atrás 2no solo en misiones son en el mundo hubo una fuerte campaña contra las hidroeléctricas llevada delante por una ambientalista internacional: la International River Network, que tenía una fuerte financiación por parte de petroleras. “Personalmente fui y entrevisté al titular de una ong y era directivo de Perez Compang. Entonces hay toda una capaña dirigida por intereses”. Poque dice que “meparecen bien los jóvenes –yo lo fui- cuando por su cuenta hacen reclamos medio ambientales. El problema es cuando se los manipula con intereses espurios. Cuando es el No y la catástrofe. Y no un No argumentado con el que se puede sentar a conversar”.

Añadió. “tengo muy en claro que en los ’90 no se quisieron hacer inversiones” para indicar que por lo demás no todas las hidroeléctricas son iguales. “El caso de Garabí y Panambí, por ejemplo, inundarán muy poco territorio y con muy poco desplazamiento de población”. Indicó que “si tengo que de ubicar 20 familias lo hará uno por uno y consultando a las familias dónde quieren vivir. Pero con Yacyretá hubo que reubicar 8.000 familias entonces había que hacer barrios de 1.400 casas cada uno”.

Asimismo recordó que ahora hasta han cambiado los conceptos. “En Yacyretá se hablaba de obras complementarias a pesar de que eran las que estaban directamente vinculadas con las poblaciones de las zonas de influencia. Hoy se habla de obas vinculantes, se plantea hacerlas antes que la represa. Es decir haber aprendido de los errores”.

Informes disparatados

Perayre comentó también un par de informes disparatados producidos por misiones técnicas de organismos internacionales. “Fue en el 2002, cuando no se sabía si Argentina iba a afrontar sus deudas o no. Al llegar para hacer una evaluación del Banco Mundial se informó que las escuelas que había hecho Yacyretá no tenían alumnos, no había actividad, estaban cerradas. Mucho después se dieron cuenta que era lógico porque la investigación se había hecho en enero”.

La otra anécdota correspondió a la misión del Banco Interamericano de Desarrollo: “dijeron que Yacyretá favorecía la prostitución. Lo que había ocurrido era que ellos estuvieron saliendo aquí con señoritas y una de ellas les dijo que vivía en un barrio de Yacyretá”.
Manifestó que hubo cinco informes del Banco Mundial “pero fueron más serios. Por ejemplo cuando se habló del trasvase de Yacyretá sirvi{o para la red de medición del Iberá, una infraestructura sostenida por Yacyretá que favorecía a la vecina provincia”.

En cuanto al trabajo que están realizando actualmente, comentó que “ya estuve en Santa Ana, Loreto, Profundidad, en Cerro Azul, en el eje con Andrade y Cerro Corá. Vamos también a Ituzaingó, en total 41 municipios de las cuencas que vierten a Yacyretá. Cuando llego con el equipo de colaboradores a Cerro Azul, no entienden qué tiene que ver la población con Yacyretá. Les explicamos entonces que venimos a colaborar para proteger el medio ambiente, que todo el rédito político será de ellos, que nosotros nos limitamos a las cuestiones técnicas”.

Otros criterios

El experto dijo que la diferencia de criterios entre Argentina y sus vecinos Brasil y Paraguay respecto de las represas tiene que ver con dependencias y beneficios percibidos. “En Brasil, el 80% de la matriz energética es hidroeléctrica. Tuvieron buenos y malos ejemplos de represas, pero saben que dependen de las represas para disponer de electricidad. En el caso de Paraguay, las regalías que ellos llaman royalties duplicaron los recursos recibidos por coparticipación anual”.

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas