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Violencia hacia la mujer: continúa incrementándose a pesar del accionar policial y judicial

Son repetidos los casos de femicidios registrados en los últimos meses en la provincia de Misiones y la Argentina. El porcentaje de actos violentos que se viven incrementa semana tras semana. La justicia pareciera inmersa en una realidad que no coincide con la del tiempo presente. En la Edición N° 216 del semanario /6p, un informe de situación.

Denuncias reiteradas, miles de pedidos de ayuda y una justicia, a veces, sin accionar. Y contrariando su propia naturaleza, en muchas ocasiones, sin proponérselo deja libradas a su suerte a las víctimas, en el peor final.
Según el seguimiento y la evaluación que hicieron desde la Línea 137, órgano público a disposición de la sociedad para el registro de casos de violencia; en el primer mes de funcionamiento, desde el 15 de octubre de 2013, registraron 2.055 llamadas de las cuales 700 estuvieron relacionadas con violencia familiar. De estos casos se desprendieron más de cien salidas de las brigadas móviles.
La titular del área y referente de la Línea 137, Rosana Franco, actualizó estas cifras y ya finalizando el mes de diciembre del año pasado la línea habilitada recepcionó aproximadamente 4 mil llamados, de los cuales no todos eran asociados a violencia pero sí “el 45% estuvieron vinculados a la problemática” señaló. 
Dentro de ese porcentaje, se atendieron alrededor de 1.500 llamadas de las cuales 200 fueron de emergencia y “el hecho de violencia estaba ocurriendo en el momento del aviso”, precisó Franco. 
Varias son las instituciones que trabajan en conjunto con la línea 137. Entre otros organismos, el Área de Dirección de Género de la Policía de la provincia de Misiones y también está presente el Hogar “Papa Francisco”, albergue transitorio de contención para víctimas de violencia al cual, justamente derivan en su mayoría mujeres que sufrieron algún tipo de agresión. 
Al respecto se consultó al padre Alberto Barros, Párroco de la Iglesia Sagrada Familia, responsable del Hogar San José Obrero y de la reciente casa de contención quien indicó que desde su apertura, del 21 de noviembre de 2013 hasta los primeros días de enero de 2014, el hogar ya asistió a 11 mujeres y 21 niños “en general de situación social de cierta marginalidad” que por derivación de la línea 137 llegan hasta el lugar y son acompañados en el aspecto jurídico y psicológico. Mientras que la Parroquia Sagrada Familia de quien depende el Hogar, se ocupa de la compra de mercadería, del sostenimiento económico de la casa, y cuenta con dos personas voluntarias que todos los días están con las mujeres alojadas, acompañando y haciendo la contención afectiva y espiritual.
En este sentido una de las informaciones más recientes que se dio a conocer es la colaboración y el convenio que se firmó entre la Parroquia Sagrada Familia y la Municipalidad de Posadas por el que el municipio, por iniciativa propia, se hace cargo del alquiler del Hogar de tránsito “Papa Francisco” durante todo el año 2014 “lo que nos amplía la posibilidad de albergar no sólo a personas en situación de violencia sino también otras situaciones de mujeres y chicos que no sean casos  necesariamente violentos pero que necesiten un albergue”, dijo Barros.  
Otro de los puntos señalados por Barros fue que “si bien el número de víctimas de violencia contenidas ha sido constante en estos meses, durante fin de año acudió mayor cantidad al Hogar”.   
Otras voces
Siguiendo con el tema analizado, otra de las especialistas consultadas fue la abogada María Fernanda Peña, especialista en Derecho Familiar quien sostuvo que “son graves estas situaciones experimentadas por gran cantidad de mujeres, las que buscando salvaguardar su vida y la integridad física de sus allegados ante amenazas de hombres que en algún momento dijeron “quererlas”, acuden a lugares en los que las matan donde, en realidad, deberían haberlas protegido. Todo ello se resume bajo una etiqueta social y legal denominada Femicidio”, señaló Peña. Y siguió diciendo al respecto que “es una problemática que no es nueva sino todo lo contrario, comenzó con la humanidad misma, pero lo que sí es nuevo es la legalidad por la que se prevén castigos para quien atente contra la vida de una mujer”. 
La abogada a la que se interrogó dijo “el Estado es el principal actor en procurar medidas para prevenir, erradicar y sancionar actos de violencia. Pero el Estado solo no puede, tiene que estar acompañado de la sociedad, entonces es ahí donde nos cabe a nosotros el rol activo como ciudadanos de tomar intervención y participación en casos de violencia”. 
Y agregó  “si tengo una vecina y escucho que sufre maltratos o sé de algún lugar donde la mujer es golpeada, donde se perciben gritos o violencia hacia los niños, hay que intervenir para evitar un mal mayor”. En este sentido la experta señaló que la prevención es la herramienta clave para sortear estas situaciones de gravedad.
Asimismo Peña sostuvo “hay una ley contra la violencia que tiene su operatividad muchas veces efectiva y rápida; otras no tanto, porque el problema es que se registran miles de denuncias en la comisaría de la mujer donde recién comienza a funcionar el Estado, faltaría mayor celeridad”. 
De esta manera volvió a señalar que la sociedad es la que tiene el “poder” de impedir situaciones de riesgo porque si ésta denuncia y hace conocer la violencia, se puede judicializar y castigar a los victimarios. Y advirtió que la justicia falla en la protección y acompañamiento de las víctimas, porque si bien pueden dictarse órdenes de restricción y exclusión del hogar y lugar de trabajo para que la persona atacante no dañe a la mujer vulnerable en estos casos, es imprevisible el hecho que la persona violenta aparezca en cualquier momento y cumpla con su objetivo: el de arrebatar vida.
Tipos de femicidios
Fernanda Peña en su explicación realizó una clasificación de los tipos de femicidios existentes, tomando por referencia el asesinato de las jóvenes mujeres del caso Crucero del Norte. 
Los tipos de violencia sexista que indicó son: femicidio interno, el no íntimo y el de vinculación o conexión, última enumeración ésta que vivió Romina Szidloski. 
El primero de ellos es el que ocurre en el seno íntimo del matrimonio, del noviazgo, de la pareja, el que sucede en el ámbito privado. El femicidio caratulado como “no íntimo” es aquel en el que la persona allegada no es el atacante sino, son victimarios terceros como el caso de los asesinatos a mujeres que se dedican al comercio sexual y que justamente pierden la vida en manos de quien las “contrató en sus servicios”, lo que se da con frecuencia en situaciones de trata de personas, con desaparición forzada y abuso sexual o también en crímenes como el Ángeles Rawson, perpetrado por un tercero que no es parte intrínseca del círculo familiar.
Por último, el femicidio por conexión es aquel que tiene una conexidad con la víctima, aquella mujer que pierde la vida porque intenta defender e intermediar en el acto de violencia entre el victimario y la víctima directa, aquí se menciona el caso concreto de Romina. 
La especialista en derecho familiar explicitó que el tipo de femicidio por conexión todavía no está contemplado por ninguna legislación vigente, ya que esta situación se ha escapado del marco legal, no está específicamente reconocido y hoy el requerimiento urgente de la sociedad exige que haya una normativa adecuada para hacer prevención, para llegar ANTES de que ocurran desenlaces fatales como los conocidos en lo últimos meses.
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