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EDITORIAL

A pesar de la severidad de la crisis económica y social, la gente sigue enarbolando la esperanza

En apenas unos días más habrá una definición de la ciudadanía respecto de por quién quiere ser gobernada y a quiénes coloca en la oposición. Y a partir de allí se deberá desandar un duro derrotero para ir revirtiendo esta grave crisis económica y social. Será una gestión en extremo difícil porque hay que ir saldando deuda externa y deuda interna, en un delicado equilibrio que demandará a todos los sectores de la sociedad.

El candidato que se impuso en las Paso, Alberto Fernández ha convocado a todos los sectores y le han respondido. Más aún, han exteriorizado expectativas y, posiblemente ésta sea su mayor herramienta y posterior carta de triunfo. Porque como todas las actividades productivas han resultado dañadas, asistir a unas no podrá ser a costa de otras. Es cierto que hay pequeños sectores que se han beneficiado, pero hasta algunos de ellos hoy acusan impactos negativos. Véase el documento elaborado por las entidades bancarias y sus propuestas para una futura gestión nacional. Mayor bancarización para evitar tanto ajuste, reposicionar al sistema para financiar productividad y alentar el ahorro.

Banqueros proponen bancarizar más la economía para que no haya tanto ajuste

Ahora bien, los actores de la economía ya no miran al presidente Mauricio Macri, que siente el ausentismo: “Hay muchos escépticos en el círculo rojo que dieron por terminado todo en las Paso”. Lo decía en la última reunión de Idea en la que hasta los empresarios más cercanos admitían la gravedad de la situación.

Macri: “Hay muchos escépticos en el círculo rojo que dieron por terminado todo en las Paso”

Y ciertamente la situación es grave y lo será para cualquiera que se imponga en las elecciones generales. Candidatos y analistas son conscientes de ello, más allá de lo que éstos expresen en las redes sociales según sea o no su cercanía al gobierno o a la oposición. Queda poco o nulo margen para el análisis superficial o la chicana partidista, hay un cansancio generalizado en este sentido.

Por el contrario, hay esperanzas puestas en las fórmulas presidenciales. Del relacionamiento respetuoso que alcancen, apagados los “fuegos de chala” de la campaña, también dependerá el día después. La mejor forma de llegar a diciembre y, en diciembre, definir cómo se articularán mayorías y minorías, para desandar el estrecho desfiladero. Por lo pronto, hay puentes tendidos entre figuras nacionales de Juntos por el Cambio y el Frente de Todos. Al tiempo que el frente del Sol tiene fuertes vínculos con los políticos de las Provincias. Hay coincidencias federalistas como a con la que anima a la Renovación misionera.

“La gente pide estudio, progreso, trabajo” dijo Herrera, tras visitar entre 6 y 7 veces cada municipio

Una fuerza política cuyo gobernador electo Oscar Herrera Ahuad daba cuenta días atrás de las razones de sus incesantes viajes por toda la provincia. Por un lado, la impronta de la profesión (es médico pediatra), por la otra “la cruel economía producto de las malas decisiones políticas que golpea muy fuerte”. Y demanda una mayor presencia al lado de la gente, mucho más que en otros tiempos. Pero al mismo tiempo esa gente demandante exterioriza un aliciente: quiere capacitarse. Y eso ha motorizado el crecimiento de la Unidad Popular de Misiones. “Primero teníamos entre 200 y 250 egresados, hoy son 6.000 en los más diversos oficios”. Confiesa: “es lo que más me gusta”. Seguir comprobando el empeño de la gente por no bajar los brazos.

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