SEGUINOS

POSADAS

Un estadista que Misiones propuso para la Presidencia

Fue el entonces gobernador Carlos Rovira quien vio en su par santacruceño Néstor Kirchner el hombre que necesitaba la Argentina para hacer frente a la peor crisis del país. Fue en una histórica reunión en Buenos Aires en la que el gobernante misionero le dio todo su apoyo y salió a proponerlo para la Presidencia de la Nación. Por entonces el estadista cuya muerte hoy conmueve al país, era un dirigente sólo conocido por los gobernadores y por la dirigencia del Partido Justicialista. No todos estaban de acuerdo, sin embargo, con sus propuestas. En especial, aquellos que habían protagonizado la década de los ’90, sosteniendo un modelo ultraliberal, concentrador de la riqueza, que llegó a dejar a dos millones de argentinos sin trabajo.

Otros en cambio, adherían entusiastas a sus propuestas en pos de una Argentina que volviera a ser solidaria -“un país en serio”, pregonaba-, en un marco de integración latinoamericana que permitiría la ayuda mutua para superar una crisis que había acercado la temida disolución nacional. Una región que habría de elegirlo como titular de la Unasur, donde cumplió un descollante papel evitando el enfrentamiento armado entre Colombia y Venezuela y el golpe de estado contra el presidente de Ecuador.


 


Kirchner estuvo de acuerdo con el ambicioso proyecto político transversal que se proponía Misiones, el Frente Renovador, estructurado con dirigentes provenientes del Partido Justicialista, la Unión Cívica Radical y los independientes, además de fuerzas políticas menores de presencia provincial. 


 


Precisamente, en una reunión íntima realizada en la noche del miércoles entre Rovira, el gobernador Maurice Closs, la vicegobernadora Sandra Giménez y algunos referentes de la Renovación, hubo un sentido homenaje y palabras del titular del Partido de la Concordia Social haciendo un análisis político. Porque Rovira entiende que la gente va a interpretar y valorizar el accionar del ex Presidente al lanzar el modelo que llamó de la transversalidad y con el que en Misiones se inicia un proceso que resulta exitoso y sigue gobernando por decisión de la ciudadanía. No ocurrió lo mismo en la Nación. De todos modos, la gente va a valorar las realizaciones del ex Jefe de Estado y rechazar a quienes hipócritamente aparecen en escena por los 15 segundos de fama.


 


Ponderando la imagen de Kirchner que el día anterior denostaron, con el claro objetivo de ver la oportunidad de socavar la gobernabilidad de la Argentina. Es entonces cuando el pueblo pondrá los límites. Que en realidad ya empezó a advertir. Porque espontáneamente, a poco de conocerse el fallecimiento del ex Presidente, la gente, las familias comenzaron a movilizarse no al Congreso de la Nación donde tradicionalmente se velan a los ex mandatarios, sino a la Casa Rosada. Es que quería expresar su dolor por la muerte de Kirchner pero también su apoyo a la presidenta Cristina Fernández que está gobernando.


 


Observaba el presidente de la Legislatura que el pueblo es el garante del éxito de un proyecto y el pueblo va a interpretar lo ocurrido. Por eso los dirigentes de la Renovación reunidos esa noche en la Casa de Gobierno estaban contestes en que “el mejor homenaje que se le puede hacer al ex Presidente es profundizar el modelo, con más gestión y más trabajo al servicio de la gente”. La elección del lugar no es gratuita. Allí en la sala de situación que da a los jardines de la Rosadita se selló justamente con Kirchner el inicio del movimiento renovador.


 


Un modelo que partió de un acuerdo político entre Kirchner y Rovira y fue entonces decisivo para ambos. Para apoyar la trayectoria del primero en su acceso a la Presidencia de la Nación y para Rovira porque el mandatario misionero pudo ubicar en la Entidad Binacional Yacyretá un director ejecutivo oriundo de Misiones, que estuviera comprometido con los intereses provinciales y empezara a saldar la deuda que la gran hidroeléctrica mantenía con las poblaciones afectadas.


 


Hoy el mismo Oscar Thomas dice que Kirchner fue el artífice de la nueva etapa y finalización de Yacyretá. Una propuesta que había promovido Rovira, como promovió la integración regional transversal y llegó a inaugurar una nueva modalidad. Porque desde entonces, toda vez que un presidente argentino se entrevistara con su par brasileño, estaría presente también el gobernador de Misiones. Así Rovira se sumaba a las reuniones de los presidentes Kirchner y Lula Da Silva, escribiéndose también la nueva historia latinoamericana. Hoy lo hace acompañando a la presidenta Cristina Fernández el gobernador Closs.


 


Pero, además, Misiones empezó una trabajosa recuperación del achicamiento de los ’90, que la había relegado como provincia marginal y de servicios en la lejana frontera de la Patria. A partir del 2003, la Provincia comenzó a recuperar su tradicional papel productivo, las obras públicas como generadoras de empleo, el relanzamiento de la salud pública y la educación. En la Nación había un presidente que escuchaba las demandas provinciales. Era el presidente que Misiones había elegido cuando todavía no lo habían votado los ciudadanos. Y esto es hoy parte también de una historia que conmueve a todos. Porque Néstor se fue, pero deja un país más justo e igualitario. 


 

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas