SEGUINOS

POSADAS

Unos 300 productores de vid cosecharon 800 mil kilos de uvas

Con las uvas para vinificar: Isabel, Tannat, Riesling, Syrah y la variedad de mesa Niágara blanca, están cosechándose los últimos racimos que aún quedan en los parrales de la campaña 2010/11. Unos 300 productores de vid, dispersos por toda la provincia, cosecharon 800.000 kg de uvas. De éstas, el 85% se comercializaron como fruta fresca. Con las variedades Venus y Niágara Rosada se cubrió la oferta durante los meses de noviembre y diciembre. En la primera quincena de noviembre, los pocos cajones de Venus que se ofertaron se pagaron entre 8 y 10 pesos el kg. En la segunda quincena, con abundante oferta de ésta variedad, los precios en chacra, pasaron de 6 a 8 pesos/kg. Más de 100 mil kg de la actual cosecha están siendo transformados en vino.

La primera quincena de diciembre, con abundante oferta, tanto de Niágara Rosada, como de Venus, los precios fueron de 5 a 8$/kg, según datos proporcionados por el equipo de Frutales de la Estación Experimental Cerro Azul del Inta.
 
Un aspecto notable, fue la falta de entrada de uvas de otras zonas productoras como San Juan, Mendoza y Entre Ríos que normalmente se ofrecen en la segunda quincena de diciembre. Esto llevó a que la producción misionera se vendiera con facilidad. Varios operadores dicen que el 23 de diciembre faltó uva en el Mercado y los precios pagados al productor se mantuvieron entre 5 y 8$/kg comercializándose Niágara rosada y variedades que normalmente van a vinificación como la Isabel “francesa”, Bordó y Concord.
 
Estos volúmenes de producción son el resultado de los planes de promoción del cultivo que se llevan adelante hace más de una década a través del Pro Fruta que involucra al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Ministerio del Agro y la Producción. La principal ayuda que necesitan los productores consiste en alambres para la estructura de sustentación, además de capacitación. En los últimos años los fruticultores también pudieron acceder a los créditos Proalimentos.
 
Vides para hacer vino
 
Más de 100.000 kg de la actual cosecha están siendo transformados en vino. En su gran mayoría por los mismos productores para autoconsumo familiar o de circulación restringida entre familias amigas que mantienen la tradición de elaborar “el vino patero” o “vino de colonia”. No hay cifras exactas, porque nunca se hizo un censo, pero se conocen, al menos, unas 50 familias que hacen sus vinos en la provincia.



Con la creación de la Bodega Escuela, un proyecto conjunto del Ministerio del Agro y la Producción, el Instituto Nacional del Tecnología Agropecuaria y la Universidad Nacional de Misiones, son numerosos los productores que mejoraron sus conocimientos y prácticas enológicas en todo el proceso de fermentación y además se entusiasmaron y adquirieron máquinas y elementos de bodega como moledoras, descobajadoras y filtros, mejorando también sus vasijas vinarias con el fin de obtener mejor calidad en los vinos.



Si bien la Isabel es la variedad que más se vinifica, la Bodega Escuela está tratando de difundir variedades de Vitis vinifera como Riesling (blanco), Tannat y Syrah (tintos) y ya en ésta campaña algunos productores están elaborando por primera vez en la provincia esas variedades, que a su vez son las recomendadas por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) en reemplazo de las americanas.
 
Variedades de uva de mesa cultivadas en Misiones



Este cultivo se remonta a la época de las Misiones Jesuíticas, pero tuvo un auge entre 1940 y 1960, época en que existían numerosas bodegas. Las más destacadas en Dos Arroyos, Santa Rita, Oberá, Ruiz de Montoya y Puerto Rico. En L. N. Alem, se recuerdan las bodegas y parrales de la Picada Sueca, pertenecientes a las familias Mogdans y Wolozenchuk. Fue el auge de la variedad Isabel, conocida por muchos como francesa, que también se cultivaba en Colonia Caroya, Córdoba, produciendo un vino que hasta hoy se comercializa muy bien en nuestra provincia. Otra zona productora de Isabel era la costa del Río de la Plata, desde Baradero hasta Beriso, quedando en la actualidad una sola bodega en Beriso que produce el “vino de la costa”.



Desde 1998, en Misiones se vienen introduciendo variedades, siendo la Venus la que dio un vuelco a la producción vitícola provincial. Uva negra, sin semillas, racimos de 600 gramos, y rindes de 12 a 20 toneladas por hectárea, llega a la madurez (16-17 grados Brix) hacia el 15 de noviembre, fecha en que los mercados tienen solo uvas importadas, a precios muy elevados.



Hace dos años, se realizó un ensayo de presentación en el Mercado Central de Buenos Aires, demostrando la posibilidad de ser comercializada en grandes escalas, muy superiores a la producción actual de la provincia (se estima una cosecha de 400.000 Kg).
 
Niágara rosada, la segunda variedad en producción, se estima que de ella se cosecharon 300.000 Kg. Es la preferida del gusto misionero. Es una vid americana (Vitis labrusca) que tiene gusto y aroma muy característico. Muchos dicen “es el gusto y aroma a uva”. Se cosecha para el 15 de diciembre, cuando está finalizando la cosecha de la Venus, pero como su oferta coincide con las fiestas de fin de año, la demanda por uva es máxima. Da racimos de 400-500 gramos, compactos, tiene semillas y es de epidermis más gruesa que la Venus. Por ser uva americana, es menos sensible a enfermedades que ésta última, que es una híbrida, cruza de V. labrusca x V. vinifera.
 
Esta característica de rusticidad hace que muchos productores amplíen sus parrales con Niágara rosada que además tiene la ventaja de dar un vino muy apreciado en la provincia. Otras variedades de uva de mesa poco difundidas hasta el momento en la provincia son la IVCR9, Einset Seedlees, Niágara blanca y la Moscatel Poeloski.
 
Perspectivas para los próximos años



Debido a que una superficie importante de parrales aun no entró en producción porque son pies recién injertados o están en etapa de formación de plantas, es lógico prever que los volúmenes a producir irán creciendo en las próximas cosechas en forma significativa, y ya el próximo año se va a superar ampliamente la emblemática cifra del millón de kilos.



Desde el Ministerio del Agro destacaron que a partir de este volumen es de esperar que se realicen operaciones de venta fuera de la provincia, y ello requerirá una gestión de embalaje, acondicionamiento y transporte que de acuerdo con la eficiencia con que la realicen nuestros productores, serán los retornos obtenidos. Es todo un desafío cuyos resultados definirán el futuro de la viticultura misionera. Hay que destacar el avance en los tres aspectos: uvas de mesa,  uvas para vinificar y para producción de jugos, que sin dudas cubren las expectativas de muchos productores.

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Descargar Semanario Seis Páginas