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Educación

Sugieren que la familia acompañe al chico con discapacidad en su escolaridad

 

La docente Rocío Ocampo, graduada en educación especial en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Misiones, da cuenta de su actual experiencia en una escuela de recuperación -así se llaman- en Buenos Aires, luego de desempeñarse en Posadas.

 

Observa que a diferencia de Buenos Aires en la capital provincial hay plazas adaptadas para personas con discapacidad, así como señala la performance de la Municipalidad de Posadas en la incorporación laboral: “es lo ideal. Hicimos experiencias cuando estudiaba y se podía ver a personas desempeñándose con el lenguaje de señas”, comentó. También destacó el valor de los deportes adaptados que se ven en Misiones, los talleres que se dictan.

Manifestó que es difícil enfrentar el vacío que los mismos compañeros pueden hacer por ejemplo a un chico con disminución visual -relató el caso de un chico que solicitó su ayuda-. “Lo que podemos hacer es plantear la necesidad de concientizar, acercar a través de lo lúdico, del juego. Pero le decía a este alumno que estas personas que le hacen el vacío, que no lo saludan, por ejemplo, en nada contribuyen, ni le aportan”.

Ocampo destacó que “ver los progresos pequeños o grandes que hacen los alumnos, es lo más gratificante que te puede ocurrir. No sé si hay una profesión que sea tan gratificante”.

Y como docente sugirió que “la familia acompañe, es fundamental. Que asista a los actos escolares, a las graduaciones de diciembre. Porque si el chico se da vuelta y no ve a nadie de su familia, sufre una gran angustia. Es muy triste. Ellos se dan cuenta por más que nosotros las maestras o la directora nos acerquemos y les saquemos la foto, los saludemos. Por eso ahora que estamos próximos al comienzo de clases, como docente sugiero a la familia que los acompañen”.

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