SEGUINOS

POSADAS

Un luto que se transformó en apoyo institucional, contra el que conspiraron los cuervos

Miles de personas desfilaban frente al féretro que de tanto en tanto acariciaba la Presidenta, flanqueada por sus hijos. Con llantos, con vivas y expresiones de respaldo, esas  personas  –muchos de ellos jóvenes- querían darle fuerzas ante la pérdida que para ella y el país significaba la muerte de Néstor Kirchner. Sin  proponérselo mostraban esta voluntad  también al mundo, a los presidentes de Sudamérica, ocho en total, que llegaron a testimoniar aquellas dotes de estadista del ex mandatario argentino que permitió evitar una guerra entre  naciones hermanas y también más de un golpe de Estado.

En el marco de la enorme repercusión nacional por aquella muerte repentina de quien no cesó de trabajar en pos del proyecto que pusiera en marcha y continuara la actual Jefa del Estado, hubo un momento especial de homenaje y reflexión de parte de quienes hicieron posible aquella transversalidad imaginada en Misiones y compartida por el ex mandatario: la Renovación. En la galería de la sala de situación que da a los jardines de la Rosadita hubo un minuto de  silencio y una reflexión para despedir al que fuera “amigo y compañero”, para advertir que es el  pueblo el que hace el éxito o no de un proyecto. No todos los entienden claro está. O  si lo entienden buscan promover su fracaso.



Porque mientras las escenas cristalinas -como las lágrimas- se sucedían en la mayoría de las pantallas de la televisión argentina, los cuervos pagados empezaron a sobrevolar sobre todos en busca de algún mezquino y mediocre espacio mediático que les permitiera continuar conspirando contra la gobernabilidad. Porque nunca habían dejado de hacerlo y ahora pensaban que se les presentaba una oportunidad.



Son de los que creen que con la muerte de una persona, mueren también sus ideales, sus propuestas, no importa si las comparten miles y miles de compatriotas.



Invisibilizar al pueblo ha sido la constante de la historia argentina y sus medios de comunicación concentrados desde Hipólito Yrigoyen acusado de personalista, pasando  por Juan  Domingo Perón, calificado de dictador; por Raúl Alfonsín, defenestrado como “populista” y ahora Néstor Kirchner, con todos aquellos epítetos. Sólo un diario nacional concentrado  –que podría admitir aquella calificación de “vieja dama indigna”, mostró en su tapa a la Presidenta junto al féretro pero precedida por una escena de la multitud que la acompañó en las exequias.



Los otros medios concentrados –con alguna copia local- hablaron de la masividad en sus títulos de tapa, pero omitieron las fotos. Esas fotos que mal que les pese ya están en la historia.



Qué pretenden  entonces?. Instalar la idea que Cristina de Kirchner está sola y no podrá gobernar. Desde el 2008 aspiran con hacer cesar su gobierno. Ahora empujados además por la  posibilidad de que se presente a un segundo mandato y gane las elecciones por un porcentaje que descolocaría cualquier otra aspiración a la primera magistratura.



Entonces hablan hasta de la muerte del “kirchnerismo”, como hacía un cuervo pago de un medio propiedad de un ex mandatario provincial. El mismo que hoy se declara demócrata pero que otrora, cuando eran otros sus mandamás –provenien-tes nada menos que de un centenario partido político-  se transformaba en el mayor censurador periodístico del que se tuvo noticia tras  la redemocra-tización. Se le había confiado un medio estatal y allí hizo gala de su  escasísima adhesión a la  democracia no sólo como sistema de gobierno, sino cual estilo de vida.



Los cuervos vuelan bajo, no porque imaginen que allí está la verdad, sino porque buscan destruir lo que queda de herencia. El Wall Street Journal decía, por ejemplo, que ésta era  la ocasión propicia para “terminar con las políticas populistas” y malintencionadamente interpretaba que la apreciación de los papeles argentinos tenía que ver con la muerte de Kirchner –no como confianza a la continuidad del gobierno de su  esposa-  sino como alivio por el “populista” que saldó virtualmente la deuda externa argentina.



No fue el único medio. En consonancia con los medios concentrados de la Argentina y con las líneas editoriales de los periodistas que se las van de analistas críticos de la sociedad -hasta que se topan con algún pope de la economía igual-mente concentrada- también los diarios españoles apostaron por el fin de un proceso de crecimiento que apunta al autoabastecimiento. El Viejo Continente sigue al pie de la letra las  recetas recesivas del Fondo Monetario Internacional que, paradojalmente, son las que lo llevaron a este penoso estado de situación. Recorte de salarios, ampliación de la edad para jubilarse, ajustes en los planes sociales, los mismos padecimientos que sufriera la Argentina en los ’90. 



Y como se señalaba desde estas columnas apenas una semana atrás, el frío que está recorriendo Europa, la desocupación que se cobra en España la tilinguería ultraliberal, les está obligando a mirar hacia la Argentina, Brasil, con crecimientos económicos de recuperación de sus producciones agropecuarias e industriales, en un marco de integración latinoamericana que también les molesta. Cada vez se les hace más difícil dividir para reinar. •

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas