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Tras las rejas, se juraron amor eterno

Una pareja de reclusos dieron el Sí, formalizando el amor que los unió mientras cumplen sus condenas, ella en la Unidad Penal nº 5 y él en la Unidad Penal Nº 17. Se trata de Graciela Méndez y Celio Barrionuevo, quienes se casaron en la mañana de este viernes.  “Esto es algo insólito, escuché su voz por teléfono y fue eso lo que me enamoró”, expresó el hombre. A su vez, comentó que a partir de ahora tendrán permitido visitarse cuatro horas, cada quince días.

“El 26 hará un año que estoy acá. Y espero salir en libertad pronto porque no maté ni violé a nadie”, remarcó. Además, reiteró que “uno primero se enamora por la voz, después no importa si es gorda o flaca. Nunca dejé tampoco de atender a las llamadas de mi familia. Pero esta voz me dio muchas fuerzas y ánimos”.



Observó que tiene hijos de diferentes mujeres y que con ninguna mujer llegó al altar, por lo que consideró que esta unión fue un momento muy importante en su vida. “Tuve que encontrar el amo acá nomás”, señaló.



Por otra parte, solicitó a las autoridades que “vean la verdad siempre. Porque yo nunca tuve antecedentes, el legajo de mi vida es limpio, por primera vez estoy detenido”.

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