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Según un estudio, la Asignación Universal por Hijo redujo la indigencia entre un 55 y un 70 por ciento en el país

Los principales indicadores del bienestar social del país (pobreza, indigencia, desigualdad y vulnerabilidad relativa) experimentaron una notable mejoría desde la puesta en marcha de la Asignación Universal por Hijo para la Protección Social.

Esto se desprende del documento “El Impacto de la Asignación Universal por Hijo en Argentina”, que fue presentado en la sede de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), con la participación del Director Ejecutivo del organismo, Diego Bossio.



Se trata de un estudio realizado por investigadores del Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino (CENDA), del Programa de Formación Popular en Economía (PROFOPE) y del Centro de Estudios e Investigaciones Laborales (CEIL) del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).



Bossio afirmó que “nuestra presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, tomó una decisión a fines del año pasado: que todas aquellas familias que tienen una situación vulnerable o una vida difícil de llevar por la falta de recursos, puedan contar con la Asignación Universal por Hijo”. Y agregó que “este es un derecho que viene para instalarse y quedarse en la Argentina, que es de todos los argentinos, y que nos está permitiendo llegar desde ANSES a todas las personas de este país que realmente lo necesitan.”



Según revelaron los especialistas de los centros de investigación, los índices de indigencia se redujeron entre un 55 y un 70% desde la puesta en marcha de la Asignación por Hijo, retornando así a los mejores niveles de la historia de la nación. Al mismo tiempo, la brecha de desigualdad se redujo en un 30%, llevando a que la Argentina sea ahora el país más igualitario de América Latina. Este país es, además, el país de Latinoamérica que destina el mayor porcentaje de su PBI  para asistencia social, alcanzando un índice del 0,58%.



Al cierre del encuentro, el titular de ANSES expresó que “esta Asignación Universal pone como condición, que el niño beneficiario asista a la escuela y a los controles médicos debidos, además de cumplir con el plan de vacunación obligatorio. De esta manera, estamos apostando a la educación, estamos apostando a la salud, y a que en el futuro tengamos mejor capital humano y más argentinos preparados para competir y para alcanzar un mayor desarrollo, lo cual a nosotros nos llena de esperanza.” 



La Asignación Universal por Hijo prevé el pago de 180 pesos por hijo menor de 18 años, a los padres que no perciban actualmente asignaciones familiares de ANSES, por estar desempleados o por trabajar en el mercado informal. De esa manera, más de 3,5 millones de chicos y adolescentes tienen acceso a una cobertura social, que les garantiza la escolarización y los controles de salud y de vacunación.



Los estudios reflejaron, además, que la mejoría en los indicadores se notó especialmente en las regiones más carenciadas del país, como por ejemplo el norte argentino.



Los estudios se basaron en datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, los índices de precios para las canastas básicas de consumo del Gran Buenos Aires y del resto del país, y las primeras liquidaciones de ANSES de la Asignación Universal por Hijo (AUH).

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