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Vacaciones de plástico: engaño con premios para ir a ninguna parte

“Operan con tarjeta de crédito y en los contratos no hay a quién reclamarle. Todo se inicia con el “juego de la oca”, en el cual tenés que responder en primer lugar ciertas preguntas relacionadas con el turismo”, narra la voz en off del informe realizado por el equipo de /c6. Se trata de una empresa que como premio – luego de haber ganado un juego – ofrece al consumidor viajes con estadía paga. Para ello, el ganador debe ser titular de una tarjeta de crédito. Paso siguiente: ir a la oficina de la firma, donde los encargados muestran al cliente las alternativas de lugares turísticos que puede elegir – durante una hora -, y entre las propuestas se comienzan a contradecir ofertas que los promotores en primera instancia les había dicho. Superadas estas versiones encontradas, se tendría que proceder a la lectura del contrato. Situación particular, ya que en el momento en que el consumidor pide una copia del mismo, el representante de la empresa turística responde con un rotundo “No”.

El titular de la dirección de Defensa del Consumidor, Alejandro Garzón Maceda, confirmó que en la dependencia estatal a su cargo se recibieron quejas al respecto. Contó que se realizó una inspección, primero en la vía pública donde la empresa desarrollaba la actividad “y no pudimos hallar a los promotores, después nos trasladamos al domicilio que denunciaba la firma y allí entrevistamos al encargado”, el cual dijo que los promotores no estaban en la calle porque les faltaba la habilitación municipal. Se les solicitó la totalidad de la información que tenga que ver con los contratos, los requisitos, las ofertas y demás elementos que hacen a la actividad que desarrollan, dándoles un plazo de cinco días para que acerquen lo solicitado a Defensa del Consumidor. “El tema es verificar que esta empresa no lleve adelante ninguna actividad que cause daño al consumidor en la provincia”, recalcó el funcionario.



Por su parte, el empresario de turismo Eduardo Brajkovic explicó que se debe trabajar de un modo claro. “No se puede dejar dinero de seña por algo que no te gusta, primero se muestra la mercadería”, apuntó.



Los promotores ofrecen una semana de estadía, con un año de vigencia desde el día que se firma el contrato. Y aclararon que desde la empresa no le piden documento, dirección ni teléfono ya que no le estarán insistiendo en que utilicen el bautcher. “Es gratis, lo único que no incluye es la comida”, explicaron. Sin embargo, cuando el cliente se traslada a la oficina, le explican que no cubre la comida, pero tampoco los pasajes, ya que sólo está incluida la estadía.



Llega el momento del pago, y el beneficiario del premio explica que no tiene más capacidad en su tarjeta de crédito. “No importa el límite, te hacemos unas minicuotas” comentó una representante de la empresa. Así, con cómodas cuotas de alrededor de 500 pesos mensuales, el cliente asiente porque lo considera accesible.



Se pasa entonces al contrato, pero los tiempos compartidos fueron asimilados por la normativa de venta a distancia. Gracias a esto, el consumidor tiene derecho a renovar el contrato durante cinco días corridos. “¿Puedo llevarme una copia del contrato?”, pregunta el beneficiario. “No”, responden desde la empresa.



Brajkovic dijo que se deben realizar las denuncias correspondientes a la Secretaría de Turismo de la provincia y de la Nación. Además, comentó que las agencias de viajes deben tener un número de legajo que tiene que estar en la entrada del local junto con la habilitación municipal y de la Afip.



Por otro lado, Garzón Maceda explicó que lo que dispara el control de Defensa del Consumidor es, por una parte, el pedido de la firma de un contrato y un pago en cuotas con tarjeta de crédito y los datos de la misma a una persona que no tiene total conocimiento de lo que ese está comprometiendo, y por otra, el método por el cual esta persona llega a la oficina donde se lleva a cabo la operación. “Ahí entendemos que puede haber una infracción porque se prometen algunos premios que cuando quieren ser utilizados se encuentran con algunos requisitos que no fueron avisados previamente en el momento de la promoción”, remarcó.



Además, observó que lo más grave es que estas empresas no son de la provincia y tampoco tiene sede aquí, por lo tanto el reclamo termina trasladándose a otro lugar y la persona “nunca puede recuperar el dinero o le cuesta demasiado”, destacó.

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