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Volvieron a condenarlo y pasará 17 años en prisión

Un joven que ya tenía en su haber una condena por homicidio en ocasión de robo, fue hallado culpable de un robo a mano armada, delito por el cual recibió la pena de seis años de prisión. En la oportunidad, el Tribunal Penal 1 lo declaró reincidente y le fijó una pena única de 17 años de prisión al unificar las sentencias.

El fallo recayó sobre Virgilio Rafael González, alias “Rafa”, de 28 años, quien en todo momento negó cualquier vinculación con el atraco y dijo que se trataba de un ardid pergeñado por los hermanos de la propietaria de la funeraria, con quien él mantenía una relación sentimental.




El robo ocurrió en la madrugada del 23 de julio de 2009 en la funeraria Descanso Eterno, en momentos que se hallaba en el lugar sólo el sereno Raúl Fernando Vargas, un ex integrante de la Policía Federal.




Precisamente, en su relato prácticamente se basó la condena, ya que en el allanamiento que se hizo en la vivienda del imputado no se hallaron los elementos sustraídos ni el arma utilizada. Los peritos de la División Criminalística tampoco hallaron en la funeraria sus huellas dactilares.




Vargas fue el testigo clave durante el juicio. El hombre dijo que reconoció a González porque éste había trabajado en la funeraria antes que él se hiciera cargo de la guardia nocturna. “Lo conocí cuando fui a contratar un servicio cuando falleció mi suegro”, recordó.



La Policía nunca pudo hallar a los otros dos asaltantes que el ex policía describió como de estatura baja y rasgos bolivianos.



El robo ocurrió en horas de la madrugada, en momentos que la funeraria se hallaba cerrada. Una persona llamó por teléfono al local y se contactó con Vargas, quien también se encargaba de atender a los clientes durante el horario nocturno. El desconocido dijo que iría por el lugar para contratar un servicio fúnebre para un familiar.



El ex policía dijo que primero llegaron los supuestos bolivianos, quienes preguntaron los precios de los féretros y cuando se estaban por retirar llegó González, quien lo encañonó con un revólver y lo condujo a una habitación, donde lo maniataron.



Según Vargas, “Rafa” fue quien marcó el número de teléfono de la casa de la propietaria del local y le pidió que la convenciera para que fuera allí. La mujer percibió algo raro y optó por llamar a la Policía. Cuando una patrulla llegó al lugar, los delincuentes ya habían escapado con 200 pesos, un celular y la billetera de Vargas, quien tenía un corte en la mano izquierda.



González fue detenido en los primeros días de agosto y aseguró que el día del atraco estuvo en Eldorado. Dijo que en la billetera que le secuestró la Policía al momento de apresarlo tenía los boletos de la empresa Horianski que probaban sus dichos. Los elementos que habían quedado en poder de la Policía desaparecieron misteriosamente, lo cual hace presumir que quedó en manos de algún integrante de la fuerza.



La fiscal Liliana Picazo pidió que el imputado fuera condenado a siete años de prisión por considerarlo peligroso porque había matado a una persona durante un robo.



Por su parte, la defensora oficial Celina Silveira Márquez sostuvo que no se debía condenar a González debido a la falta de pruebas, y que en el expediente sólo lo incriminaba el testimonio del sereno. Y agregó que “generaría incertidumbre jurídica condenar a una persona sólo por sus antecedentes penales”.
Finalmente, el Tribunal integrado por Eduardo D’Orsaneo, Angel Dejesús Cardozo y Martín Errecaborde, condenó al imputado. Los fundamentos de la sentencia se conocerán el próximo miércoles.

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