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POSADAS

Tras la intervención policial, verifican que hogar de abuelos trabajaba en la clandestinidad

Un matrimonio administraba la residencia de adultos mayores ubicada sobre la calle Félix Aguirre 1635, de Posadas. Luego, el administrador desapareció y a cargo quedó su pareja. En ese lugar unas once personas son atendidas por un grupo de cuidadoras de no más de un mes de tareas laborales, quienes realizan sus actividades en forma ad honorem. Pero las irregularidades sobre el funcionamiento de ese supuesto geriátrico pronto comenzaron a conocerse por el enfrentamiento entre los dueños del Hogar y una mujer -Norma Peña- quien dijo ser apoderada de cinco abuelos y en tal condición poseía sus tarjetas de débito para el cobro de jubilaciones y pensiones, que cedió las documentaciones a los presuntos dueños.

“Yo traje a algunos abuelos y les di sus documentaciones permitiendo que ellos cobraran el sueldo de ellos para que estuvieran bien cuidados y atendidos. Me decían que estaban bien. Algunos no tienen familiares y los que tienen me cedieron a mi la custodia para que yo les pueda encontrar un lugar bueno”, relató Peña en declaraciones a Red Ciudadana. En la mañana de este martes una comisión policial llegó hasta el inmueble para tratar de esclarecer la situación.

Según Peña, no es que los familiares no quieran retirar a los abuelos sino que “las cuidadoras no permiten que se los lleven. Legalmente no lo pueden hacer, esto es una retención indebida. Puedo acreditar que estoy a cargo de ellos. Hay abuelos que tienen sus familiares. (Las cuidadoras) no quieren entregar a los abuelos. Yo vine a la mañana a buscar a los cinco abuelos que tengo a cargo. Hay una supuesta abogada, que solo viene a la noche acá a ver”, refirió.

Intervención policial en Hogar de Abuelos tras denuncia por “abandono de persona”

En tanto, se supo que la pareja que regenteaba el lugar ya tendría antecedentes en la materia por cuanto iban rotando de lugar por distintas zonas de la ciudad con los abuelitos a cuestas.

Por su parte, el dueño del inmueble ya solicitó el desalojo y concedió como todo favor que lo hagan para el 30 de abril próximo. Y, según habría comentado, alquiló esa casa sin conocer que se utilizaría como residencia geriátrica.

Al Hogar también llegó el vicepresidente del Consejo Provincial de Adultos Mayores, Alejandro Miravet, quien observó que existe una situación “muy irregular, la persona que alquilaba desapareció”.

“Es una situación que tienen que mediar entre las personas que habían contratado los servicios y esta persona que dejó de cumplir”, manifestó.

Desde el residencial geriátrico Adelaide llegaron para solidarizarse. Así lo manifestó el cuidador de ese hogar, Aldo Quintana. “Vine a ver cómo podemos solucionar el tema. Me gustaría contactarme con el dueño de la casa, hacer el contrato legalmente, pagarlo como se debe, asistir a los abuelos y que las asistentes que mantengan su trabajo”, comentó.

“Si lo veo a esta persona (por el encargado del Hogar) le hago un juicio penal por abandono de persona. No puede ser que cobrando una cuota mes por mes a los familiares” los abuelos estén en esta situación, agregó Quintana.

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