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POSADAS

Propuestas para que el deporte misionero funcione mejor

Extensamente en las diversas ediciones de Seis Páginas TV y el semanario Seis Páginas se dedicaron amplios espacios para comentar acerca de la falta de una política deportiva en el país y, especialmente, en Misiones, que se mantega en el tiempo, más allá de los avatares polìticos. “Con el único objetivo de aportar ideas y alternativas para que se produzca un cambio que consideramos imprescindible en el deporte de nuestra provincia, elaboramos un informe, que esperamos sea de utilidad para legisladores, funcionarios y dirigentes, que son los pilares sobre los cuales se podrá mejorar el actual panorama deportivo misionero”, destacaron en el envío televisivo que se emite de lunes a viernes por /c6 y Canal 21 de Cablevisión. Acerca de la idea del estadio único, se recordó que no hace mucho tiempo, dos dirigentes de fuste presentaron un proyecto para construirlo en el propio predio del autódromo de Posadas. “Sin ir en contra de la idea, que tiene sus beneficios, ¿por qué no miramos el lugar donde está el club Brown?. Sabemos lo difícil que es conducir un club deportivo, ante la escasez de dirigentes, socios que se interesan por la vida del mismo, etc., pero la entidad de Villa Urquiza es un claro ejemplo de lo problemático que es sostenerse en pie”.

Un panorama de la realidad


En agosto de 2007, cuando asumió sus funciones al frente de la Secretaría de Deportes de la Nación, Claudio Morresi pintó un claro cuadro de situación.


Al preguntársele sobre como veía la situación, dijo: “Sabía que el estado del deporte en la Argentina era por lo menos igual que la situación que se veía en el resto del país: abandono, desidia, infraestructura obsoleta y destruida. Y comenzamos a trabajar con la intención de recomponer esos tejidos, con la convicción de que era posible y necesario acompañar la reconstrucción de este país a través del deporte”.


Y después fue más allá, alertando: “El gran sponsor del deporte argentino es el Estado, que aporta más del 70 por ciento de los ingresos de las federaciones, lo que demuestra la poca participación del sector privado. Nosotros queremos que el sector privado no sólo se acerque al deportista consagrado, sino que acompañe desde el inicio a miles de deportistas que se pueden consagrar”.
Las declaraciones de tan calificado funcionario, sirven para ponernos en situación sobre la realidad del deporte argentino, en cuyo contexto también está incluída Misiones.


Posadas también ha sufrido la misma crisis a la que hizo mención Morresi y ha quedado muy relegada en materia de infraestructura.
Lo sucedido con el Polideportivo “El Zaimán” es “un botón de muestra” y, aunque se aguarda con gran esperanza la construcción del Centro de Alto Rendimiento, entendemos que no será la solución definitiva.
El crecimiento demográfico es notorio y la demanda de población deseosa de practicar deportes supera la oferta de los escenarios.
El básquetbol, por ejemplo, lo sufre muchísimo.


Entre las pocas canchas con piso deportivo (Tokio, Itapúa y Mitre), más la notoria falta de instalaciones complementarias en otros lugares donde se juega (tableros electrónicos deficientes, cronómetros de 24 segundos que no funcionan, etc.), conseguir un escenario apto para jugar partidos de otro nivel (Liga B o TNA), es una tarea muy dificultosa.
Clubes con deseos de jugar los torneos locales hay muchos, pero faltan canchas adecuadas para entrenar y jugar.
De esta forma, no podrá crecer y mucho menos ilusionarnos con tener equipos en torneos nacionales.


Las opciones para ayudar al deporte


Más allá de la tarea legislativa que será necesaria para proveer a Misiones de su propia Ley del Deporte, resulta conveniente reflexionar sobre algunas cuestiones simples de poner en práctica dentro de una verdadera política deportiva.
Antes que nada, la provincia necesita conocer su realidad.


Para ello, es fundamental hacer una “radiografía” a través de un censo profundo, donde ningún detalle debe quedar al margen (deportes que se practican, federaciones, clubes, deportistas, dirigentes, entrenadores, instalaciones, torneos, etc. son imprescindibles conocer).


Conociendo ese panorama, el Estado debería dividir los objetivos y poner manos a la obra.


Tokio toma la delantera


En los últimos días, la dirigencia “Oriental” anunció obras de mejora en sus instalaciones, incluyendo a su estadio de básquetbol, que cambiará de posición y en el futuro tendrá acceso por calle Félix de Azara y contará con nuevo piso deportivo y una moderna tribuna de cemento.


De acuerdo a lo escuchado, el estado provincial se haría cargo de la obra a través de un convenio de reciprocidad por el cual la entidad contará no sólo con un estadio moderno, sino también con comodidades para alojar delegaciones o concentrar planteles, en el primer piso.


La obra en su totalidad, contempla tres etapas y la primera se pondrá en marcha en los próximos días, con la construcción de una losa en la esquina de Belgrano y Félix de Azara.
El proyecto de Tokio apunta también a lo deportivo, para recuperar un lugar en la Liga B del baloncesto argentino.


Mejorar las instalaciones


Son muchos los escenarios deportivos existentes, pero que no han sido modernizados y, en algunos casos, están muy abandonados.
Los estadios futbolísticos de Atlético Misiones, Mitre y Brown, por ejemplo.
Son tres lugares estratégicos que deberían tener mayor utilidad, pero no la tienen.
Sin la ayuda del Estado, difícilmente los veamos más lindos.


También debemos sumar ahora el de Huracán, que con la ayuda de muchos trata de habilitarlo dentro de un tiempo, claro que con algunas falencias y solo para jugar partidos locales.


¿No podría hacerse un convenio de mejoras a cambio del uso de instalaciones?
¿Alguien ha pensado el espacio ocioso que tienen esos predios que bien podrían ser utilizados para otros fines, siempre educativos o deportivos?
El camino podría ser muy sencillo, si se propusiera llevar adelante una revolucionaria forma de apoyar al deporte misionero, sin preguntar por el color del equipo o el partido político al cual responden sus dirigentes.


La idea del estadio único


No hace mucho tiempo, Carlos Malarczuk y Julio Koropeski presentaron un proyecto para construir un estadio único en el propio predio del autódromo Rosamonte.
Sin ir en contra de la idea, que tiene sus beneficios, ¿por qué no miramos el lugar donde está el club Brown?
Sabemos lo difícil que es conducir un club deportivo, ante la escasez de dirigentes, socios que se interesan por la vida del mismo, etc., pero la entidad de Villa Urquiza es un claro ejemplo de lo problemático que es sostenerse en pie.


¿Por qué entonces no aprovechar la estratégica ubicación?
Nos imaginamos lo extraordinario que sería tener un gran estadio deportivo a pocas cuadras del centro, con buenos accesos a través de las avenidas que lo circundan y todas las comodidades, porque si algo le sobra a Brown es espacio para planificar hasta una playa de estacionamiento propia.


De esa forma, se ayudaría a un club en dificultades, beneficiaríamos a miles de misioneros que estudian o viven cerca de esa zona, donde podrían practicar diversas disciplinas en modernas instalaciones y no deberían viajar varios kilómetros hasta donde se ubica actualmente el autódromo.


Darle un uso intensivo a una obra casi pública, como eventualmente lo sería, justificaría plenamente la inversión que se pudiera hacer en un club.
Con sólo existir un artículo en los estatutos que hable sobre el traspaso al Estado provincial de sus instalaciones en caso de disolución, sería suficiente para proteger los fondos utilizados por la Provincia.


El mantenimiento


Ocupándose el Estado del mantenimiento y el cuidado de las instalaciones de los clubes, los dirigentes tendrían mucho más tiempo y libertad económica como para pensar en el crecimiento.
Por lógica consecuencia, muchos retornarían a trabajar en ellos en las pocas horas libres que hoy disponen y sin la necesidad –como ahora- de poner dinero de su propio bolsillo, otra de las razones por la que varios se alejaron.


¿Cuántos argentinos cobran planes por los que deberían cumplir tareas comunitarias y no las hacen?
¿No sería importante que las hagan en los clubes, donde acuden hasta sus propios hijos?
Es cuestión, en algunos casos, de ponerse a trabajar sin necesidad de ser un egresado de Harvard como para planificar el crecimiento de una comunidad y soñar con una sociedad mejor.


El factor humano


Así como resulta imprescindible mejorar y ampliar las comodidades de los clubes, también es fundamental contar con profesionales en todas las áreas para el desarrollo deportivo.


También en este rubro el Estado podría hacerse cargo del número mínimo e indispensable de profesores para que en los clubes enseñen y capaciten, a diferentes niveles.


Se sabe que en algunos barrios, esta tarea la desarrolla el Estado, pero en condiciones que no son las deseadas y, muchas veces, supeditadas al factor climático, pues se hacen en playones deportivos al aire libre.


El mejor lugar, sin dudas, es el club del barrio, de allí la importancia de potenciarlos.
Tampoco debemos olvidarnos del dirigente deportivo.


La sociedad exige capacidad y calidad en todos los ámbitos. Quienes conducen los clubes no están exentos de ello y, por lo tanto, es importante que aquel que esté al frente de cualquier tarea en una entidad deportiva deba capacitarse.
En Argentina ya existe la carrera universitaria para ser dirigente deportivo, por lo tanto no debemos hacernos los distraídos…


(www.seispaginas.com y edición Nº 31 de Semanario Seis Páginas edición papel)

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