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Justicia

Abuso en Iguazú: “Creo que si hubieran prestado más atención a lo que le pasó a mi hija, no hubiera ocurrido lo de Vilma Mercado”

Lorena es la mamá de una chica de 17 años que el año pasado fue raptada y violada en Puerto Iguazú. Semanas después, ese mismo abusador ultrajó a la estudiante Vilma Mercado (19) y luego la estranguló. Desde su actual residencia en Corrientes, la mujer contó a Crimen y Justicia, el programa de temas policiales y judiciales de Canal 6 Digital, cómo marcha la investigación del caso.

“Sabemos que el expediente fue avanzando. Lo último que pidieron fue una pericia psicológica de mi hija, a quien traje a vivir conmigo en esta provincia”, comentó.

Lorena ratificó lo que sostiene desde que se enteró que el mismo autor había atacado a ambas jóvenes: “Creo que si hubieran prestado más atención a lo que le pasó a mi hija, no hubiera ocurrido lo de Vilma”.

El imputado por ambos casos es el soldado voluntario del Ejército argentino Carlos Villar, quien se encuentra a un paso de llegar a la instancia de juicio.

“Mi hija tenía 16 años cuando sucedió la violación. Un joven en moto la interceptó en la calle, se acercó pidiendo fuego para su cigarrillo y luego la amenazó con un cuchillo. La llevó en un sector descampado y finalmente la violó”, relató la madre.

El ataque que sufrió la adolescente sucedió a principios de octubre de 2019. “En determinando momento, ella se hizo la desmayada. Y como el violador se fue hacia su moto a buscar algo, ella se levantó y salió corriendo, así medio desnuda como estaba. Entró en un monte, desde donde escuchaba cómo el atacante la buscaba. Finalmente, arribó a la casa de una familia, donde pidió ayuda”, contó.

Lorena añadió que la chica hizo la denuncia. “Desde la Policía me dijeron que todo apuntaba a una venganza del mundo narco porque mi hija era adicta. En ese tiempo ella tenía problemas con las adicciones”, recordó.

“Mi hija repetía que él autor podía ser del Ejército, porque tenía una mochila similar a la que usan esos uniformados. Pero nadie le prestó atención, como que desestimaban su relato porque era una drogadicta”, señaló.

Y entonces sucedió el asesinato de Vilma, el 24 de octubre. “Apenas detuvieron al soldado voluntario, y ella vio la foto, lo identificó. Era quien la había atacado”, indicó.

“Para alejarla de las adicciones, traje a mi hija a Corrientes. En Iguazú era más fácil conseguir droga que comida”, remató Lorena, quien confió que el proceso de recuperación de su hija lo encaró la familia sin que recibiera atención psicológica alguna.

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