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Una joven misionera maniatada y golpeada era llevaba a prostituirse

En un procedimiento policial lobró liberarse a una joven misionera de 23 años que viajaba atada al apoyabrazos de un vehículo y tenía lesiones y un corte a la altura del cuello. Fue uno de los tres operativos que rescataron a otras dos jóvenes de la prostitución en distintos puntos del país. Otra joven de 16 años estaba cautiva en Río Gallegos y una tercera de 17, fue liberada en la ciudad santafesina de Gálvez. La misionera, en tanto era retenida por una red de trata de personas en Jesús María.

El vehículo en que llevaban a la misionera era conducido por un hombre de 48 años que fue detenido para un control en la autopista entre las ciudades de Córdoba y Carlos Paz, a 20 kilómetros de la capital provincial. “Los efectivos quisieron abrir la puerta para efectuar el control y no pudieron hacerlo, porque la mujer estaba atada al apoyabrazos, lesionada y con un corte a la altura del cuello”, describió el comisario Juan Paredes. Agregó que, según las primeras averiguaciones policiales, sería una mujer que estaba secuestrada en un prostíbulo de la zona de Jesús María, desde el domingo último.


Procedimientos


En distintos procedimientos, tres jóvenes mujeres fueron rescatadas de las redes de traficantes y tratantes de personas que las tenían en cautiverio, las golpeaban, las violaban y las obligaban a prostituirse en varios puntos del país.


La primera de ellas es una chaqueña de 16 años que fue encontrada en un prostíbulo de Río Gallegos, a donde había sido trasladada bajo la promesa de que una familia la contrataría como empleada doméstica.


El allanamiento mediante el cual la joven fue liberada se efectuó por orden de la Justicia de Chaco y Santa Cruz, en un barrio de la capital santacruceña denominado popularmente como “Las Casitas”, en referencia a las casas de tolerancia o prostíbulos de la zona.


“La joven había llegado hace tres días. Aparentemente, la trajo una amiga que trabaja en los prostíbulos y le habría dicho que trabajaría como personal de limpieza”, afirmó el fiscal que investiga la causa, Andrés Vivanco.


Cuando la joven llegó al lugar le dijeron que tenía que pagar 500 pesos si quería regresar a Chaco. Luego la obligaron a prostituirse. Según el fiscal, “se las ingenió para enviar un mensaje a su hermana, quien radicó la denuncia en la Fiscalía de la provincia”.


En Santa Fe, la policía rescató a otra joven, de 17 años, que había sido secuestrada a mediados de abril último en la capital provincial y obligada a prostituirse en la ciudad de Gálvez.


La adolescente, que vivía en el barrio Yapeyú, de la capital provincial, había desaparecido el 16 de abril cuando salió de la casa para cuidar a una anciana y no regresó, según el relato de sus familiares. A los tres días de la desaparición, el padre realizó una denuncia y comenzó la investigación que derivó en el allanamiento de hoy.


La chica fue rescatada en Gálvez, a unos 70 kilómetros al suroeste de la ciudad de Santa Fe, donde la policía detuvo a un hombre de 40 años y otro de 20. Los investigadores especulan que el primero fue quien cedió su teléfono a la víctima para que pudiera dar aviso a su padre y que el segundo sería el “entregador”.


Fuentes policiales dijeron que el padre de la chica recibió el jueves pasado un mensaje de su hija, que le decía que estaba privada de su libertad, era obligada a prostituirse y que recibía castigos a diario para someterla sexualmente.


En su mensaje, la adolescente agregó que la mantenían encerrada en una pieza y que desconocía el lugar donde estaba secuestrada. Ese texto fue clave para la investigación, ya que la Justicia orientó la búsqueda a Gálvez y sus alrededores, debido a que el teléfono desde el cual se envió correspondía a esa zona.


El tercer operativo se desarrolló a las dos de hoy y permitió la liberación de una mujer misionera de 23 años, quien viajaba en un vehículo atada al apoyabrazos, lesionada y con un corte a la altura del cuello.


El vehículo, que conducía un hombre de 48 años, fue detenido para un control en la autopista entre las ciudades de Córdoba y Carlos Paz, a 20 kilómetros de la capital provincial. “Los efectivos quisieron abrir la puerta para efectuar el control y no pudieron hacerlo, porque la mujer estaba atada al apoyabrazos, lesionada y con un corte a la altura del cuello”, describió Paredes.


El comisario afirmó que, según las primeras averiguaciones policiales, sería una mujer que estaba secuestrada en un prostíbulo de la zona de Jesús María, desde el domingo último.


 

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