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ESPECIAL

Una misionera, veedora electoral en Moscú: el sistema de votar en Rusia es semejante al argentino pero no tan secreto

Daniela Varela (28), Graduada de la Licenciatura Gobierno y Relaciones Internacionales fue una de las convocadas en representación de Argentina por el presidente de la Duma Estatal Rusa, Vyacheslav Volodìn, para ser Veedora en las últimas elecciones celebradas en Rusia el domingo 18 de marzo. El resultado favorable al actual presidente Vladimir Putin fue contundente. En declaraciones a C6Digital dijo que tiene la intención de dedicarse a la Diplomacia. “En estos momentos estoy muy enfocada en lo que es la presidencia argentina en el G-20, este año se me complica un poco la ilusión de estudiar la carrera diplomática en el Ministerio de Relaciones Exteriores”, dijo la joven, ex Reina Departamental de los Estudiantes en 2005. “La vida me va sorprendiendo”, expresó.

Respecto al proceso eleccionario y el sistema democrático en Rusia, sostuvo que tiene algunos aspectos que se puede comparar con la Argentina. “Es legítimo en tanto se realizaron las elecciones siendo el voto voluntario, acudió alrededor del 70 por ciento del electorado a votar. Las elecciones para ellos es una fiesta, preparan globos en el acceso, hay juegos, toda la familia forma parte de este día, que es casi como una celebración”, manifestó la joven.

Varela señaló que estuvo en Moscú, la capital del país, donde se desplegó un importante dispositivo de seguridad. Observó que mientras en Argentina los centros de votación son las escuelas, preferentemente, en Rusia la gente votaba además en salas de teatro. “Visité seis centros, tenían una especie de biombo en el centro de la sala. En nuestro país el voto es secreto y ahí yo podía ver lo que votaban. No tenían inconvenientes con esa situación”, afirmó.

“La experiencia que tuve yo es que en los seis centros estaban conformes todos con el sistema de elección, con las personas que conversé también. Ellos se sentían bien con el resultado que iban teniendo y era lo que esperaban”, remarcó Varela.

En Primera Persona

Historia de una observadora internacional

16 de marzo de 2018, aterrizo en Moscú. Conozco a tres argentinos más, bingo. Pero los cuatro tuvimos programas diferentes. A la noche, me busca una amiga y me lleva a la Plaza Roja, -10°C, qué placer para una misionera (NOT).

 

17 de marzo de 2018, camino por Arbat, veo algunas de las siete hermanas –rascacielos construidos en Moscú en los últimos años de Stalin-, en particular el Ministerio de Asuntos Exteriores, el kilómetro cero y la tumba del soldado desconocido. Vuelvo en metro para una reunión, qué sueño cada estación.

Por la tarde, los 300 observadores internacionales que fuimos invitados por la Duma estatal nos reunimos con el presidente de la comisión de relaciones exteriores de la misma, Leonid Slutskiy, quien se ocupó de responder todas las preguntas de los observadores.

Traslucía la idiosincrasia rusa –y del Kremlin- en cada una de sus palabras. Más allá del desarrollo del rol como observadores internacionales y el por qué se ha centralizado en la Duma la convocatoria a los observadores a diferencia de elecciones anteriores, abarcó temáticas como la minoría rusa bajo la categoría de “no ciudadanos” de Letonia que no podrían votar; el envenenamiento del ex espía ruso como un acto de provocación de Occidente para distorsionar la imagen de Rusia; la anexión de Crimea, cuando sugirió la importancia de “leer historia” y aprender que la anexión fue la realizada por Ucrania en 1991 a través de la Declaración de la soberanía del Estado de Crimea, y no la adhesión de Rusia en 2014; su postura en contra de un mundo unipolar con centro en Washington; el cuidado de Rusia sobre sus ciudadanos y economía, a pesar de las sanciones de Occidente; la situación en Siria; entre otros.

18 de marzo de 2018, día de las elecciones presidenciales de la Federación Rusa. Separados en grupos y regiones, comenzó el recorrido de los observadores. En mi grupo se encontraban una diputada peruana del fujimorismo, un diputado peruano independiente, un ministro nicaragüense, un periodista de guerra italiano, dos ministros de Namibia, entre otros representantes de Perú, Mozambique, Letonia y otros países.

Recorrimos seis centros de votación, algunos en escuelas, otros en teatros. El resultado fue el esperado, el 76,69% de los ciudadanos ha votado por la continuidad de Vladimir Putin, candidato independiente apoyado por Rusia Unida, mientras el 23,31% restante fue para ocho candidatos. Entre ellos, no se encontró Alexéi Navalni, quien se esperaba sea el principal competidor pero estaba inhabilitado para ejercer cargos electos.

Destaco de las elecciones, la concurrencia del 70% siendo voluntaria la participación; que cada centro de votación esté preparado como una celebración, con shows en la puerta y puestos donde los niños se involucran desde una temprana edad; que los mayores y discapacitados puedan votar desde su casa, llevándoles un portafolio como urna, que se abre finalizado los comicios; las urnas electrónicas en parte de Rusia –como en los seis centros que asistí en Moscú-, por el que no puede introducirse más de un voto y menciona el total de votos recibidos hasta el momento; que los ciudadanos a quienes consultamos, confían en el sistema electoral; y los datos de cada candidato en la pared dividida en tres secciones: sus datos personales, su fuente de financiamiento, y una tercera sección donde la Comisión Electoral Central (CEC) detalla si hay información errónea o que omitieron mencionar. Dos observaciones que agregar, que no nos hayan presentado a las autoridades de la CEC y que el secreto del voto no sea una prioridad en el armado del centro de votación. Las mismas son cabinas de pie donde se podría ver a quién se vota. A los ciudadanos no les preocupaba esta situación, era normal, y nadie buscaba mirar sus votos; pero de querer hacerlo, se podría.

¿Principales conclusiones?

En cuanto a las elecciones, Putin es querido e intocable. La oposición dispersa no hubiese logrado competir en esta instancia, y difícilmente el resultado hubiese sido muy diferente con la candidatura de Navalni. En la política interna deberá manejar la relación entre las regiones y el gobierno federal, mejorar la situación económica sin cambios estructurales significativos, y definir su sucesor a medida que se aproxime el año 2024 cuando deberá dejar el cargo.

Respecto a su accionar en política internacional, la tensión entre Rusia y Occidente se espera continúe, promovido por ambos actores. El vínculo con Medio Oriente responde a los intereses de Moscú en esta región, evita parcialmente el aislamiento internacional de Moscú, reduce amenazas para Rusia y el espacio post-soviético expuesto por la situación en aquella región, y responde a intereses económicos que compensan las sanciones de Occidente.

Y en cuanto al rol de los observadores, a Rusia le permite legitimar los comicios y los resultados. En tanto para los observadores, ha sido muy enriquecedor aprender tanto de Rusia como de la realidad política interna e  internacional de cada país de los observadores, como fue el caso del representante alemán que desea el regreso de Prusia; y otros observadores serbios, mongoles, malayos, turcos, egipcio, suecos, griegos, rumanos, kazajos, brasileños, uruguayos y otros.

19 de marzo de 2018, con el periodista italiano, los diputados argentino, mexicana y uruguayo conocimos el Kremlin y dimos un paseo en barco por el río Moscú, con cena típica y vista a los edificios emblemáticos de la ciudad. Moscú, te voy a extrañar.

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