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POSADAS

Tiempo: pronostican una semana con menos calor y chances de lluvias

El licenciado Favio Cabello, del Servicio Meteorológico Nacional y titular de la Opad Posadas, anticipó que en los próximos días “tendremos un cambio de tiempo, menos calor y altas chances de lluvias y tormentas para Misiones”. La región padece una de las sequías más extensas de los últimos años, con afectaciones en la producción agrícola, principalmente, y en las zonas de montes por los incendios forestales que se producen en diferentes regiones de la provincia. Según Cabello, el noreste del país está sufriendo los efectos de una sequía a causa del fenómeno climático conocido como La Niña, “que causa un déficit de precipitaciones en un periodo que va de los 8 a 10 meses aproximadamente”.

El noreste argentino afectado por decenas de incendios diarios


Buenos Aires, 18 de febrero de 2012 (RENA). Unos 25 focos de incendio afectan por día al NEA en un contexto de fuerte sequía, como consecuencia directa del fenómeno climático “La Niña”, informó a RENA el licenciado Fabio Cabello, director de la Oficina de Prevención de Desastres Naturales (OPAD) de Posadas, capital de Misiones.


“Hasta ahora el mayor foco de incendio en Misiones se produjo esta semana en la zona de selva conocida como Caa Yarí, que se vio consumida por el fuego en unas 100ha. Ese foco fue extinguido. Alrededor de 25 focos pequeños por día son motivo de atención de las autoridades. El índice de peligro de incendios se ha mantenido entre alto y extremo desde noviembre hasta el presente”, aseguró.


Dos años de Niña


Según Cabello, el noreste del país está sufriendo los efectos de una sequía a causa del fenómeno climático conocido como La Niña, “que causa un déficit de precipitaciones en un periodo que va de los 8 a 10 meses aproximadamente”.


“En los climas húmedos como el nuestro el peor escenario es que no llueva, pues todo el sistema biológico natural ‘funciona’ con la precipitación que normalmente es abundante en la región. Entonces la vegetación permanece verde, los arroyos y ríos mantienen un significativo caudal, las vertientes y napas constituyen una fuente de agua para el consumo de los pobladores rurales y de las actividades agropecuarias”.


“Cuando no llueve, la vegetación se seca parcialmente, los cultivos se pierden (maíz, lechuga, tabaco, cebollín, tomate, acelga, pepinos, etc), pierde humedad el aire y la tierra y también se secan las vertientes. Se conforma un panorama complejo que golpea a las pequeñas economías sobretodo”, relató.


Esta Niña, explicó, es consecutiva a un fenómeno similar que afectó al país durante 2010 y 2011. Luego del invierno del año pasado, comenzó una nueva. Hablamos, entonces, de Niña 2010/11 y 2011/12.


“Se estima que esta vez entrará en fase neutra partir de mayo, con lo cual deberían normalizarse las precipitaciones a partir de ese mes”, adelantó el experto del OPAD.


Muy por debajo del promedio


“El promedio normal mensual de precipitación para los meses de primavera y verano, para Posadas ronda entre los 160 y 180 mm. Sin embargo cayeron 68mm en noviembre, 80 en diciembre y 48mm en enero de este año”, detalló.


“Estas cantidades son representativas para el resto de la provincia de Misiones y Corrientes, constituyendo alrededor de un 40 por ciento de lo que tendría que precipitar. Si bien las lluvias significativas están ausentes, una serie de chaparrones durante los meses de verano han venido contribuyendo a que la sequía no sea aguda”, amplió.


“Nosotros lo que hacemos desde la Oficina de Prevención ante Desastres es emitir la información de Sequedad Ambiental diariamente a los organismos concurrentes como bomberos, municipio de la capital, policía, salud pública, Prefectura Naval y medios de comunicación. Es decir que quienes tienen poder de decisión y de ayuda en la emergencia se van informando de lo que pasa y lo que pasará. El sistema hay que aceitarlo pero cierra”, explicó.


En su oficina, dijo, la máxima es que “los fenómenos naturales son inevitables pero predecibles y son los sistemas de prevención la mejor herramienta con que deben contar las comunidades para salvar vidas y bienes”.


Fortalecer la prevención


La prevención, contó, es un proceso que se mantiene en el tiempo con o sin sequía, y abarca a cualquier tipo de fenómeno, tanto antrópico como natural. “Básicamente, la prevención consiste en estar preparados constantemente para recibir el ‘golpe’ de un fenómeno”.


Eso se logra “con la concientización social por un lado, y con las brigadas de ayuda por otro. La concientización a su vez se intenta conseguir con charlas en escuelas, organizaciones vecinales, spot publicitarios mediáticos y folletería”, detalló.


“Digo se intenta por que no siempre el mensaje llega a la gente; ese en uno de los problemas de los sistemas de prevención en todo el mundo, que el mensaje llegue al destinatario”.


“Hay una gran franja de personas de una comunidad que no prestan atención a la prevención, así es que se repiten en una misma comunidad hechos de riesgo o de muerte que podrían haberse evitado. Los ahogamientos en ríos y arroyos, las fulminaciones por rayos y los incendios, entre otros, constituyen en la mayoría de los casos negligencias humanas”, lamentó.(JIM)


 

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