SEGUINOS

POLICIALES

Sentenciaron a Slámovits a 5 años, a cumplir en domicilio

Será hasta tanto el penal de Loreto tenga capacidad para contenerlo, habida cuenta de su impedimento para desplazarse normalmente por lesiones, “porque la cárcel no está adaptada para su discapacidad”. Sobre Gonzalo Germá Slámovits (34) pesaba la imputación de “doble homicidio culposo agravado por conducción”.

En la mañana de este miércoles se escucharon los alegatos de la Fiscalía y la defensa de Slámovits pero también las palabras del acusado. Dijo que no tuvo intención “de matar a nadie” y pidió perdón a los familiares de las víctimas.

Los familiares rechazaron el pedido de disculpas del acusado.

La Fiscalía solicitó una pena de 5 años pero de cumplimiento domiciliario debido a las condiciones de salud que presenta Slámovits. En tanto que la Defensa, a cargo de Liliana Belloni, intentó presentarlo como otra víctima del hecho ocurrido en la mañana del 7 de febrero de 2015 cuando con su automóvil atropelló y mató a Yanina Claribel Galarza (20) y Gladys Mabel González (27) cuando ambas se disponían a abordar un taxi en un sector de la avenida Alicia Moreau de Justo casi calle Paraguay, frente al Club de Cazadores, de Posadas.

Slámovits llegó a la instancia del juicio en silla de ruedas porque no puede desplazarse con normalidad. Según los exámenes médicos solamente podría volver a caminar aunque con la ayuda de muletas si continúa con trabajos de rehabilitación rigurosos.

El caso

Sobre Slámovits pesaba la imputación de “doble homicidio culposo agravado por conducción”.

Uno de los testigos que narró cómo sucedieron los hechos fue el taxista Hugo Báez, quien acudió al llamado de las jóvenes para realizar el servicio de traslado.

“Pego la vuelta y estaba buscando a las chicas cuando veo que no estaban las dos puertas. Pensé que me chocó una moto, a las chicas no las vaía más. A lo lejos, a unos 60 metros, veo entre el polvo a un auto rojo que estaba apuntando hacia mi lado. Ahí veo a dos cuerpos tirados al costado. Voy y cuando llego lo que ví fue impresionante”, relató el trabajador del volante a la prensa.

Baéz recordó que uno de los cuerpos estaba destrozados y la otra estaba totalmente mutilada. “La más flaquita parecía que le pegaron con un hacha”, describió.

El testigo relató que camino a San Isidro vio a las dos chicas. “Estaba por irme a mi casa pero no me fui. Ese es mi cargo de conciencia porque pienso que si yo me hubiera ido a mi casa las chicas estarían vivas”, expresó.

Descargar Semanario Seis Páginas