SEGUINOS

EDITORIAL

Sobresaltos que no contribuyen a la tan necesaria recuperación

image_pdfimage_print

Son los que se vienen experimentando a nivel nacional, de la mano de una cotización monetaria que no para de devaluar la moneda argentina, mientras se siguen gastando reservas a tontas y a locas, porque nada parece responder a una acción planificada. Mucho menos prevista de antemano.

Y mientras esto sucede en Buenos Aires, en todo el país las listas de precios se remarcan también con mucha frecuencia. Hay quienes dicen inclusive que los alimentos siguen llegando a los supermercados con nuevos valores. Como si todo fuera poco, no hay respuestas para el problema de las tarifas y su impacto desmesurado en los ingresos familiares, y en los costos de empresas y comercios.

La sesión convocada por la oposición en la Cámara de Diputados ni tan siquiera permitió vislumbrar algún atisbo de encauzamiento de la situación, habida cuenta del abroquelamiento del oficialismo en una negativa que –a estas alturas- parece carente de sentido. En ese contexto hasta una alternativa buscada por Misiones para mitigar sus propios padecimientos: impuesto cero a los combustibles, también se frustró porque aunque logró una nutrida adhesión de 114 pares, no alcanzó los dos tercios necesarios para aprobarla en esa sesión especial. Y lo más llamativo: el diputado misionero por Cambiemos, Luis Pastori, le dio la espalda a las necesidades de su Provincia para adherir a la cerrada posición de la alianza en el gobierno nacional. Inexplicable.

Ahora bien, el bloque misionerista –Daniel Di Stefano, Jorge Franco, Ricardo Wellbach, Verónica Derna, Flavia Morales- y la kirchnerista Cristina Brítez que se unieron en el planteo provincial, mantendrá el proyecto en comisión donde se tratará la iniciativa este miércoles 2. Comisión en la que la oposición sí se dispone a obtener los avales necesarios para las reformas que propone: 1) que las alzas tarifarias no pueden superar el coeficiente de variación salarial, y las retrotrae a noviembre de 2017. 2) Reducir del 21 al 10,5% el IVA sobre las tarifas durante un año para los contribuyentes residenciales. 3) Eliminar por ese lapso la alícuota especial del 27,5% del IVA que deben pagar las PyME por los servicios públicos. Si se logra el objetivo al presidente Mauricio Macri sólo le quedará vetar las reformas, algo que, por otra parte, ya anticipó que haría.

Misiones continúa, no obstante, buscando salidas. Actitud para la que fue una buena noticia la elección del titular de la Confederación Económica de Misiones (CEM) Gerardo Díaz Beltrán como presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) habida cuenta que llega a una de las dos grandes entidades (la otra es la Cámara Argentina de Comercio CAC) una persona que conoce al dedillo la problemática única misionera, y visualiza al país como hombre de negocios del interior. Lo que abre entonces expectativas de avanzar en la consecución de un tratamiento diferencial para una zona tan particular como ésta.

De hecho, está pendiente y podría concretarse en esta semana que hoy se inicia, la confluencia de voluntades entre el Gobierno y el empresariado para llevar una sola voz a Buenos Aires en pos de soluciones para la Provincia. Alejandro Haene, que ahora quedará a cargo de la presidencia de la CEM –donde se desempeña como vicepresidente- hacía notar que Misiones ha hecho todos los deberes. “No se le puede pedir más”.

Resignó aumentar el VAD –acorde con el tarifazo nacional- para mitigar el impacto de la última gran suba del precio de la electricidad; practica una quita en mayo del 5% para los consumos menores a los 300 kw; cumple al pie de la letra con el Pacto Fiscal acordado con Nación. Merece por tanto una respuesta acorde. Habrá de advertirse que hasta Adeera, la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica, admitió que Emsa es una de las empresas con menor tarifa del país. Qué más se puede pedir en una Provincia electrodependiente, enfrentada a impiadosas asimetrías con Paraguay y Brasil.