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POSADAS

Un ingreso al año nuevo distinto, hasta con entusiasmo

Una provincia encaminada en el crecimiento económico, con una recaudación provincial proyectada para más de 1.000 millones de pesos en el 2011, con un funcionamiento en armonía de los tres Poderes del Estado y una transformación profunda de la capital y sus ciudades vecinas por imperio de la finalización de la represa Yacyretá comportan hitos salientes en el balance del año que concluye y en año que comienza. Con las elecciones generales en el horizonte, la sociedad misionera parece conforme y optimista, sobre bases de una convivencia que se generó un par de años atrás en la Cámara de Representantes y se afianzó en el 2010, con nuevas leyes sustantivas, de raigambre misionerista. Comportó así una caja de resonancia del acontecer político provincial sin crispaciones indebidas como sí tuvieron los debates en el Congreso de la Nación.

Misiones avanzó un año más en sus propios senderos con la “llave en mano” entregada al Poder Judicial: mayor presupuesto y mayores creaciones de juzgados, defensorías y las designaciones propuestas desde el Consejo de la Magistratura. Podría decirse que era el último Poder del Estado, en encaminarse en esa dirección de trabajo, sin estridencias pero sin pausa. No fue menor en este ámbito, los aportes provenientes de las designaciones que también alcanzaron al Superior Tribunal de Justicia completando su conducción. Porque desde allí partió la decisión de “despapelizar” el proceso judicial, sacándolo del siglo XIX para situarlo en el XXI. Esta es una cuestión sustantiva, máxime si se tiene en cuenta que no hace muchos años, la protesta traducida en paros era la constante.



 



En estos años, en cambio, la realidad ha sido otra, también porque empezaron a verse los frutos de una política económica iniciada a comienzos de la década con el diseño y aplicación de un sistema tributario que contempla el aporte de quienes disponen de rentabilidad, en tanto exime a la producción primaria. Esta política y la decisión del no endeudamiento, iniciada por Carlos Rovira en su gestión como gobernador y continuada por Maurice Closs, permitió enfrentar el abultado endeudamiento público, evitando que llevara al colapso de las finanzas estatales. Porque se pudo reconvertir de dólares a pesos, de acreedores bancarios al Estado nacional, con quitas ahora de desendeudamiento. Todo permitirá que la deuda pase a ser historia en 6-7 años.



 



Pero además, la política tributaria ha posibilitado un apuntalamiento del crecimiento provincial, con redistribución de la riqueza mediante la mejora de servicios esenciales, desde la salud pública a la Justicia, por ejemplo. Es una constante que ha venido planteando el director General de Rentas Miguel Arturo Thomas, en cuanto a que aquellas actividades que tienen rentabilidad tributen de modo de compensar la explotación de los recursos provinciales y a partir de allí, atender las necesidades sociales. Contemporáneamente, alcanzar un Presupuesto para el 2011 de más de 7 mil millones de pesos, con un endeudamiento externo que supone menos del 40% de ese cálculo de gastos y recursos, importan pasos no menores en pos del bienestar de la sociedad.



 



Proyecta asimismo un mensaje político sustantivo. A fines del ’99, cuando asumía un nuevo gobierno provincial –en este caso el encabezado por Carlos Rovira- se había dejado por herencia un campo “minado”: la deuda pública contraída en dólares con sucesivos empréstitos, el último de los cuales fue tres días antes de asumir la administración electa. A fines de este 2010 y comienzo del 2011, la herencia que recibirá quien resulte electo será de previsibilidad: una Provincia ordenada en lo económico-financiero, con crecimiento; con políticas pro activas en materia de educación, salud, justicia, seguridad.



 



En esa dirección avanza de igual manera el Plan de Terminación de Yacyretá, porque aquí también se ha cambiado el paradigma, obra del mismo frente político provincial que gobierna la Provincia, el Frente Renovador. Porque recién esta gestión hizo valer la opinión misionera en el nivel de decisión nacional. Pasando por la designación de un misionero al frente de la Entidad Binacional Yacyretá, por la Argentina, se comenzó a remontar una historia de marchas y contramarchas, con olvido de las poblaciones a las que se afectaba tanto de una como de otra margen del río Paraná.



 



Se estima que en febrero será el gran acto de terminación de la gigantesca hidroeléctrica con la presencia de los presidentes Cristina Fernández y Fernando Lugo, al tiempo que para agosto se contempla la finalización de las obras complementarias del tratamiento costero de Posadas, Garupá y Candelaria que, en rigor, suponen una modernización urbanística de primer nivel y puesta en valor del río Paraná. Caudaloso curso de agua, que dio origen a las histórica y actual capital provincial y al que, sin embargo, ambas ciudades les daban la espalda.



 



Es posible, sin embargo, que este nuevo año no resulte propicio para el sereno debate que deberá encarar Misiones de cara a las propuestas nacionales que se mantienen de nuevas hidroeléctricas. Desde Garabí-Panambí, en el Alto Uruguay, a Corpus en el Paraná. Esta última retomada a partir de la decisión de poner al frente de la Comisión Mixta Argentino Paraguaya (Comip) del misionero Oscar Thomas, al presente director ejecutivo de la Eby y representante argentino en la Comisión Mixta de Garabí-Panambí.



 



Porque este año nuevo será de elecciones generales y habrá más de una tentación por banalizar cuestiones centrales. De hecho, hay algunos en la oposición que a falta de propuestas, intentan buscar votos con rápidos “No” a las represas. Sin análisis, sin debates, sin la reflexión de imaginar cómo se atenderá la demanda de energía que requerirá Misiones en los próximos 10 años: un 65% más.



 



Es así que esta sociedad entusiasta que clausuró y abrió un año nuevo hasta con optimismo, no podrá bajar la guardia. Deberá continuar atenta a cuanto se hace, dice, proyecta. Porque el optimismo actual reconoce razones de ser objetivas –analizaba el magíster en antropología social Roberto Abínzano-, en la provincia y el país: profundización de la democracia con las debidas controversias, salida de la gravísima crisis económica que conmovió al país, progresiva redistribución de la riqueza. Porque queda mucho por hacer, pero hay cosas que se han hecho. Será cuestión, en consecuencia, de no extraviar el camino.



 

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