SEGUINOS

Sin categoría

Proponen a la Nación ralentizar las grandes obras, impulsando en forma urgente las que generan más empleo

Fue la propuesta que la Confederación de Pymes Constructoras (CPC) al gobierno de la Nación, según detalló su presidente Daniel Mafud en el Tercer Foro de las Pymes Constructoras del NEA, realizado en la Cámara de Representantes de Misiones. Y si bien dijo que fue bien recibida la iniciativa en la Secretaría de Viviendas y en el Ministerio del Interior, esa recepción no se tradujo en respuestas concretas que consideran no solo necesarias sino “urgentes”.

Mafud al presentar su entidad explicó que la CPC representa a más de 500 pymes vinculadas a la construcción fundamentalmente de obras de arquitectura e infraestructura secundaria, para señalar que estas empresas tienen una ocupación de mano de obra del orden del 50-60 por ciento, mientras que las grandes obras de infraestructura ocupan sólo un 10 por ciento. Aclaró que entendían perfectamente la importancia y necesidad de las grandes obras de infraestructura para la Argentina, por lo que no pedían su suspensión sino que fueran ralentizadas de modo que parte de los fondos que están previstos en esas obras se deriven a las que ocupan más mano de obra: escuelas, hospitales, viviendas sociales, viviendas.

 

El empresario destacó la propuesta de Misiones con la realización de un foro que permite analizar la situación que se vive y abre diálogos “muy oportunos”. Al tiempo que hizo notar que mientras las estadísticas dicen que en la construcción se superan los 420 mil empleos, “no vemos que eso sea lo que estamos viviendo en las Provincias. Hoy la caída del empleo formal está superando los 300 mil puestos de trabajo, por lo que dudamos un poco de las estadísticas”.

Añadió que “en el primer año de un gobierno, la gente confía y tiene expectativas respecto de los anuncios que se hacen; en el segundo año duda un poco cuando no se ven las realizaciones comprometidas y ya en un tercer año hay preocupación. Día atrás el diario La Nación publicaba la observación del rector de la Universidad Católica Argentina: que otras 1 millón 500 personas caerán por debajo de la línea de pobreza. Creo que tenemos que reflexionar, llegar a los centros de toma de decisión para que haya cambios en el próximo Presupuesto del 2019, porque si seguimos haciendo lo mismo obtendremos el mismo resultado como advertía Albert Einstein “.

 

Cambio de paradigma

Asimismo habló de la propuesta formulada para el cambio de paradigma en la construcción de las viviendas sociales, mutar el subsidio a la oferta al subsidio a la demanda. Que haya construcciones, desarrollos urbanísticos apalancados por el sistema financiero, dinamizar asociaciones estratégicas con el Estado. Coincidimos, nos parece que para poder cubrir la demanda habitacional del país es el camino adecuado. Pero la macro economía no ayudó para avanzar en esa dirección. Los niveles de inflación no permiten trabajar con el sistema financiero por las altas tasas de interés, es imposible. Y la política parecía muy razonable al principio. Porque desde el ’75 hasta la fecha el subsidio a la oferta solo dio 34 mil viviendas por año, lejos del déficit que son de 100 mil por año. Por lo tanto si seguíamos así no íbamos a llegar”.

Y observó que “necesitamos de las dos cosas, que se empiece a subsidiar la demanda a futuro, en la que la persona pueda elegir donde vivir, se haga responsable de pagar una cuota que permita recuperar la inversión día a día. Y mientras tanto dar soluciones urgentes. Actualmente no se están construyendo viviendas, como no sean las que proyectadas y licitadas en la gestión del gobierno anterior.

“Hoy en el contexto de ajuste ir a pedir una inversión urgente en licitaciones que no se han iniciado, en un plan de viviendas, parecería imposible. Pero nosotros lo creemos posible. Hoy la Nación que hace ajustes hace inversiones de grandes cantidades en obras de infraestructura que nadie puede dudar que son necesarias: viales, aeropuertos, centrales eléctricas, soterramiento. Y se están haciendo en tiempo récord, aun sabiendo que emplean apenas un 10% de mano de obra, mientras que las obras de arquitectura e infraestructura secundaria emplean un 50-60%. Y ésa es la cuestión de fondo. Se pueden mantener las grandes obras bajando el ritmo y aplicar parte de esa inversión en  la construcción de viviendas, poniendo a la vivienda social en el centro de la escena”.

Puntualizó que “una familia que no tiene un techo digno y servicios básicos, no tiene mínimas perspectivas de contención. Y hay que verlo desde el punto de vista de la vida humana, no solo oyéndonos como constructores desde la economía”.

Porque, además, la caída de la actividad que hoy existe afecta “a toda la gente vinculada: carpinteros, herreros, plomeros, fleteros, dueños de corralones, productores de ladrillos, hormigoneras, todos los vinculados a la industria de la construcción difícil de cuantificar”.

Habló también de la asociatividad para la vivienda, para realizarlas mediante la modalidad público-privada.  Pero se necesita un subsidio de la tasa de interés por parte del Gobierno. Esta propuesta la hicimos al Gobierno en una reunión en el Chaco –lo sabe el ingeniero (Santiago) Ros que es quien más conocer de este tema, pero no está la velocidad de respuesta oficial a la ltura de las necesidades”.

Mafud presentó inclusive un video con la pormenorizada propuesta de la Confederación que preside y juzgó oportuno plantear estas cuestiones cuando el 15 de septiembre, Nación y Provincias analicen el Presupuesto 2019.

Descargar Semanario Seis Páginas