SEGUINOS

POSADAS

También nuestro cuerpo ordena “bajar un cambio”

Hay una reacción natural al cambio de estación que responde a la alteración que se produce y la consiguiente adaptación, explica el psicólogo Juan Lafatta recordando que hasta se ha identificado el síndrome la “depresión de primavera” cuando se pasa de los días fríos a los más cálidos que preanuncian el verano.

A propósito del ingreso de la estación estival, añadió que se han identificado los ciclos circadianos que tienen que ver con los ritmos interiores del organismo y que acusan un cambio horario –cuando un traslado de un continente a otro, por ejemplo- pero que también pueden tener estas características estacionales.



 



Explicó que todo supone un proceso de adaptación que tiene diferentes manifestaciones. “Es muy visible cuando se presagia lluvia o tormenta. Y se puede ver en el tránsito de los vehículos en una ciudad, por ejemplo. Cuando va a llover se nota un cierto nerviosismo” en automovilistas y peatones. En general todo el mundo acelera el paso intentando estar guarnecido cuando se desate la lluvia, los vientos fuertes, la tormenta.

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas