SEGUINOS

POSADAS

Religiosos incluirán en la tarea pastoral compromisos ligados al medio ambiente

Con la participación de 80 delegados de 17 diócesis del Paraguay, Uruguay, Brasil y Argentina, entre los cuales había obispos, sacerdotes, religiosas y laicos, concluyó el XXIII Encuentro de Diócesis de Frontera que se realizó en Concordia (Entre Ríos), desde el lunes 26. Se destacó la importancia del Acuífero Guaraní.

El tema del encuentro fue: “Los vecinos se encuentran para bendecir a Dios, por el don del Acuífero Guaraní, y para escuchar, compartir y reflexionar sobre su importancia y preservación para la vida de nuestros pueblos”.


De acuerdo con lo precisado desde la organización, en esta ocasión estuvieron representadas las diócesis de Bagé, Uruguaiana, Foz do Iguazu, Frederico Westphalen, Chapeco y Santo Angelo (Brasil), Melo, Salto, Tacuarembó y Mercedes (Uruguay), Concordia, Gualeguaychú, Goya, Posadas, Rosario, Paraná (Argentina), y Encarnación (Paraguay).


Desde el obispado de Concordia expresaron que cada nueva edición es la oportunidad para vivir y fortalecer la hermandad entre los pueblos vecinos, en un espíritu de concordia, que respeta la identidad, la historia y la idiosincrasia de cada pueblo. Cada año, obispos, sacerdotes, religiosos y laicos se encuentran para dialogar, analizar y reflexionar las problemáticas que aquejan a la comunidad latinoamericana y, en particular, a los hermanos más postergados de las diócesis vecinas.


El Sistema Acuífero Guaraní, uno de los reservorios de agua subterránea más grandes del mundo, se encuentra en el subsuelo de un área de alrededor de 1.190.000 kilómetros cuadrados, debajo de cuatro países: Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay.


Los trabajos
    
El encuentro quedó inaugurado el lunes por la noche con la Eucaristía en la catedral San Antonio y las demás actividades previstas en el cronograma fueron realizadas en la Casa de Encuentros Madre Camila. La bienvenida estuvo a cargo de monseñor Luis A. Collazuol, obispo de la diócesis anfitriona, y la memoria histórica de las veintidós ediciones anteriores, a cargo del presbítero Andrés Servín, delegado de la Pastoral Social.


En la jornada del martes, los participantes dedicaron toda la tarde para la profundización mediante exposiciones, panel, trabajo en grupo y debate con los panelistas. Por la noche, compartieron una misa en el Centro Vocacional San José, en Villa Zorraquín y a continuación el tradicional fogón.


El miércoles por la mañana se avanzó en trabajos por países donde se planteó la realidad más cercana y se realizó el plenario para compartir las diferentes miradas. También se acordó la realización del próximo encuentro para el año próximo, del 18 al 20 de mayo, en lugar a confirmar.


Compromisos asumidos


A partir de exposiciones de especialistas y testimonios de personas vinculadas con la problemática, los participantes fueron descubriendo una perspectiva común sobre los temas tratados y encontrando desafíos que los llaman algunos compromisos:


– Asumir en nuestros planes pastorales compromisos directos ligados a la cuestión ecológica y el medio ambiente.


 – Fortalecer la mística que nos anima a través de la Palabra de Dios para sentirnos animados en la misión.


– A partir de las conclusiones de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano realizada en Aparecida, llaman a descubrir el don de la Creación, sabiendo contemplar y cuidar como casa de todos los seres vivos y matriz de la vida del planeta, a fin de ejercer responsablemente el señorío humano sobre la tierra y los recursos, para que pueda rendir todos sus frutos en su destinación universal, educando para un estilo de vida, de sobriedad y austeridad solidarias.


– Desde la Mesopotamia: tomar conciencia de lo que significa vivir “entre ríos”, cerca del agua, de tanta agua útil.


– Poner en el centro de las preocupaciones a los pobres, los “descartados” de hoy, quienes ya están sufriendo las consecuencias mortales de la privación, la contaminación y la mercantilización del agua.


– Relacionarse con otros movimientos que tienen que ver con el ambiente en la región.


– Crear conciencia de que estas preocupaciones deben concretarse en una legislación o tratados y acuerdos bilaterales interprovinciales, interregionales e internacionales, que amparen el cuidado de la vida.


– En Entre Ríos, generar conciencia en torno a la reforma constitucional, para que la temática ambiental sea convenientemente incluída. (AICA)


 

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas