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EDITORIAL

Sin lugar para los débiles

Ese parece ser el dramático mensaje que viene dando el Gobierno de la Nación a partir de una sucesión de “errores” que han conmovido a los sectores más débiles de la sociedad. La última trapisonda tuvo por destinatarios a los más débiles entre los débiles: las personas con discapacidad. Y todo hecho con el mayor sigilo. Pero el dolor pudo más y empezaron a aparecer las voces de las víctimas del enésimo “error” que nunca tiene la condigna sanción para aquel que cometió el “yerro”. Y mientras se sucedían los casos en los que se violaban los derechos de estas personas: niños, jóvenes, mayores, y se sucedieron los repudios y los pedidos de informe, hubo quienes –increíblemente- adheridos a una “fidelidad” partidaria digna de mejor causa intentaron encontrar justificación al estropicio.

Acaso olvidaron el humanitarismo, la confesión religiosa que profesan. Y estas son cuestiones en las que no debiera haber distingos partidarios. Porque la política en su mejor concepción es la búsqueda del bien común. Y si supuestamente lo que se buscaba era hacer caducar aquellas que hubieran sido otorgadas en forma indebida, el camino por desandar era el de revisar caso por caso y proceder en consecuencia. Nunca de esta manera, haciendo tabla rasa con todo, sin advertir que estas personas no están en condiciones de afrontar un solo mes sin esos pequeños ingresos. Ingresos que hacen girar la rueda del mercado interno: medicamentos, prótesis, alimentos, indumentaria. No son los ingresos que se van afuera para evitar al fisco o que no se liquidan adentro para forzar una devaluación que permita hacer rendir más aún los dólares de las exportaciones.

Los tiempos que corren son harto difíciles y cabría esperar algún tipo de reflexión de la conducción nacional en aras de llevar un poco de alivio a los que más les cuesta afrontar ajustes que sólo se aplican en las capas medias y bajas de la sociedad.

Y aunque Misiones hace ingentes esfuerzos por mitigar todo lo que le es posible la dura situación nacional, el hecho de que alcanzara a algunos de los suyos impidió esta vez que todo aquel esfuerzo diera sus frutos acá también.

Mientras tanto la semana que acaba de concluir llevó nuevas acciones oficiales en pos del crecimiento, como la promoción de Misiones en Francia. O el reconocimiento federal a todas las ingentes acciones realizadas en pos de la preservación del yaguareté, especie emblemática de la selva misionera.

O los nuevos pasos dados en materia de salud pública, un ámbito en el que la Provincia viene asumiendo vanguardias regionales y del nivel país. Un ámbito en el cual queda palmariamente demostrado que aquí sí se piensa en la sociedad en su conjunto y en los más débiles de esa comunidad. A su sistema sanitario ingresan los más pudientes cuando tienen un accidente o cuando requieren de una intervención de alta complejidad, igual que lo hacen los más pobres en iguales condiciones. No hay secretos: los impuestos que se cobran vuelven en obras y servicios. Todos pagan impuestos, hasta el más pobrecito cuando adquiere alimentos, ropa, calzado.

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