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Revocaron el procesamiento del subalférez acusado de violar a una gendarme tras festejos

El subalférez de Gendarmería Ramiro Cortez (23) fue beneficiado con una falta de mérito en la causa donde es investigado por el abuso sexual que sufrió una subalterna de la Sección “Leandro N. Alem”. La medida fue dictada por la jueza de Instrucción Selva Raquel Zuetta luego que el Tribunal Penal 1 anulara el procesamiento que la magistrada le había dictado en septiembre del año pasado al oficial. El caso salió a la luz el pasado 31 de julio cuando una gendarme denunció en la comisaría de Concepción de la Sierra que en la noche del 28 fue accedida carnalmente en momentos que se hallaba profundamente dormida bajo los efectos de bebidas alcohólicas.

Para los camaristas, en el expediente no existen indicios ni pruebas suficientes que demuestren que la joven no accedió voluntariamente el acto sexual con el joven alférez. Más allá de su estado embriaguez, sostuvieron que existió cierto consentimiento, lo cual quedó demostrado con los testimonios de los demás gendarmes.



El caso salió a la luz el pasado 31 de julio cuando una gendarme que presta servicios en la Sección “Leandro N. Alem” denunció en la comisaría de Concepción de la Sierra que en la noche del 28 fue accedida carnalmente en momentos que se hallaba profundamente dormida bajo los efectos de bebidas alcohólicas.



En esa oportunidad, la jueza Zuetta logró reconstruir los hechos en base a la declaración de la víctima y también de los demás integrantes de la Sección que ese día estuvo de guardia. Así se pudo establecer que algunos de ellos habían participado de una formación en el Escuadrón 8 por el 71 aniversario de la fuerza.



Al mediodía hicieron un asado para festejar y la sobremesa se extendió hasta bien entrada la tarde. La víctima dijo que fue a dormir a las 16.30 y fue despertada a las 19.00 por sus camaradas para invitarla a una cena que estaban organizando en el casino de suboficiales.



Esa noche volvieron a beber y en un determinado momento decidieron continuar la reunión en el dormitorio femenino porque era inminente la llegada del jefe de la Sección.



En su procesamiento, la jueza dijo que ese día hubo un cortejo recíproco. Estuvieron escuchando música y viendo fotos en la computadora del oficial mientras bebían y charlaban. “La denunciante comenzó un cortejo con el encartado en situación totalmente consciente, que se desarrolló a partir del momento en que ambos se sentaron a observar fotos y escuchar música, adoptando el mismo una actitud galante hacia ella, a lo que la misma asentía, lo que motivo que él (que también se hallaba con cierto grado de  ingesta alcohólica en su organismo, pero con mayor cordura, atento a su proceder normal al desempeñar las funciones de oficial a cargo) dedujera  o interpretara que la misma, al no presentar ningún tipo de resistencia ante su invitación de concurrir a su cuarto, quería o deseaba mantener relaciones sexuales y no simplemente flirtear o continuar con el galanteo”, señaló en su momento el procesamiento. Y agrega que la chica se hallaba con sus frenos inhibitorios perturbados y en deficitarias condiciones psicofísicas como consecuencia de la ingesta efectuada, lo que le impedía dirigir sus acciones y eventualmente decidir si quería o no mantener un encuentro íntimo con el subalférez.



La víctima dijo que se despertó a las 6.15 del 29 de julio sin bombacha, con el corpiño desprendido y la remera levantada. Y sintió dolor y ardor en la zona vaginal y anal, situación que la llevó a consultar con un médico particular.



Tres días después, siguiendo el consejo de un hermano, la joven radicó una denuncia que derivó en la detención del oficial. Tras procesarlo, la magistrada decidió dejarlo en libertad.



La falta de mérito con la que fue beneficiado implica que seguirá vinculado a la causa, ya que el Tribunal ordenó profundizar las investigaciones.

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